Lo hicieron sin tener el aval completo del PRO -que aún sigue sin pronunciarse institucionalmente- y horas antes de que se reuniera a debatir su postura la cúpula dirigencial de la UCR, que era hasta entonces uno de sus principales socios en el frente opositor.
«Macri está feliz, desde el principio quiso joder a JxC y estar con Milei»Gerardo Morales
En un intento por marcar los límites políticos de JxC, los principales dirigentes radicales no sólo repudiaron el acuerdo Bullrich-Milei sino que apuntaron los dardos a Macri, a quien consideran el principal ideólogo del pacto.
«Macri está feliz, desde el principio quiso joder a JxC y estar con Milei», disparó Morales durante una conferencia en la que el fundador del PRO pasó a ser declarado enemigo del radicalismo.
Esta abrupta contienda puso en evidencia que ciertos viejos rencores del radicalismo siempre estuvieron latentes: la nula participación de funcionarios del partido en el Gobierno de Macri (2015-2019) y el frustrado deseo de que en estas elecciones la UCR tenga un candidato presidencial propio.
«Ellos han tenido incontables reuniones con Massa y han transado en contra de los intereses de los argentinos. No pueden decir nada», subrayó el exmandatario y mencionó explícitamente a Morales, al senador Martín Lousteau y al diputado Emiliano Yacobittii.
Los tres dirigentes de la UCR recogieron el guante y lo cuestionaron por ser el «gran responsable» de la derrota de JxC y por «arreglar velozmente su apoyo» al candidato libertario.
En esa misma línea se expresó Yacobitti en sus redes sociales: «Tiene que explicar por qué declaraba a favor de otro candidato en campaña y arregló velozmente su apoyo, a espaldas de JxC».
Ante el virtual quiebre de la coalición, la dirigencia de la UCR intentó poner paños fríos y planteó que fue sólo un puñado de referentes -de peso- del PRO los que decidieron apoyar a Milei e «irse» de JxC, en contraste con la postura neutral que manifestaron el resto de los partidos que lo integran: la Coalición Cívica (CC), Confianza Pública, Encuentro Republicano Federal (ERF) y Generación para un Encuentro Nacional (GEN).
Además de la carta de los 10 gobernadores de JxC en esa misma línea, tanto Morales como Lousteau recalcaron que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la exmandataria bonaerense María Eugenia Vidal rechazaron la alianza con Milei, al igual que los miembros cofundadores de Cambiemos en 2015, el exsenador Ernesto Sanz y la líder de la CC, Elisa Carrió.
En ese sentido, fue Morales quien destacó el rol que deberá cumplir la coalición el próximo año, al decir que «viene otra etapa» en la que debe haber «una oposición responsable y un gobierno que la respete».
«Se tiene que iniciar una nueva etapa en Argentina donde los acuerdos se den en el Congreso, con una oposición que ‘no sea no a todo’ sino que acompañe los proyectos que le sirvan al país», resaltó en declaraciones a Radio 10.
«Mi posición quedó puesta en actas. Teniendo un lugar firme como oposición, pero apoyar a Massa para enfrentar a Milei. Esto no fue acompañado. Es un partido democrático. Lo importante fue que lo debatimos», dijo Storani a Télam.
La dirigente remarcó que no hubo ninguna moción en la reunión del Comité a favor de Milei, a quien «ni loco lo votan los radicales», y dejó entrever que, pese a la neutralidad, habría votos de boinas blancas a Massa.
La embestida radical contra Macri tuvo su pico el viernes por la noche, cuando el Comité Nacional emitió un comunicado en el que catalogó como «una ofensa incalificable» que el exmandatario acuse a la dirigencia de ese partido de «transar contra los intereses de los argentinos», y consideró que las palabras del expresidente constituyen «un ejercicio de hipocresía».
«Ahora, el señor Macri ha realizado con acuerdo inconsulto entre gallos y medianoche con un personaje que hace del antirradicalismo una bandera política personificada en la ofensa a Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín, dos próceres de la argentinidad que han pasado a ser patrimonio de todos los argentinos de bien», señaló la UCR.
