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Nuevo Ahora 12, pero al revés

28 - mayo - 2024

Las empresas de medicina prepaga quieren extender al máximo el esquema de devolución a los afiliados, al tiempo que pretenden que a partir de octubre se «liberen» las cuotas como planteaba el DNU 70, lo cual condujo al desastre actual.

Las empresas de medicina prepaga propusieron devolver lo cobrado en exceso a los afiliados de acuerdo al tope establecido por la normativa oficial a través de un esquema de 12 cuotas. Además, piden que a partir de octubre las cuotas vuelvan a estar «liberadas», como aconteció en un breve período posterior al DNU 70, hasta que el propio gobierno «anarcocapitalista» se dio cuenta que la situación era insostenible.

Este lunes 27 de mayo se llevó a cabo la audiencia judicial para definir cómo las prepagas devuelven el dinero cobrado en exceso a sus afiliados. Es que luego de que Milei barriera con todas las regulaciones sectoriales, las prepagas aplicaron un brutal aumento de las cuotas que rápidamente el Gobierno tuvo que frenar, poniendo un techo a los incrementos, asociado a la marcha de la inflación. Lo que se discute es cómo las empresas devuelven lo cobrado por arriba de aquel tope inflacionario.

 
 

La audiencia que tuvo lugar en el Juzgado Civil y Comercial Federal N°3 contó con la presencia de representantes legales de las 23 empresas de medicina prepaga incluidas en el amparo contra el exceso en los aumentos presentado por la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), más otras 18 firmas que citó el juez Juan Rafael Stinco.

La propuesta

De acuerdo a lo que trascendió del encuentro, las empresas ofrecieron devolver a los  afiliados lo cobrado por encima de la variación inflacionaria en 12 cuotas actualizables de acuerdo al Indice de Costos de Salud y al Índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE). Como la devolución total, según las empresas, sería del 24 por ciento respecto de la cuota de julio, eso da como resultado un descuento del 2 por ciento mensual sobre las cuotas, sin tener en cuenta nuevos aumentos, que de seguro llegarán.

 

De todas maneras, fuentes de la negociación advierten que hay otra variable que está en juego y es la denuncia por cartelización sobre siete prepagas que presentó en su momento la Secretaría de Comercio. Esa investigación está abierta y las empresas pretenden que se desestime para poder avanzar con el acuerdo de devolución.

Otro punto en disputa es cómo se definen los próximos aumentos de las cuotas de las prepagas. Según trascendió, los representantes de las empresas aceptarían que entre julio y septiembre los precios de los planes de salud se ajusten en un índice equivalente al 95 por ciento de la variación del Índice de Precios al Consumidor del Indec del mes previo. Sin embargo, la prenda de negociación sería que a partir de octubre los valores queden nuevamente liberados, en el mismo status en el que quedaron luego del DNU 70, lo cual derivó en un descalabro total.

 

Las empresas que están negociando la devolución de dinero a sus afiliados son las siguientes: Sociedad Española de Beneficencia y Mutualidad, Cobensil, Medicals, Programa de Salud S.A, Centro Médico Pueyrredon, Medin S.A., International Health Services Argentina S.A., Obra Social YPF, OPDEA, OSDEPYM, Fundación Médica de Mar del Plata, ENSALUD, Obra Social del Personal de Dirección de la Industria Privada del Petróleo, Organización de Servicios Directos Empresarios (OSDE), Swiss Medical S.A., Medicus S.A. de Asistencia Médica y Científico, Omint S.A. de Servicios, Galeno Argentina S.A., Medifé Asociación Civil, Sociedad Italiana de Beneficencia en Buenos Aires, Obra Social de Dirección de Sanidad Luis Pasteur, Medicina Prepaga Hominis S.A., Medicina Esencial S.A., Asociación Mutual del Personal Jerárquico de Bancos Oficiales Nacionales, Obra Social de la Unión del Personal Civil de la Nación, Mutual Federada 25 de junio Sociedad de Protección Recíproca, ACA Salud Cooperativa de Prestación de Servicios Médicos Asistenciales Ltda, Asociación Mutual Sancor, Prevención Salud S.A., Sistema Integrado de Prestadores de Salud S.A., MET Córdoba S.A., Hospital Alemán Asociación Civil., Grupo DDM S.A., Asociación Hospital Británico de Buenos Aires, Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas, Círculo Médico de Lomas de Zamora, Bristol Medicine, Federación Médica gremial de Capital Federal, Asistencia Sanitaria Integral S.A., Asociación Civil de Estudios

Fuente: pag12

Argentina: campeones de los peores rankings

28 - mayo - 2024

La devaluación tuvo un impacto en precios y una caída en el salario que no está siendo compensada por la fuerte apreciación posterior. Esto produce esa sensación de que la Argentina está siendo “cara” en comparativa internacional. 

