Lo ocurrido esta semana es el corolario de muchos desacuerdos: «palomas» y «halcones» de JxC convivieron bajo el mismo paraguas durante muchos años, atravesados por diferencias insalvables.
Estas diferencias llevaron a que, por ejemplo, no pudieran consensuar una fórmula de unidad, lo que derivó en las postulaciones de Horacio Rodríguez Larreta, por un lado, y de Patricia Bullrich, por el otro, que se saldaron en las primarias a favor de la exministra de Seguridad, luego de una interna feroz.
Pocos apuestan a la continuidad de la coalición tal como se conoció hasta ahora: el fuego de artillería que se prodigaron de un lado Elisa Carrió y Gerardo Morales, por ejemplo, y Mauricio Macri del otro, implica para muchos conocedores de la coalición un punto de no retorno
Este triunfo de Bullrich en la interna no garantizó sin embargo el respaldo hacia Bullrich del sector «paloma», que componen la UCR, la Coalición Cívica y el propio Larreta, en la campaña rumbo a las generales.»A Patricia las palomas la dejaron sola», analizó un dirigente cercano a Bullrich en diálogo con Télam.
Lo que pasó esta semana, políticamente, tiene un impacto a nivel de JxC pero también para el futuro del PRO.
La UCR, muy dura contra Macri y la alianza Bullrich-Milei. Foto: Víctor Carreira.
En cuanto al PRO, la cosa no está tan clara en el sentido de que se haya partido: Macri logró que la mayoría de los referentes del partido que él mismo fundó respalden públicamente los acuerdos alcanzados con Milei. Afuera de ese esquema quedaron Larreta y la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
Macri consiguió también que el bloque de diputados nacionales se manifieste mayoritariamente a favor del acuerdo con el libertario, bajo la conducción de Cristian Ritondo, votos que Milei necesitará de manera urgente en caso de sentarse en el sillón de Rivadavia.
«Macri logra que los diputados del PRO respalden a Milei y le ofrece a Javier este bloque, que será clave si llega a la Rosada. Además, hay que pensar que muchos diputados se perdieron, pero los que entraron son de Patricia», evaluó en diálogo con esta agencia una fuente conocedora de los ‘poroteos’ del Congreso.
Cerca de Macri y de Bullrich rechazan las acusaciones que parten desde el radicalismo sobre el acuerdo con Milei: plantean que ellos, en todo caso, se adelantaron a las negociaciones que los propios radicales estaban teniendo con Sergio Massa.
Y un diputado del PRO agregó: «Si Milei gana la elección, nosotros rompemos el bloque y armamos un interbloque con los libertarios; si Milei pierde, seremos oposición con quien quiera compartir el espacio ese con nosotros».
Cerca de Macri y de Bullrich rechazan las acusaciones que parten desde el radicalismo sobre el acuerdo con Milei: plantean que ellos, en todo caso, se adelantaron a las negociaciones que los propios radicales estaban teniendo con Sergio Massa.
Asimismo, puntualizan que el «problema» del sector ‘halcón’ del PRO no es «con el radicalismo», sino con tres dirigentes en concreto: Gerardo Morales, Emiliano Yacobitti y Martín Lousteau, tal como lo expresó públicamente Macri durante el reportaje que concedió este viernes por la mañana en Radio Mitre.
En cuanto a Larreta, el excandidato presidencial intentará desde el llano erigirse en la figura que pueda liderar al sector de las palomas, y también a los gobernadores «nuevos» de JxC, quienes días atrás manifestaron «neutralidad» ante el acuerdo Bullrich-Milei
En el PRO piensan que este trío de dirigentes ya tiene negociado con Massa un amplio acuerdo, que incluye para algunos de ellos lugares en un eventual Gabinete del candidato de UxP.Con algunos hay cuestiones incluso personales. Macri, el expresidente, lo recordó días pasados.
A Lousteau no le perdona que haya renunciado a la embajada en Washington, donde él lo había nombrado, días antes de su visita a ese país.
La crisis que comenzó a estallar esta semana, recuerdan cerca de Macri, no es nueva.
«Esto no viene desde 2019, sino desde que Macri era Gobierno; a Mauricio, estos mismos sectores, le trabaron la posibilidad de llevar a cabo muchas reformas», repasaron en el entorno del exmandatario.
Larreta y las «palomas» quedaron afuera.
En cuanto a Larreta, el excandidato presidencial intentará desde el llano erigirse en la figura que pueda liderar al sector de las palomas, y también a los gobernadores «nuevos» de JxC, quienes días atrás manifestaron «neutralidad» ante el acuerdo Bullrich-Milei.
JxC gobernará o seguirá gobernando desde el 10 de diciembre una decena de distritos: Mendoza (Alfredo Cornejo); Corrientes (Gustavo Valdés); Chubut (Ignacio Torres); Chaco (Leandro Zdero); San Juan (Marcelo Orrego); Entre Ríos (Rogelio Frigerio); Santa Fe (Maximiliano Pullaro); San Luis (Claudio Poggi); Jujuy (Carlos Sadir) y la Ciudad de Buenos Aires (Jorge Macri).
En general se trata de gobernadores identificados con el sector ‘paloma’, salvo Jorge Macri, y este será el nuevo polo de poder federal en el que Larreta intentará posicionarse como referente, considerando que muchos de ellos ganaron en sus provincias con el respaldo explícito del alcalde porteño.
