Mauricio C. y Sandra O. fueron demorados en el arribo bajo el cargo de “exhibicionismo público” el pasado viernes 8 de mayo, cuando, según el parte policial, “se llevó adelante el servicio —de los uniformados— en el aeropuerto”, luego de que el personal de la aerolínea comercial Copa Airlines realizó la denuncia.
En la acusación se manifiesta que habría una mujer y un hombre con sus prendas bajas en el interior del avión e hicieron exhibiciones y, por tal motivo, se procede a la aprehensión de ambas personas, que viajaban en la clase ejecutiva.
Los señalados fueron trasladados a la comisaría 12.ª ubicada en el barrio rosarino de Ludueña. Tres días después, se conoció que Mauricio es arquitecto y jefe de obra ferroviaria; además, se lo muestra en sus redes entre viajes y fotos familiares, junto a su esposa y tres hijos.
Por su parte, Sandra es rosarina, se dedica al cuidado de adultos mayores, es propietaria de un centro de día y rehabilitación, y está divorciada.
Ambos se vieron por primera vez durante el viaje, donde fueron descubiertos por otra pasajera que se encontraba con su nieta menor de edad cuando iniciaron las exhibiciones inapropiadas para un ámbito público.__IP__
Según trascendió, al descender del avión, la familia del implicado, incluida su esposa, aguardaba en el aeropuerto por la llegada del hombre al país.
Según supo laAgencia Noticias Argentinas y tal como indicó el Ministerio Público Fiscal salteño, la investigación inició a partir de las acusaciones que fueron llevadas a cabo por casi una docena de damnificadas que advirtieron la publicación de imágenes manipuladas digitalmente en un sitio web de contenido sexual.
La acusación lleva el cargo de lesiones graves agravadas por mediar violencia de género reiteradas y se encuentra a cargo de la fiscal penal 1 de Violencia Familiar y de Género del distrito Centro, Verónica Simesen de Bielke.
El acusado habría obtenido fotografías originales desde redes sociales como Instagram, Facebook y WhatsApp de las víctimas, para luego alterarlas mediante el uso de herramientas digitales de edición avanzada y publicarlas con desnudez explícita, cuadros creados con la herramienta tecnológica.
Las denunciantes tomaron conocimiento de la situación entre el 26 de marzo y el 2 de abril pasados y la fiscalía sostuvo que los hechos son un tipo de violencia de género digital ya que vulneró la integridad psicofísica de las víctimas, al tiempo en que afectó su vida personal, social y académica.
Además, varias de las damnificadas participan activamente en espacios vinculados con la defensa de derechos y la igualdad de género.__IP__
El imputado fue identificado a partir de las huellas informáticas que dejó como evidencia durante su accionar, así se concretó su detención en un allanamiento realizado por personal de la Dirección de Ciberseguridad de la Policía, donde se secuestraron pruebas digitales que serán analizadas.