Argentina puntea el ranking de salarios mínimos, presenta una mala performance en jubilaciones y a su vez tiene los productos más caros de la región en supermercados. Producto del impacto inflacionario que tuvo la devaluación de diciembre, a la que los salarios reales no acompañaron, con un haber mínimo que apenas supera los 264 dólares, el país se encuentra entre los países con peor salario en dólares. En tanto, productos esenciales como la leche, el café o los fideos se encuentran más caros que esos países.

«Argentina está atravesando un proceso inflacionario fuerte que, si bien el desenlace final es incierto, está combinado con un proceso de encarecimiento en moneda dura que no es acompañada por los ingresos de la población. Consecuencia de ello, se incrementará los hogares en situación de pobreza. En la última década, la Argentina pasó de los salarios en dólares más elevados a los más bajos de la región», reveló el último informe del Observatorio de Políticas Públicas de Undav, que se propuso un análisis de la dinámica de precios y salarios a la luz de la evolución del tipo de cambio real y; como consecuencias de este proceso, una comparativa internacional de los principales ingresos reales en relación a otros países de la región y del mundo.

 
 

Salario mínimo

Con la reciente actualización del salario mínimo a apenas por encima de los 260 dólares, Argentina se encuentra entre los países con peor salario mínimo medido en esa moneda de la región y España. 

El informe muestra a la Argentina con un salario mínimo de 264 dólares al tipo de cambio oficial, muy por detrás de países como Brasil (274 dólares), Bolivia (362 dólares) o Chile (516 dólares). Del conjunto de países analizados por la Universidad, España es el que consigna un mayor nivel de salario mínimo, llegando a 1141,30 dólares al mes. Les sigue Chile, México (462 dólares), Bolivia, Colombia (339 dólares), Brasil y Perú (275 dólares).

«Pese a los bajos ingresos mínimos garantizados en relación a otros países, no se observa lo mismo en los consumos de supermercados», señala Undav. Para ello se muestra una comparativa de precios de algunos productos de supermercados, donde se evidencia que la Argentina posee los precios más elevados esenciales como leche, café o fideos.

 

El Observatorio de Políticas públicas realizó un sondeo de precios de cinco productos básicos como nafta, leche, pollo, café y fideos secos en supermercados online de Argentina, Chile, España, Brasil, Colombia, México, Bolivia y Perú. En tres de los cinco productos, leche, café y fideos, Argentina cuenta con los precios más altos. El litro de leche se encuentra en supermercados a 1,47 dólares en el país mientras que en España, que cuenta con un salario mínimo cuatro veces mayor al de Argentina, la leche se encuentra a poco menos de la mitad 0,90 dólares el litro. 

El café se encuentra a 20,30 dólares en supermercados argentinos, mientras que en España se puede comprar a 7,39 dólares y en Bolivia, que tiene un salario mínimo 1,37 veces mayor que Argentina, se encuentra a 9,84 dólares es decir casi la mitad de precio. Los fideos, el tercero de los productos en los que Argentina lidera el ranking de precios, se encuentra en supermercados a 1,13 dólares el paquete de 500g. En España ese mismo paquete está a 0,89 dólares y en otros países de la región como Brasil, Colombia, o Bolivia se encuentra por debajo de los 0,78 dólares el paquete.

 

En los otros dos productos comparados, el pollo y la nafta, el país se encuentra también caro en relación a la mayoría del resto. El kilo de pollo se ofrece en supermercados a 2,82 dólares, más barato que en Chile y en España, pero por encima del resto. El litro de nafta , a 1,07 dólares, sí se encuentra entre los más bajos de la tabla, superando solo a Bolivia (0,54 dólares) y Colombia (1,07 dólares). 

