Fernández inauguró el martes el 140° período de Sesiones Ordinarias del Congreso, el tercero desde el inicio de su mandato en 2019, con una intervención de una hora y cuarenta minutos de extensión en el que aseguró que el entendimiento con el FMI no implica las sanciones de reformas laborales o previsionales por parte del país.
En función de ese mensaje, Martínez aseguró que el bloque oficialista trabaja para «elevar la base del consenso» entre los integrantes de su espacio con el propósito de presentar en el recinto «una posición convergente a la hora de votar».
«Venimos haciendo este ejercicio, consultando uno por uno, en grupos o por provincias a lo largo de esta semana. Encuentro una predisposición importante para acompañar al presidente de la Nación», expuso Martínez.
Si bien Martínez reconoció que hay integrantes del FdT que «tienen miradas criticas con respecto al acuerdo» consideró que todavía hay tiempo para «poder terminar de metabolizar las miradas internas» con respecto al acuerdo.
Dirigentes del FdT que presenciaron la Asamblea Legislativa en el Congreso destacaron que Fernández haya priorizado «una agenda productiva para apuntalar el desarrollo de la Argentina» y elogiaron su reclamo público de que la Justicia avance en la querella criminal sobre el endeudamiento contraído con el FMI durante el gobierno de Mauricio Macri por 44.000 millones de dólares.
Con respecto a este tema, el diputado sostuvo que «el memorándum de acuerdo con el FMI firmado por (el expresidente, Mauricio) Macri es un punto de partida muy importante para analizar el acuerdo propuesto» por el Fernández.
«Está decidido que se va a avanzar en la investigación de la deuda este año, (el diputado) Itai Hagman viene avanzando en este tema y queremos empezar a trabajar sobre el tema de la fuga«, concluyó.
Este lunes, Bachelet estuvo presente en la sesión del Consejo de DDHH, que fue presidida por el diplomático argentino Villegas, quien, al presentar a Cafiero, dijo que era «un inmenso orgullo» darle la palabra al representante de su país.
Estos anuncios están en sintonía con las presiones del G7 – grupo de economías avanzadas del cual Japón forma parte – contra Rusia por la invasión, que incluyen sanciones contra las instituciones financieras de Moscú y las ventas de semiconductores para Rusia.
Estas sanciones al Banco central de Rusia se suman a las anunciadas este lunes por el Reino Unido, que también impondrá medidas contra otros organismos económicos y financieros rusos.
El fin de semana, la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá dispusieron sanciones similares, consistentes en el congelamiento de los activos rusos en sus respectivos países, incluidos los depósitos de reservas del banco central, entre otras medidas.
En contraposición, China rechazó el uso de sanciones para resolver problemas en el mundo.
Además de los 100 millones de dólares en préstamos prometidos por Japón para Ucrania, Kishida ofreció otros 100 millones de dólares para ayuda humanitaria de emergencia para Ucrania.
Además el primer ministro nipón indicó que se tomarán medidas para permitir a los ucranianos que estén en Japón permanezcan en el archipiélago, si tienen temor de volver a su país.
«Japón declara su firme apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania y se une a los ciudadanos de Ucrania que están haciendo todo lo posible para tomar medidas para defender su patria y sus familias», escribió Kishida en Twitter.
En un tuit, Zelenski agradeció las «duras sanciones» y afirmó que «una verdadera coalición antibélica mundial funciona».
Ante esas disposiciones, el Banco de Rusia resolvió este lunes elevar de 9,5% a 20% anual la tasa de interés de referencia, con el fin de evitar una mayor devaluación y una fuga de depósitos bancarios.