«Esperamos que sea una marcha multitudinaria y transcurra en paz. La gente hace días que viene mostrando su descontento. Eso se vio también en los debates que se dieron en el Congreso», afirmó Manrique en declaraciones a Radio 10.
El dirigente del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) remarcó que «el Gobierno tiene que entender que fue elegido democráticamente, pero no puede vivir amenazando cada vez que a algún tema se le dice que no».
El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, evaluó, en declaraciones a Télam, que el presidente Javier Milei «empeora todos los problemas, y por eso tiene un paro general».
«La de hoy será una movilización enorme de trabajadores y de toda la gente porque el Gobierno de Javier Milei empeoró todos los problemas que ya teníamos y sólo benefició a los empresarios más poderosos del país», subrayó el funcionario.
En tanto, el secretario general del gremio de docentes bonaerenses Suteba, Roberto Baradel, consideró que el paro de la CGT a partir de este mediodía tendrá «un impacto importante» en todo el país y buscará dar «una respuesta concreta» a las reformas propuestas por el Gobierno nacional, que en el caso de implementarse, dijo, significaría la «entrega» del país.
«Si lo dejáramos hacer, en dos meses tendríamos a la Argentina entregada. En esta coyuntura se necesita una respuesta concreta para rechazar esto», aseveró Baradel en declaraciones a Radio provincia.
En esa línea, el secretario general de CTA-Autónoma y diputado nacional de Unión por la Patria (UxP), Hugo Yasky, consideró que el paro nacional y la movilización de la CGT es en contra de la «insensibilidad social» del gobierno nacional que busca «una gran recesión económica para que quizás aparezca la paz de los cementerios».
«El plan que está aplicando el Gobierno, lo único que tiene de original es que es un derrame que viola la ley de gravedad, porque es de abajo hacia arriba. Es una gestión que se maneja con absoluta insensibilidad social. Quieren multiplicar por diez la inflación con el objeto de que la gente deje de comprar y consumir para que haya una gran recesión económica. Entonces, quizás aparezca la paz, pero la de los cementerios», sostuvo Yasky en declaraciones para Radio Con Vos.
En esta línea, el sindicalista expresó que la forma de resolver la inflación del gobierno «es multiplicándola por 10 con el objeto de que en algún momento como dijo la canciller Diana Mondino la gente dejará de comprar».
«Hoy tenemos los precios de las garrafas que subieron de $3.000 a $15.000. Tenemos un aumento de colectivos que fue un golpe durísimo. La gente va comprar y no le alcanza ni siquiera para lo mínimo. En diciembre perdimos casi 20 puntos del salario«, explicó el sindicalista sobre las razones del paro.
El dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, afirmó que el Gobierno busca «aterrorizar a la población» con el llamado protocolo de orden público, pero aseguró que el paro y movilización de esta jornada va a ser una «demostración de que el miedo no triunfa».
«Este Gobierno apunta a aterrorizar a la población, pero hoy vamos a tener una demostración de que el miedo no triunfa. Vamos a defender los derechos populares», aseguró Belliboni en declaraciones a El Destape Radio.
«Cada vez que la escucho hablar me resulta cada vez más intolerable. Ella de lo único que habla es de la movilización. Es la ministra de Seguridad de la movilización y de las libertades democráticas», criticó.
Ministros bonaerenses rechazaron «el ajuste sobre los trabajadores y los jubilados» y afirmaron que «defenderán» al pueblo de la provincia en el paro general con movilización, de la que participarán junto al gobernador Axel Kicillof.
«No hay una sola medida que beneficie a algún sector, ya sea el industrial, a las y los trabajadores, a los jubilados», continuó y resaltó que «es un plan de ajuste clásico, que la Argentina vivió muchas veces. Una transferencia infernal de recursos de los que menos tienen a los que más tienen».
En ese sentido, el director general de Cultura y Educación, Alberto Sileoni, remarcó a esta agencia que desde el Gobierno bonaerense adhieren al paro, porque tienen «diferencias profundas con el gobierno de Javier Milei» y aclaró que si bien aceptan su legitimidad electoral, «ésta confronta con otras, como la que tiene Kicillof, a quien el pueblo mandató para tener más Estado, más trabajo, más educación y más productividad».