Inflación Argentina

Undav explica que, tras el salto de diciembre, la inflación mensual ha descendido mes a mes producto de la variación del tipo de cambio de 2 por ciento, que ha sido posible sostener debido al ajuste monetario producto del ajuste fiscal.  Sin embargo, si la variación del tipo de cambio es del 2 por ciento desde inicios del año, vale la pena preguntarse por qué se encuentra aún en niveles tan elevados. «La respuesta tiene que ver con dos factores: un componente inercial producto de indexación de contratos de la economía que probablemente no baje del 5 por ciento mensual y debido a la modificación de precios relativos que continua en pugna».

 

Sobre este segundo punto se hace referencia a sectores que consideran que sus precios son bajos en relación a otros y, como los precios son inflexibles a la baja, el nuevo vector de precios relativos no puede encontrarse de otra manera que subiendo más algunos precios que otros. De hecho, se observa una heterogeneidad importante en la variación de precios por capítulos en lo que va del año.

De acuerdo a la Undav, la devaluación tuvo un impacto en precios y una caída en el salario que no está siendo compensada por la fuerte apreciación posterior. Esto produce esa sensación de que la Argentina está siendo “cara” en comparativa internacional. SI bien en términos de todos los precios de la economía, se está lejos de ser de los países más caros del mundo, existió una fuerte suba de precios en dólares, que hacen que sobre todo los bienes, estén muy caros. Los servicios, si bien subieron más en lo que va del año, aún continúan algo rezagados, justamente porque un componente importante de los servicios es el salario, que está rezagado

Fuente: Pag12

Los alimentos vuelven a subir

28 - mayo - 2024

Aumentaron 1,8% durante la tercera semana de mayo

Los precios de los alimentos y bebidas subieron 1,8 por ciento durante la tercera semana de mayo, registrando la variación semanal más alta en lo que va del mes, de acuerdo al relevamiento elaborado por la consultora LCG. El dato que arrojó la medición, que estudia el comportamiento de 10 categorías dentro del rubro alimenticio, implica una aceleración de 1,7 puntos porcentuales frente a los siete días previos. Los precios en dicho segmento acumulan un incremento del 3 por ciento en lo que va del quinto mes del año. 

Los productos analizados de la canasta básica tuvieron un incremento promedio del 1,6 y 1,9 por ciento medidos de punta a punta. Otro aspecto que evidencia el registro alcista de esta semana es que apenas dos de los diez rubros medidos exhibieron una baja: frutas (-3,4 por ciento), y comidas listas para llevar (-0,1 por ciento).  El azúcar, los condimentos y las verduras fueron los productos que más aumentaron en la tercera semana de mayo, con alzas del 9,4 por ciento, 5,8 por ciento y 5,1 por ciento, respectivamente. Le siguieron los lácteos con una variación del 4,3 por ciento y los panificados con el 2,3 por ciento. 

 
 

En las últimas cuatro semanas, los alimentos tuvieron un incremento promedio del 1,6 por ciento, mientras que, medido de punta a punta, los productos de la canasta básica subieron 1,9 por ciento. En tanto que tres de las diez categorías relevadas mostraron bajas a lo largo de las últimas cuatro semanas. Los rubros que más subieron en el último mes fueron bebidas e infusiones 5,7 por ciento; lácteos y huevos 3,2 por ciento; Verduras 2,3 por ciento; Condimentos y otros productos alimenticios 1,9 por ciento; Pan, cereales y pastas 0,7 por ciento; Carnes 0,6 por ciento; Aceites -1,2 por ciento; Azúcar -1,9 por ciento; Frutas -6,6 por ciento. 

A pesar de la aceleración respecto a las primeras semanas, se espera que el segmento de Alimentos y Bebidas se ubique por debajo de la inflación promedio general, que las consultoras calculan en torno al 5 y 6 por ciento. Según la consultora de Marina Dal Pogetto, EcoGo, los primeros 15 días de mayo observaron una suba de precios del 4,6 por ciento. De ser así, sería el mejor dato mensual en más de un año.

Fuente: pag12

Prefectura secuestró más de una tonelada de marihuana en Misiones

28 - mayo - 2024

El cargamento fue localizado durante la noche a la vera del río Paraná.

