Tal como informó Página/12, el vínculo entre ambos está roto, aunque la Casa Rosada hizo algunos gestos de acercamiento e intentó minimizar la crisis con el principal socio económico del país. En ese contexto, Milei fue consultado en un programa televisivo sobre las declaraciones de Lula. “La verdad es que es una discusión tan chiquita. Parece una discusión de criaturas preadolescentes”, esbozó involuntariamente una radiografía de su comportamiento más común. “El mismo mecanismo de (Gustavo) Petro, de (Pedro) Sánchez”, repasó enemigos personales con los que se cruzó en los últimos meses. Siguió con una pregunta: “¿Te creés que Lula no hizo cosas parecidas? Petro y Lula hicieron cosas similares, metiéndose activamente en nuestra campaña”.
“Las cosas que dije encima son ciertas. ¿Cuáles son los problemas? ¿Que le dije corrupto? ¿Acaso no fue preso por corrupto?”, lanzó. Lula estuvo 580 días privado de la libertad en una operación para apartarlo de la carrera electoral de 2018, pero la Corte Suprema de Justicia de Brasil anuló la sentencia en su contra, que calificó como un “error histórico”, dato que Milei en el mejor de los casos parece ignorar.
Pero la andanada de sandeces no quedó ahí. “¿Que le dije comunista? ¿Acaso no lo es?”, preguntó. “¿Desde cuándo hay que pedir perdón por decir la verdad? ¿O estamos tan enfermos de corrección política que a la izquierda no le podemos decir nada, aun cuando sea verdad?”, dijo a modo de reivindicación de su salud mental.
Por último, acusó a Lula de haber impulsado la “campaña negativa” de Sergio Massa en su contra –en referencia a que el candidato de Unión por la Patria había sumado a Edihno Silva, ex jefe de campaña del PT, a su equipo de trabajo– y pidió “ponerse por encima” de las discusiones en beneficio de la relación entre naciones, lo cual sugiere un esbozo de comprensión de la responsabilidad esperable en un jefe de Estado luego de más de medio año al frente del Ejecutivo. “Los que mintieron exigen que se les pida disculpas por haber dicho la verdad, vamos. Hay que ponerse por encima de estas nimiedades porque son más importantes los intereses de los argentinos y los brasileros que el ego inflamado de algún zurdito” (sic), sugirió y arruinó en una misma oración.
La ratificación de los exabruptos por parte de Milei tiene lugar cuando, según habían dejado trascender desde la Casa Rosada, su orden era no salir a confrontar con el presidente de Brasil. “Todo lo que Lula pretenda está bien. Está dentro de sus deseos y se los respetamos, pero el Presidente no ha cometido nada de lo que tenga que arrepentirse, al menos por ahora”, había dicho el jueves el vocero Manuel Adorni. El nuevo cruce de declaraciones tiene lugar a dos semanas de la Cumbre del Mercosur que se desarrollará en dos semanas en Paraguay, donde ambos mandatarios se verán las caras. En la del G7 eligieron ignorarse y apenas se cruzaron en un pasillo.
Tal como informó Página/12, la tensión entre la Argentina y Brasil aumentó en las últimas semanas por los bolsonaristas que buscan refugiarse en el territorio nacional, huyendo de las condenas a prisión por el ataque a los tres poderes del Estado en Brasilia, en 2023. La Comisión Nacional para los Refugiados (CONARE) estima que en las próximas semanas lo solicitarán mil o más brasileños. Al respecto, Lula remarcó el miércoles que “los prófugos que están en Argentina, algunos ya fueron condenados”, e indicó que “no quieren” ir a Brasil, por lo que deberían “quedar presos en Argentina”. “Estamos tratando de hacerlo de la forma más pacífica posible”, concluyó.
Por otra parte, Panek indicó que «es prematuro conceder este premio a Milei» e incluso dijo que la institución está «en contra de sus medidas contra las drogas, el aborto y las manifestaciones públicas». Milei y su comitiva no hicieron referencia a estas declaraciones y se fueron con la condecoración bajo el brazo.
«Estamos en contra de sus medidas contra las drogas, el aborto y las manifestaciones públicas; nosotros estamos a favor de la legalización de la marihuana y del aborto», argumentó Pánek, para sostener por qué una institución liberal debería rechazar reconocer las políticas conservadoras de derecha de Milei. Además, Pánek condenó la gira de reconocimientos al presidente argentino en sus primeros meses de gobierno al sostener que “es prematuro conceder este premio a Milei”.