Por su parte, el ministro de Trabajo, Walter Correa, ratificó en diálogo con esta agencia el Ejecutivo de la provincia «participará de la movilización con todos los intendentes porque somos un gabinete militante y porque somos parte de la clase trabajadora».
La ministra de Hábitat, Silvina Batakis, dijo a Télam que «el paro va a ser muy contundente» porque el gobierno lleva adelante un «ajuste clásico sobre los trabajadores y eso no es lo que votó la gente».
«En lo que es mi área, Hábitat, el presidente de la Nación atenta de manera muy fuerte contra las posibilidades del acceso a la casa propia, agudizando la crisis habitacional», reflexionó y apuntó que «con la obra pública nacional parada y las desregulaciones, las problemáticas relacionadas con el acceso a la vivienda aumentarán considerablemente y construir un hogar será simplemente para unos pocos, generando más exclusión y desigualdad».
El ministro de Salud, Nicolás Kreplak, sostuvo a Télam que «hay que retomar la organización y la discusión sobre las acciones de un gobierno (como el de MIlei) que en apenas un mes pateó el tablero y avanzó sobre todas las conquistas y derechos que como sociedad habíamos adquirido».
En igual sintonía, el ministro de Transporte, Jorge D’Onofrio, aseveró a esta agencia: «Tenemos la obligación de acompañar a los trabajadores en esta convocatoria que hace las CGT en repudio y rechazo a la Ley Ómnibus y al DNU, que no tiene necesidad, ni urgencia».
La funcionaria aseguró que «no hay paro» que «detenga» ni «amenaza» que «amedrente» al Gobierno nacional, y en su posteo utilizó el hashtag #YoNoParo.
En tanto, antes de dirigirse al centro de monitoreo ubicado en el Departamento Central de la Policía Federal, Bullrich realizó una recorrida por el barrio porteño de Flores, donde dialogó con comerciantes y afirmó: «Estoy en Flores, todos los locales abiertos, el país no para».
«La Ciudad está trabajando, el Gran Buenos Aires también. Hay colectivos que circulan con gente que va al trabajo. La movilización es un punto mínimo en relación a la cantidad de gente que ha decidido trabajar«, expresó la funcionaria.
Bullrich, al mostrar a los periodistas imágenes de la zona del Congreso, indicó que «hemos logrado que la CGT ponga el palco donde le habíamos indicado, y se ve que la movilización está yendo por la vereda».
La ministra se quejó por «la vergüenza» que «han hecho con el transporte», al referirse al hecho de que el transporte público circulará hoy solamente hasta las 19 horas.
«Lo que han hecho de acomodar los colectivos y el transporte al paro es una vergüenza, para que la gente vaya (a la movilización) y después la dejan a pata y no puedan volver», expresó.
También señaló que hubo «denuncias a más de 40 gremios por aprietes» para concurrir a la movilización, realizadas a través de la línea 134, que el Gobierno nacional habilitó para realizar este tipo de denuncias.
«Las denuncias que se reciben al 134 se judicializan, y hemos tenido ya 53.000 denuncias, y en estos últimos días antes del paro nos cuentan que los aprietan, que tratan a la gente como animales», precisó la funcionaria nacional.
«Encontrar hoy una vía de diálogo con gente que intenta complicar la vida al resto de los argentinos… No dejan de ser un grupo minoritario», afirmó Adorni acerca de la CGT.
El vocero presidencial citó las declaraciones hechas durante la mañana por la ministra Bullrich para sostener que el Ejecutivo no puede dialogar «con gente que intenta frenar el país y que, efectivamente, muestra un costado bastante antidemocrático».
Adorni se refirió a las afirmaciones efectuadas días atrás por Pablo Moyano, uno de los cotitulares de la CGT, quien dijo que la medida de protesta convocada para hoy tenía como fin «voltear el DNU» 70/23 y «la Ley Ómnibus», como se denominó en un comienzo al proyecto de Ley Bases que tuvo esta madrugada dictamen mayoritario en la Cámara de Diputados.
Foto: Alejandro Santa Cruz.