La Prefectura Naval Argentina incautó más de una tonelada de marihuana en Montecarlo, Misiones, en el marco de las tareas de prevención que realiza la Fuerza en las zonas fronterizas para prevenir el delito y evitar el ingreso de sustancias ilegales al país.

 

Se trata de más de 1.120 kilos de marihuana que habían sido cruzados por agua, en plena madrugada, y fueron localizados por el personal a la altura del kilómetro 1796 del río Paraná, en el Puerto Laharrague.

 

En un operativo que incluyó medios terrestres y fluviales, la Autoridad Marítima rastrilló minuciosamente la zona para dar con los 39 bultos dispersos en la zona costera, con panes de marihuana en su interior.

 

La droga, que posee un valor de mercado que supera los 2.500 millones de pesos, fue secuestrada por indicaciones de la Fiscalía Federal de Eldorado, a cargo de la Dra. Liliam Delgado y del Juzgado Federal de la misma ciudad, del Dr. Miguel Ángel Guerrero.

 

 

 

 

 
Fuente: Diario Chubut

Comenzaron a cortar gas a industrias

27 - mayo - 2024

En el sector privado afirman que el gobierno de Javier Milei es responsable de la crisis energética actual por haber retaceado fondos que hubieran permitido duplicar la capacidad de transporte del gasoducto Néstor Kirchner. 

Transportistas y distribuidoras de gas comenzaron este viernes a cortarle el gas a los usuarios industriales y grandes comercios con contratos interrumpibles debido al faltante del fluido que se registra en el sistema en un contexto de aumento de la demanda provocado por las bajas temperaturas. A las estaciones de servicio que comercializan GNC ya habían comenzado a aplicarles cortes la semana pasada y ahora la medida se extendió.

El interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Carlos Casares le había enviado este jueves una nota a las principales transportistas y distribuidoras de gas en la que reconoció que el sistema estaba en un estado de “pre-emergencia” y les solicitó que avancen con los cortes a los usuarios interrumpibles para garantizar el suministro de los hogares. “Los cortes antes mencionados deberán considerar el suministro a los mínimos necesarios para asegurar el funcionamiento del sistema eléctrico nacional. Es condición sine qua non para que las prestadoras de distribución hagan uso del presente procedimiento, que hayan declarado el Estado de Pre Emergencia”, agrega la nota firmada por Casares.

 
 

La secretaría de Energía emitió este viernes un comunicado en el que afirma que “se pusieron en marcha medidas necesarias para asegurar el suministro de gas a los usuarios prioritarios, en el marco de la presencia anticipada de bajas temperaturas, que han sido más bajas que las pronosticadas (y más propias del invierno)”. Además de responsabilizar al frío, desde la cartera que conduce Eduardo Rodríguez Chirillo aseguraron que la crisis es consecuencia de “(i) la vulnerabilidad del sistema gasífero derivado de su infraestructura insuficiente desde hace décadas por falta de inversión (lo que genera cuellos de botella en el fluido del gas), según en el Decreto 55/23 de emergencia energética (sic); (ii) la reducción del suministro desde Bolivia, en base a acuerdos de la gestión anterior y (iii) sumado a un consumo excepcionalmente alto de la demanda prioritaria (usuarios residenciales) de gas natural (de 45 MM3/día a 70 MM3/día)”.

 

En síntesis, para el gobierno la culpa es del frío, que llegó antes de lo previsto, y del gobierno anterior. No obstante, en el sector privado coinciden en remarcar que el Ministerio de Economía es esponsable de lo que está ocurriendo, fundamentalmente por haber demorado el giro de las partidas presupuestarias necesarias para poder terminar las plantas comprensoras del Gasoducto Néstor Kirchner que hubieran permitido ampliar la capacidad de transporte de gas proveniente de Vaca Muerta de 11 a 22 millones de m3 diarios para este invierno. Por demoras en los pagos se estima que la planta compresora de Tratayén recién estaría lista para operar a mediados de junio y las de Salliqueló y Mercedes todavía no tienen una fecha cierta de entrada en operación.