El partido encuentra un límite en Milei no sólo porque representa un espacio abiertamente negacionista de los crímenes de la última dictadura militar y porque apunta directo a dos baluartes de la idiosincrasia radical como la educación y la salud pública, sino porque el propio candidato libertario trató de «fracasado e hiperinflacionario de Chascomús» al expresidente Alfonsín y de «traidores» a presuntos votantes radicales que no se inclinaron por JxC el domingo pasado.
En este contexto, la UCR celebrará el lunes los 40 años de las elecciones que un 30 de octubre de 1983 marcaron el retorno de la democracia, con un acto a las 18 en la Plaza Estado del Vaticano, en la ciudad de Buenos Aires.
Durante la ceremonia -en la que según pudo saber Télam darán un discurso Morales, Lousteau y el exdiputado Marcelo Sturbin- la dirigencia radical destacará el «legado alfonsinista» en estas cuatro décadas ininterrumpidas de democracia, y se prevé que haya un explícito repudio a discursos negacionistas hoy encarnados por Milei y su compañera de fórmula, Victoria Villarruel.
«No hay un acuerdo, es un apoyo incondicional que hizo el presidente Macri y la señora Bullrich. Decidieron acompañar de modo incondicional a la expresión del cambio que entró al balotaje», ratificó en la mañana del sábado Milei en declaraciones a radio Mitre, explicando los alcances de la reunión que mantuvieron los tres dirigentes el martes por la noche, que dio pie a un escenario de reconfiguración política de cara a la segunda vuelta del 19 de noviembre.
Los `caballitos de batalla’ de la propuesta electoral de Milei -como son la dolarización y la eliminación del Banco Central– no fueron abordados en esa reunión y Milei ratificó que esos temas «siguen en pie y no se negocian».
Captura de TV.
Todas las voces vinculadas al pacto sellado descartan que en ese encuentro que terminó en la madrugada del miércoles en la casa de Macri en la localidad bonaerense de Acassuso se haya hablado de un eventual cogobierno o de reparto de cargos en ministerios, en un hipotético triunfo de Milei en el balotaje de noviembre.
«Es mentira que (Macri) haya pedido injerencia en el Ministerio de Justicia», sostuvo esta mañana el candidato libertario, sobre los rumores de un pedido que habría hecho el expresidente de poner a cargo de esa cartera a Germán Garavano.
Entre los nombres que sí mencionó Milei esta semana se encuentran varios economistas vinculados al entorno de Macri y su exgobierno: por un lado, descartó a Carlos Melconian -quien había sido presentado como el ministro de Bullrich en caso de ganar las elecciones- pero sumó a Daniel Artana y Rodolfo Santangelo.
Foto: Camila Godoy.
En sus declaraciones públicas de estos días, Milei también mencionó que valora las gestiones que tuvieron Federico Sturzeneger, Demian Reidel y Mariano Flores Vidal en el Banco Central durante el gobierno macrista.
«(Podría incluir) ex ministros del Gobierno de Macri también porque con muchos de ellos soy amigo», añadió el líder libertario.
También, el abogado Guillermo Francos, asesor de Milei, insistió con que el acuerdo no implica «una transacción ni conversación sobre el tema de la dolarización» ni se habló de un eventual «cogobierno» o un reparto de cargos en ministerios.
«Quiero dejar claro que no es un acuerdo, es un apoyo a la fórmula Milei-Victoria Villarruel y no es de gobernabilidad sino de apoyo frente a la oposición y a la candidatura de Sergio Massa«, dijo Francos en declaraciones a CNN Radio.
El asesor libertario dijo que «tampoco es cierto que hubo una conversación vinculado a un cogobierno ni sobre ministerios» y se quejó de que «hay operaciones del actual gobierno para tratar de confundir» y aseguró que hubo un intercambio de cargos es «bajarle el nivel a la conversación que tuvieron» los dirigentes liberales.
De inmediato, empezaron los reacomodamientos y el estupor dentro de Juntos por el Cambio: el radicalismo, la Coalición Cívica ARI (CC) y miembros del PRO como la diputada nacional María Eugenia Vidal o el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta se opusieron a esta alineación y generaron una fractura interna.
El acuerdo también generó tensiones hacia el interior de la LLA y comenzó una fuga de dirigentes electos y un malestar entre algunos sectores por la llegada de la «casta» a sus filas.