La denuncia de Pánek fue contra Jiri Schwarz, fundador del Instituto Liberal y ahora rector de la Universidad Anglo-Americana en Praga, quien fue el encargado de montar el escenario para el viaje de Milei y anunció la entrega del galardón anual que otorga la institución. “Ese señor es un mentiroso”, dijo Pánek y adelantó que se está evaluando iniciar una denuncia judicial para la utilización del nombre.
«Este mensaje está siendo difundido en nuestro nombre sin autorización por personas que no han participado en las actividades del Instituto Liberal durante varios años, (que) no tienen ningún cargo en el Instituto y (que) no tienen derecho a hablar en su nombre», precisó el Instituto Liberal en un comunicado publicado en su página web.
“No tenemos nada que ver con ese evento, ni participamos en él”, concluyó el director del instituto liberal checo sobre el montaje hecho en el Palacio Zofín para entregar el premio falso, escenario que le sirvió a Milei para soñar con la posibilidad de recibir el Premio Nobel junto a su asesor Demian Reidel por «estar reescribiendo gran parte de la teoría económica».
«Por un lado, un grupo de personas que hacen de periodistas. Del otro lado, un grupo que juega al grupo de expertos. Y animar acríticamente a un político con enorme poder. Escuela Půrov de Periodismo Híbrido y Think Tanks Híbridos. Una vergüenza terrible», describió Pánek el acto en el que agasajaron a Milei con el premio falso.
No se trató del único premio fake de su viaje. El gobierno español denunció que el paso de Milei por la capital de España, donde recibió la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid por parte de la presidenta comunal, Isabel Díaz Ayuso, incumplió con la Ley 2/2014 de la Acción y del Servicio Exterior, aprobada durante el mandato de Mariano Rajoy. La norma obligaba a Ayuso a informar de su encuentro con Milei al Ministerio de Exteriores, algo que incumplió.
«Va corriendo a imponer una medalla fake a quien insulta a España y a sus instituciones”, criticó Pilar Alegría, portavoz de la gestión de Pedro Sánchez, a la dirigente del Partido Popular que gobierna la capital española.
«Donde voy soy sensación, de hecho soy el político más popular del mundo (…) a mí me invitan a un montón de lados, me dan un montón de premios», celebraba el presidente Javier Milei un mes atrás, cuando ya tenía 30 días fuera del país viajando, mayoritariamente, para agasajos o reuniones privadas. Su última gira por España, Alemania y República Checa reveló que los premios que los reconocimientos pueden ser fake como las noticias que el presidente replica en sus redes sociales.
«El juicio se adelantó bastante más que otros, en razón que hay gente joven que está detenida hace mucho tiempo en condiciones solitarias, no están con el resto de la población carcelaria y nos parecía importante esclarecer esta cuestión«, sostuvo el letrado.
«Por otro lado, lamentamos que la mitad de este proceso haya quedado abajo que es la investigación de (Gerardo) Millman y las dos mujeres que lo acompañaban«, agregó.
«Claramente tenemos un juicio contra la persona que tuvo la responsabilidad que se vio en televisión, o sea, el atacante, y las personas que lo rodeaban pero todavía tenemos en una nebulosa que es lo que lo motivó y quien lo financió«, cerró.
Cómo será el proceso
El juicio estará a cargo del Tribunal Oral Federal 6 (TOF6), que integran la jueza Sabrina Namer y los jueces Adrián Grunberg e Ignacio Fornari. Las audiencias serán todos los miércoles a las 9.30 en la Sala AMIA de Comodoro Py.
La primera audiencia será transmitida por Youtube, igual que los alegatos, no obstante, los testigos comenzarán a desfilar la semana próxima.
El delito que se les imputa a Fernando Sabag Montiel, su exnovia Brenda Uliarte y Gabriel Carrizo es el de homicidio doblemente calificado por alevosía y en concurso premeditado de dos o más personas agravado por el uso de arma de fuego. El primero como autor, la joven como coautora y Carrizo como partícipe secundario.