En este contexto, Cammesa, la empresa que se encarga del despacho de energía al sistema, se vio forzada a salir el lunes a licitar de urgencia la compra de 12 cargamentos de fueloil y gasoil para hacer frente al aumento del consumo, lo que demandará unos 500 millones de dólares más de lo previsto en materia de importación de energía. El primero de esos cargamentos recién podría llegar el martes próximo. De hecho, la inyección de GNL desde el puerto de Escobar está a mitad de su capacidad porque no hay ningún cargamento comprometido para estos días.

 

Desde las empresas advierten también una falta de coordinación preocupante entre Cammesa, Enargas y Enarsa. Enargas, por ejemplo, les pidió a las transportistas reducir los envíos a Cammesa para que la compañía empiece a quemar combustibles líquidos y deje una mayor disponibilidad de gas natural, un pedido razonable pero que podría haberse resuelto directamente entre Enargas y Cammesa. Debido a esos cortocircuitos, el especialista Juan José Carbajales comentó en la red social X: “Cuando no salíamos en la revista Time existía una ‘mesa de invierno’ que planificaba/ejecutaba, y que estaba coordinada entre el Mecon, la SEN, Enarsa, Cammesa, Enargas, TGN/TGS y hasta YPF. Todas actividades criminales, seguramente”.

Fuente: pag12

Femicidio de una bibliotecaria en Chaco

27 - mayo - 2024

Juan Marcelo Cáceres, apodado «El Misionero», confesó haberla asesinado tras intentar abusar de ella. El hombre se había ofrecido a llevarla hasta su trabajo en su camioneta.

Érica Beatriz Torres fue brutalmente asesinada en el Chaco. La mujer de 45 años cumplía tareas docentes en la Biblioteca de la Escuela 266 y fue encontrada el viernes pasado en un camino rural entre la localidad de Charata y Las Breñas, llena de puñaladas en el cuerpo. Fue trasladada al hospital zonal pero falleció a las pocas horas. Juan Marcelo Cáceres, el único detenido por el femicidio, admitió haberla matado tras intentar abusar de ella. El hombre ya contaba con una condena previa por abuso sexual, pero en 2020 fue liberado.

Torres salía todos los días temprano de su casa para viajar a su trabajo como bibliotecaria en Charata. Primero manejaba unos kilómetros en su motocicleta, para luego dejarla en la estación de servicio YPF en la intersección de las rutas 89 y 6, cruzar a la garita que estaba en frente y hacer dedo hasta la entrada del pueblo.

 
 

El viernes 24 de mayo alrededor de las 7 de la mañana, un hombre que conducía una camioneta Ford modelo F-100 se detuvo y ofreció a llevarla hasta la entrada. Según la investigación llevada adelante por la Fiscalía 3, a cargo de Gabriela Rafart Anton, Torres subió a la camioneta pero en el camino, el ahora apresado Cáceres, apodado «El Misionero» y conocido por trabajar en una verdulería de la localidad de Las Breñas, intentó violarla. Y ante su resistencia, la asesinó y dejo su cuerpo al costado de la ruta.

El hallazgo

Cerca de las 9 de la mañana, un camionero se detuvo por el camino rural llamado «Los Pinos», al ver a Torres tendida en el piso con marcas de puñaladas por todo el cuerpo. Inmediatamente llamó a la policía y la mujer fue trasladada al Hospital de Las Breñas donde, a pesar de los esfuerzos médicos, falleció a las pocas horas.

 

La fiscal a cargo de la investigación logró vincular a Cáceres a la causa tras descubrir que la víctima se había subido a su camioneta por las cámaras de la YPF que grababan en la zona. El hombre de 41 años fue apresado el sábado 25 de mayo, luego de que la Policía lo hallara cuando circulaba por la calle 9 de Julio en Las Breñas.

Los uniformados lo llevaron hacia la comisaría de la zona y tras varias horas de arresto, confesó haber atacado a Torres, dijo que intentó abusarla, pero como ella se negó, le asestó cerca de 20 puñaladas en todo el cuerpo.

En base a la información aportada por Diario Norte, el criminal tenía antecedentes penales por haber cometido un abuso sexual. En esa oportunidad, había sido condenado a seis años en la prisión de Sáenz Peña, pena que culminó en 2020. Según este mismo medio, este sería el sexto femicidio en lo que va de 2024 en el Chaco.

 

La fiscal ordenó que se realizaran pericias en el lugar en el que fue encontrada, para dar con el arma homicida. Y las autoridades secuestraron la camioneta del acusado, la cual será sometida a pericias forenses para hallar algún rastro que compruebe que la mujer estuvo en su interior.