Tres de los cinco diputados provinciales electos en Entre Ríos por La Libertad Avanza abandonaron el partido libertario antes de asumir,
«Estoy decepcionado, aposté por un Milei anti casta, no por un Milei casta que aceptó un arreglo por un resultado electoral», dijo a Télam el legislador electo Carlos Damasco, y remarcó que con el acuerdo con JxC «están defraudando a los votantes».
Damasco y Julia Calleros tomaron en las últimas horas la misma decisión que su par Liliana Salinas, aunque confirmaron a Télam que no conformarán un bloque entre los tres, sino que formarán un bloque los primeros dos, mientras que Salinas tendrá un bloque unipersonal.
Foto: Julián Álvarez.
Milei defiende la alianza con Macri
En un intento de retomar su discurso antisistema y en contra de la «casta», Milei sostuvo este sábado que el acuerdo con Macri «no tiene la lógica de la política tradicional», e insistió en que hay «coincidencias en un 90% y algunas diferencias».
Para Milei, la posibilidad de llegar a un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta o María Eugenia Vidal -las ‘palomas’ del PRO que no apoyaron el acuerdo- es muy distante porque «no hay afinidad de ideas» y los volvió a calificar de «progres y colectivistas».
«Hay un reordenamiento ideológico, de este lado los que ponemos la libertad al centro de la escena, los socialistas tienen que estar en otro lado», aseveró el candidato presidencial.
«La opción ahora es Massa o Macri», ironizó Barrionuevo, para quien el acuerdo Milei-Bullrich «es una maniobra» del expresidente en su objetivo de avanzar hacia la conformación de una nueva fuerza política.
La hipótesis de Barrionuevo es que Macri pretende «manejar y crear un nuevo partido, teniendo a Milei funcional a su proyecto» y afirmó que el candidato libertario tendría que arreglarse por su cuenta con la fiscalización de cara al balotaje.
La decisión de Massa, según adelantaron a Télam desde su comando electoral, será «hablarles a todos los argentinos, a los que lo votaron y a los que no lo votaron en octubre», para además poner el foco en sus atributos personales, que en su entorno (pero también en otros sectores del PJ) resumen en la experiencia política y de gestión, la templanza y el autocontrol para enfrentar momentos difíciles, la voluntad de diálogo con todos los sectores y la capacidad para tomar decisiones.
Todas esas condiciones serán puestas en valor en las presentaciones del candidato y en la narrativa de campaña porque se las considera necesarias, en esta coyuntura compleja del país, para «garantizar la gobernabilidad».
En contraste con ese tipo de negociación, desde la coalición peronista señalan que la intención de Massa será comprometerse con todos los argentinos para «ganarse la confianza» de aquellos de extracción radical, o que simpatizan con el peronismo disidente u el ala moderada del PRO, al igual que con los electores que en las PASO y las generales votaron a la izquierda, todos electores que hasta ahora no lo votaron.
«La idea es que lo voten a Massa por su compromiso con el país, por la gobernabilidad, por sus propuestas y por la convocatoria a la unidad nacional con un gobierno de los mejores y no por el espanto al caos que puede generar Milei en la Presidencia», señalan desde el laboratorio de campaña de UxP, donde tienen la orden de «continuar trabajando sin triunfalismo porque todavía falta y no se ganó nada».
Por eso, en el final de la campaña se verá a un candidato que hablará y se mostrará más para los electores que hasta ahora optaron por la oposición, con argumentaciones y mensajes dirigidos especialmente para los que no fueron a votar o para quienes lo hicieron en blanco.
Foto: Pepe Mateos.
Además, Massa seguirá abogando que «no tiene jefe» e insistirá con que a partir del 10 de diciembre, en el caso de resultar electo, el Presidente será solamente él, lo que no es un detalle menor para los sectores del PJ disidente, sobre todo quienes provienen de Hacemos por Córdoba (HxC), que hasta ahora se resistieron a votar a UxP porque en el frente electoral se encuentra el kirchnerismo.
En esa línea, el periodista Jorge Lanata, en una entrevista concedida en los últimos días a Jorge Rial en el canal de noticias C5N, consideró: «Massa es peronista. No es K».