«En Argentina no se voltea más nada, mucho menos aquello que está en trámite parlamentario. Es muy difícil dialogar con esta gente. Consideramos que este paro es un gran sinsentido, es una complicación y una pérdida de dinero para muchísimos argentinos que quieren un país en paz», respondió Adorni a la posibilidad de establecer una vía de diálogo entre el Gobierno y la CGT.
Y agregó: «A uno le queda la triste sensación de que el paro se haya transformado en algo más político que sindical o (que procura) buscar el bienestar de un grupo de gente que ellos representan. Nosotros seguimos extrañados por la velocidad con la que lo han anunciado. En definitiva, entendemos que hoy es un día triste porque mucha gente que quiso tener un día normal, no lo va a tener», indicó el vocero presidencial.
Adorni, en tanto, confirmó que durante la huelga y la marcha frente al Congreso se pondrá en práctica el protocolo de seguridad que el Gobierno puso en marcha para evitar cortes de calles, avenidas y rutas con motivo de manifestaciones populares.
También el ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó la medida de fuerza sindical al opinar que se trató de un «paro político» decido porque, a su criterio, el Gobierno tomó medidas que afecta los «privilegios» sindicales.
En su cuenta de la red social X, Caputo mencionó la anunciada adhesión a la manifestación de la CGT del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, para considerar que «nunca» fue «tan claro para la sociedad» que el paro sindical fue «político»,
«El paro no tiene justificación. Convocado por la oligarquía de millonarios con autos blindados y chofer, falsos representantes de los trabajadores, ratifica que estamos en el camino correcto», escribió la canciller Diana Mondino también en su cuenta de X.
Y agregó: «Las cosas se consiguen con esfuerzo, no llorando y pataleando. No les tenemos miedo», concluyó.
En tanto, el ministro de Defensa, Luis Petri, opinó que la huelga fue convocada por «sindicalistas que estuvieron callados durante cuatro años», en referencia al gobierno del expresidente Alberto Fernández.
«Que sepan que no hay paro que pueda frenar la ola de cambio de los argentinos que nació en la última elección y que lleva adelante nuestro Presidente», agregó el funcionario.
En el ámbito legislativo, el senador nacional de La Libertad Avanza (LLA) Francisco Paoltroni sostuvo que el paro convocado por la CGT se trató de «una medida de supervivencia».
«Es un paro político. Una medida de supervivencia que hacen todos estos personajes porque saben que la Argentina entró en un ciclo económico favorable donde va a dar señales de recuperación en mayo o junio. Saben que si al (presidente Javier) Milei le empieza a ir bien, desaparece el modelo de país y todos los privilegios por los que están marchando ahora», opinó Paoltroni en declaraciones a Radio Con Vos.
“Vamos a liberar al pueblo argentino de esta situación para que realmente se pueda tener un país que no tenga 9.000 piquetes por año”, remarcó la ministra sobre el criterio que sigue su gestión ante las protestas en la vía pública.
Pablo Moyano calificó el accionar del Ministerio de Seguridad durante las movilizaciones como «show mediático» / Foto: Camila Godoy.
La cuenta
Bullrich también sostuvo que el Gobierno “le mandará la cuenta” a las organizaciones que no cumplan el protocolo durante la movilización convocada por la CGT, en lo que será la primera medida de fuerza convocada por la entidad sindical contra el gobierno de Javier Milei.
“Uno tiene que hacerse cargo de sus actos es un país que necesita salir, porque estamos en una crisis muy fuerte. Habrá una gran cantidad de gente que va a aprovechar que habrá transporte para ir a trabajar”, observó.
“Vamos a usar todos los medios para que Argentina sea un país donde se pueda convivir” Patricia Bullrich, ministra de Seguridad
En este sentido, la funcionaria anticipó que el Gobierno trabajará para que “la gente tenga la mayor normalidad posible, tratando de que si ellos van al Congreso, las calles aledañas no estén totalmente tomadas”.
Bullrich calificó el paro como “una reacción desmedida, cuando (la CGT) venía de dormir la siesta durante años”, en relación a la postura que la central obrera tuvo durante el gobierno de Alberto Fernández.
“Vamos a usar todos los medios para que Argentina sea un país donde se pueda convivir”, concluyó la ministra.