Tal como publicó Página/12, cuando fue indagado después de su detención, Sabag Montiel no quiso hablar de lo sucedido pero quiso dejar dicho: «Brenda no tuvo nada que ver». Con el tiempo, el hombre que entonces tenía 35 años y nacionalidad brasileña, tuvo conversaciones con peritos psiquiatras y dio una entrevista en C5N, donde dijo que estaba arrepentido de su intento de matar a la entonces vicepresidenta. «La quise matar por la situación del país», dijo.
«Tiré el gatillo y no salió (la bala)», agregó. No había accionado la corredera de la Bersa calibre 32, y no había balas en la recámara. Las filmaciones de esa noche muestran que cerca de él estaba Uliarte, con una bolsa blanca en la mano, y que se escabulló de la escena con la cabeza gacha. Durmió en la casa de un exnovio y luego fue al encuentro de los llamados «copitos» (algunos de ellos vendedores de copos de azúcar), que se juntaban en una casa en Barracas.
Carrizo, el tercer acusado, era el dueño del negocio de venta de copos, que la pareja (Sabag-Uliarte) utilizaba para hacer inteligencia en Recoleta los días previos al atentado. Con el palo de algodones de nieve en la mano se habían hecho conocidos en apariciones en el canal CrónicaTV, donde principalmente la chica se dedicaba a despotricar contra los planes sociales.
Carrizo quedó comprometido por una serie de mensajes que mandó apenas un rato después del ataque a CFK a algunos conocidos: «Recién intentamos matar a Cristina»; «mi empleado le quiso disparar»; «el arma es mía». Por sus textos todo hacía pensar que él les había dado un revólver «22 corto», pero luego se supo que el arma era otra. Después le aclaró que al final no era suya. Hasta ahora el argumento de Carrizo en la causa siempre fue que bromeaba, que así era su sentido del humor.
Lucila Crexell puede dar fe de ello. La senadora, que quedó en el ojo de la tormenta cuando salió a la luz que -por esas «casualidades»- el Gobierno le ofreció ser embajadora de la Unesco en el mismo momento que se discutía la Ley Bases, gozó de la generosidad del Senado. En marzo, la por ahora legisladora -aunque ya se imagine en su oficina de París y con un salario en dólares- fue invitada a participar en la Asamblea Interparlamentaria en Ginebra, Suiza. Federico Pávito, a quien Villarruel puso al frente de la Dirección General de Administración del Senado, firmó la disposición 54/2024 para que Crexell recibiera cinco días de viáticos y un seguro de viajero por siete días.
Crexell y sus viáticos. Solo necesitó pasar la tarjeta corporativa para comer unos chocolates
No fue la única vez que la senadora neuquina contó con el beneplácito de Villarruel. Meses antes otra invitación llegó al despacho de Crexell. En este caso, la invitación era para viajar a Marruecos a participar de una conferencia denominada “Cooperación Sur-Sur”. En realidad, el ofrecimiento había sido para Bartolomé Abdala, pero generosamente le cedió su lugar a Crexell, pese a que (en ese entonces) no era compañera de bancada. La legisladora aceptó esa invitación del organismo y solicitó al Senado que le abonara “un seguro de asistencia al viajero” por siete días. Pese a que «no hay plata», la Presidencia del Senado aceptó y Crexell tuvo tranquilidad a la hora de subirse al avión.
Otro suertudo fue Juan Carlos Paggoto. Amén de los pasajes liberados para los senadores para que puedan viajar a sus hogares, el senador de La Rioja solicitó realizar un viaje también a Paraguay. La excusa fue la invitación a la Conferencia “Sistema Republicano y Federalismo”, que se llevó a cabo en Asunción el 11 de marzo. Pávito puso el gancho para que el Senado abonara los pasajes para el legislador. Otra muestra de que ahí sí había plata.
Viáticos y asistencia para unos privilegiados senadores
Los regalos de Villarruel a su equipo
Una vez que asumió como Presidenta del Senado, Villarruel no dudó en armar su equipo. Y, fiel exponente de la familia castrense, empezó a llenar los espacios con personas que le reportan desde hace tiempo. Algunas de ellas son hijas de militares que actuaron durante la dictadura y recibieron condenas por crímenes de lesa humanidad.
La amistad entre Jones y Villarruel (hija) no se materializó solo en la designación de María Guadalupe como secretaria administrativa del Senado, sino también en todas las veces que la presidenta de la Cámara alta resolvió llevar a su compinche para que sume millas en distintos viajes por Argentina. Eso sí, los gastos corrieron por cuenta del Senado. De acuerdo a las resoluciones a las que accedió Página|12, la Dirección General de Administración del Senado decidió financiar los viajes de Jones a varios destinos que van desde Salta -tres visitas-, Mendoza -también tres veces-, Catamarca y Córdoba. La funcionaria hasta tuvo la fortuna que uno de los viajes (Salta) cayera justo para Semana Santa.