Este mensaje, que remarca su pertenencia política y pondera capacidad de gestión, impacta de lleno en el votante justicialista, principalmente de Córdoba, que el último domingo votó por la fórmula presidencial que encabezaba el gobernador cordobés, Juan Schiaretti.
Foto: Prensa.
Sin proponer cargos ni ofrecer ministerios, Massa buscará también bregar por la noción de «voto útil» en un balotaje en el que se elige únicamente entre dos opciones, en la que Milei, según advierten desde el búnker peronista de la porteña calle Bartolomé Mitre al 300, representaría «la incertidumbre y el caos».
El rasgo particular de ambos candidatos tallará también en la recta final de la campaña, en la que se perfilan atributos personales y estilos muy diferentes en cada postulante y donde la expectativa de UxP es que la personalidad del candidato de LLA quedará inexorablemente en el foco del debate.
Massa, entretanto, continuará con su doble rol de candidato y ministro que «se pone al frente de los problemas que surjan, como el desabastecimiento de combustible, y los soluciona», según destacan desde su equipo de colaboradores.
Foto: Prensa.
La idea es seguir mostrando gestión y en las participaciones donde haya trabajadores organizados recordar que Massa cumplió con «una demanda histórica, como fue la eliminación del cobro del Impuesto a las Ganancias».
«Sin chicanas ni golpes bajos», repiten desde el laboratorio de campaña de UxP, pero no dejan de observar lo que consideran traspiés de Milei en cada entrevista en vivo como también lo que transmite desde la pantalla en cada participación pública.
Ante este panorama, insisten: «El pacto (de Milei) con Macri y Bullrich puede moderar el programa libertario pero no puede cambiar su personalidad».
En contraste con eso, Massa seguirá con su perfil de «trabajador incansable» que busca «el diálogo con todos» y que garantiza «responsabilidad de gobierno» con «previsibilidad y orden».
Foto: Victoria Gesualdi.
En ese sentido, desde UxP advierten que en el próximo balotaje no estará en peligro la democracia argentina pero sí estará en juego «tener un Gobierno previsible y que trabaje para el interés general».
En ese juego de contrastes con Milei, Massa encabezó en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) un encuentro con 19 gobernadores que respaldaron su candidatura y coincidieron en su llamado a la «unidad nacional con una mirada federal y productiva», donde además se impulse un plan nacional de combate a la inseguridad.
Sobre este último punto, el ministro-candidato aseguró que en el caso de resultar electo tendrá un compromiso «personal» con la acción del Estado frente a esa problemática, que suele aparecer entre las primeras preocupaciones en los sondeos de opinión.
Foto: Raúl Ferrari
Massa, cuando se trata de seguridad, suele poner como antecedente las acciones realizadas en la primera etapa de su gestión municipal en Tigre.
En cuanto a la puja de fondo entre Massa y Milei, la expectativa en UxP es que la sociedad la lea como la disyuntiva entre «avanzar en una Argentina del futuro» o «retroceder al pasado con Macri, Bullrich y Milei».
Desde esa premisa, se buscará poner sobre la mesa que el acuerdo entre el candidato ultraliberal y la expostulante del PRO terminó provocando la implosión de Juntos por el Cambio: mientras tanto, Massa continuará -y con mayor énfasis- con su convocatoria de la unidad nacional.
Foto: Prensa.
«Massa busca representar a una nueva mayoría. Ser el voto útil para muchos sectores con grandes acuerdos», afirman desde el entorno de Massa, quien además declaró en su discurso en la misma noche de las elecciones que «la grieta murió».
«La grieta murió y no la vamos a reavivar. Seguimos con propuestas y hablándoles a todos«, repiten una y otra vez los responsables de la campaña de UxP, quienes adelantan que frente a «la desconfianza y el miedo» que genera Milei aparece Massa como «una propuesta confiable, segura y ordenada para todos».
Tras su viaje a Tucumán para asistir a la asunción de Jaldo, la agenda de Massa seguirá el lunes con reuniones en el Ministerio de Economía y por la tarde un encuentro con las autoridades de la DAIA; además, están en carpeta visitas a Catamarca, Salta y Mar del Plata.