Lo hicieron sin tener el aval completo del PRO -que aún sigue sin pronunciarse institucionalmente- y horas antes de que se reuniera a debatir su postura la cúpula dirigencial de la UCR, que era hasta entonces uno de sus principales socios en el frente opositor.
«Macri está feliz, desde el principio quiso joder a JxC y estar con Milei»Gerardo Morales
En un intento por marcar los límites políticos de JxC, los principales dirigentes radicales no sólo repudiaron el acuerdo Bullrich-Milei sino que apuntaron los dardos a Macri, a quien consideran el principal ideólogo del pacto.
«Macri está feliz, desde el principio quiso joder a JxC y estar con Milei», disparó Morales durante una conferencia en la que el fundador del PRO pasó a ser declarado enemigo del radicalismo.
Esta abrupta contienda puso en evidencia que ciertos viejos rencores del radicalismo siempre estuvieron latentes: la nula participación de funcionarios del partido en el Gobierno de Macri (2015-2019) y el frustrado deseo de que en estas elecciones la UCR tenga un candidato presidencial propio.
«Ellos han tenido incontables reuniones con Massa y han transado en contra de los intereses de los argentinos. No pueden decir nada», subrayó el exmandatario y mencionó explícitamente a Morales, al senador Martín Lousteau y al diputado Emiliano Yacobittii.
Los tres dirigentes de la UCR recogieron el guante y lo cuestionaron por ser el «gran responsable» de la derrota de JxC y por «arreglar velozmente su apoyo» al candidato libertario.
En esa misma línea se expresó Yacobitti en sus redes sociales: «Tiene que explicar por qué declaraba a favor de otro candidato en campaña y arregló velozmente su apoyo, a espaldas de JxC».
Ante el virtual quiebre de la coalición, la dirigencia de la UCR intentó poner paños fríos y planteó que fue sólo un puñado de referentes -de peso- del PRO los que decidieron apoyar a Milei e «irse» de JxC, en contraste con la postura neutral que manifestaron el resto de los partidos que lo integran: la Coalición Cívica (CC), Confianza Pública, Encuentro Republicano Federal (ERF) y Generación para un Encuentro Nacional (GEN).
Además de la carta de los 10 gobernadores de JxC en esa misma línea, tanto Morales como Lousteau recalcaron que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la exmandataria bonaerense María Eugenia Vidal rechazaron la alianza con Milei, al igual que los miembros cofundadores de Cambiemos en 2015, el exsenador Ernesto Sanz y la líder de la CC, Elisa Carrió.
En ese sentido, fue Morales quien destacó el rol que deberá cumplir la coalición el próximo año, al decir que «viene otra etapa» en la que debe haber «una oposición responsable y un gobierno que la respete».
«Se tiene que iniciar una nueva etapa en Argentina donde los acuerdos se den en el Congreso, con una oposición que ‘no sea no a todo’ sino que acompañe los proyectos que le sirvan al país», resaltó en declaraciones a Radio 10.
«Mi posición quedó puesta en actas. Teniendo un lugar firme como oposición, pero apoyar a Massa para enfrentar a Milei. Esto no fue acompañado. Es un partido democrático. Lo importante fue que lo debatimos», dijo Storani a Télam.
La dirigente remarcó que no hubo ninguna moción en la reunión del Comité a favor de Milei, a quien «ni loco lo votan los radicales», y dejó entrever que, pese a la neutralidad, habría votos de boinas blancas a Massa.
La embestida radical contra Macri tuvo su pico el viernes por la noche, cuando el Comité Nacional emitió un comunicado en el que catalogó como «una ofensa incalificable» que el exmandatario acuse a la dirigencia de ese partido de «transar contra los intereses de los argentinos», y consideró que las palabras del expresidente constituyen «un ejercicio de hipocresía».
«Ahora, el señor Macri ha realizado con acuerdo inconsulto entre gallos y medianoche con un personaje que hace del antirradicalismo una bandera política personificada en la ofensa a Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín, dos próceres de la argentinidad que han pasado a ser patrimonio de todos los argentinos de bien», señaló la UCR.
El partido encuentra un límite en Milei no sólo porque representa un espacio abiertamente negacionista de los crímenes de la última dictadura militar y porque apunta directo a dos baluartes de la idiosincrasia radical como la educación y la salud pública, sino porque el propio candidato libertario trató de «fracasado e hiperinflacionario de Chascomús» al expresidente Alfonsín y de «traidores» a presuntos votantes radicales que no se inclinaron por JxC el domingo pasado.
En este contexto, la UCR celebrará el lunes los 40 años de las elecciones que un 30 de octubre de 1983 marcaron el retorno de la democracia, con un acto a las 18 en la Plaza Estado del Vaticano, en la ciudad de Buenos Aires.
Durante la ceremonia -en la que según pudo saber Télam darán un discurso Morales, Lousteau y el exdiputado Marcelo Sturbin- la dirigencia radical destacará el «legado alfonsinista» en estas cuatro décadas ininterrumpidas de democracia, y se prevé que haya un explícito repudio a discursos negacionistas hoy encarnados por Milei y su compañera de fórmula, Victoria Villarruel.