La suerte de Jones de poder viajar a Salta, todo pago, en Semana Santa
Pero Jones no es la única. Enrique Bergalli, jefe de Despacho de Villarruel, fue parte, varias veces, de la comitiva en los continuos viajes que organizó la vicepresidenta. Por solo citar un caso, del 1 al 3 de marzo, Bergalli, Jones y Villarruel se subieron a un avión para pasar cuatro días en Mendoza. Los viáticos y pasajes de los agentes de la Policía que los custodiaron también fueron abonados por fondos del Presupuesto del Senado.
Las encargadas de ceremonial María Laura Arnejo y Soledad Echeverry también acumularon millas -con viajes y viáticos pagos- a San Luis, Corrientes y Mendoza. De quien no se supo si viajó o no -no está en los expedientes- es María de las Mercedes Torres, la íntima amiga de Villarruel, que fuera designada Directora General de Ceremonial, Protocolo y Audiencias. Como contó este diario, Torres (hija de Fernando Torres, condenado a prisión perpetua por su actuación durante los años del terrorismo de Estado) había quedado en el foco de la tormenta cuando una campaña en redes sociales -según Clarín, financiada desde la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) de Javier Milei- usó su designación para atacar la vida privada de la vicepresidenta.
Otros que sí contaron con viajes financiados por el Senado fueron el equipo de Prensa de la vice (Gaspar Bosch y Roberto Miguel Robledo) y hasta el Director de Cultura de la Cámara alta, Daniel Abate, un funcionario que eleva el poder de discusión con tuits como este:
Más viáticos y pasajes
El Senado también financió los viáticos y los pasajes de los agentes que conforman la custodia de Villarruel. Desde que empezó el año, se solicitó la presencia de policías para los siguientes viajes:
Bariloche (del 4 al 8 de enero)
Córdoba (del 11 al 15 de enero)
Azul (el 19 de enero)
Salta (del 14 al 20 de febrero)
Corrientes y Paso de los Libres (del 22 al 26 de febrero)
Mendoza (del 2 al 4 de marzo)
Chubut (del 12 al 18 de marzo)
Córdoba y Salta (del 26 de marzo al 2 de abril)
Catamarca (del 4 al 8 de abril)
Salta (del 2 al 8 de mayo)
San Luis (del 29 de abril al 5 de mayo)
Mar del Plata (del 17 al 20 de mayo)
Córdoba (del 24 al 26 de mayo)
Salta (del 31 de mayo al 2 de junio)
La Dirección General de Administración del Senado aprobó todos los pedidos y exigió que el Presupuesto del Senado se hiciera cargo de los traslados y los hospedajes, en algunos casos, de comitivas policiales de más de doce agentes.
También la Cámara alta -por pedido de Villarruel- afrontó los viáticos de custodia policial para tres agentes que se alojan, desde hace cuatro meses, en la ciudad de Rosario. Hasta donde se sabe, Villarruel vive en Buenos Aires.
Proyecto, cruce tuitero y más
La decisión de Villarruel de no financiar el viaje de los seis estudiantes clasificados a la Olimpiada Matemática no generó revuelo hasta que Página|12 -y Tiempo Argentino- publicó los esfuerzos de los chicos en recolectar lo que el Senado decidió no abonar después de treinta años.
A partir de allí, el bloque peronista presentó un proyecto para que la Cámara alta garantice los pasajes de los seis adolescentes que sueñan con viajar a Inglaterra (la estadía corre por cuenta de la organización). Fue allí que Villarruel salió a cruzar a Recalde con el latiguillo de “no hay plata”.
El senador no solo recordó la histórica responsabilidad del cuerpo legislativo en financiar esa competencia sino que el presupuesto de pago de pasajes para que los legisladores viajen a sus territorios “sólo está ejecutado en un 40%”. Y recordó que el propio Presidente -que se jacta de decir que «no hay dinero”- lleva más de un mes y medio fuera del país por sus viajes al exterior.
Estos documentos que publica este diario complican (aún más) la excusa de Villarruel.