 

El gobernador chaqueño Leandro Zdero se comprometió a destinar los recursos necesarios para poder resolver el crimen. «Cada muerte es un inmenso dolor para todos los chaqueños», escribió en su cuenta de la red social X. «He dado instrucciones precisas a quienes conducen el área de seguridad para que se actúe con todo el rigor y el profesionalismo necesario para identificar a quien cometió este horrendo crimen», aseguró el mandatario provincial.

Fuente: pag12

Vestirse en tiempos de crisis

27 - mayo - 2024

Desde ferias callejeras hasta tiendas especializadas, la búsqueda de ropa de segunda mano es una alternativa, que recuerda al «Club del trueque», ante los precios inalcanzables de las prendas nuevas. Desesperación y conciencia ambiental se mezclan en este cambio en los patrones de consumo de la moda.

En la zona del Botánico, la postal de un contraste de esta época. Un hombre revuelve un container frente a la vitrina de una marca top y rescata algún resto de comida y lo que queda de un juguete. A metros de él, entre los maniquíes de un local de ropa un cartel con una lista de valores: “Saco Sport: $1.267.367”, “Camisa de jean azul oscuro: $151.849”, “Pantalón de vestir kaki: $ 227.592”, “Sweater camel con capucha: $205.600”.

Un tapado al precio de dos o tres alquileres
 

Si ir en subte de casa al trabajo se convirtió en un acto de ostentación, ni hablar de lo que significa renovar un pantalón. En este marco, quienes se dedican a la venta de ropa usada definen la afluencia de público como un boom, como “un fenómeno explosivo, que venía creciendo mucho pero que sobre todo estalló a partir de este verano”. “¿Cómo podría ser de otra manera si hoy una prenda nueva puede llegar a salirme el doble que el alquiler?”, se pregunta una de las vendedoras consultadas por Página|12.

 

En Parque Lezama, Parque Patricios, Parque Los Andes o Parque Centenario, las veredas y espacios se fueron llenando ya no con las ferias artesanales, sino con personas que van a vender su ropa como forma de hacer un ingreso extra en un contexto de ajuste bestial. Según datos oficiales, en el primer trimestre de este año la pobreza alcanzó al 55 por ciento de la población, el nivel más alto desde 2002. Y en el caso de las prendas de vestir y calzado, el Indec marcó que el rubro tuvo una inflación del 39,6 por ciento en lo que va del año.

Es lógico que en un contexto de privación de consumos elementales de este grado las batallas culturales se libren en todos los planos. Por ejemplo, romantizando el deterioro de las condiciones de vida como lo ha hecho Eduardo Serenellini, secretario de Prensa de la Presidencia, al recomendar comer apenas una vez al día. ¿Otros “tips para ahorrar”? Lilia Lemoine cuenta que se tiñe con restos de colorante (“a un puchito de tintura que me queda lo junto con otro puchito y así”) y el diputado José Luis Espert asegura, a mucha honra, que cambió de marca de café y que a la ropa “se la van pasando entre hermanos”.

 

Por otro lado, días atrás hubo notas y posteos en redes sociales acerca de una conductora de TV que sorteó entre sus seguidores de Instagram la ropa que ya no quiere. A esto se suman usuarios que venden su ropa a través de sus cuentas de TikTok o que muestran su recorrido por las ferias de las plazas.

Verónica Bellomo

“Hace unos años que la ropa usada dejó de ser algo mal visto. Hoy una persona que va a un shopping a comprarse una cartera de una marca de lujo la usa con una camisa que se compró en una feria”, opina Micaela Krizan, productora de moda, y muestra los hallazgos recientes de una de sus amigas en Parque los Andes: un sweater a $6.000, una falda a $4.000 y un trench impermeable a $15.000.

 

Entre la desesperación y tour fashion

Sara Paoletti, diseñadora gráfica y ceramista, define el mundo de la ropa usada como una búsqueda del tesoro. Se viste casi exclusivamente de ese modo desde hace años, pero ahora nota con fastidio que “se ha puesto de moda”. Lugares que antes eran “medio secretos”, contraseñas entre fanáticas del vintage o revendedoras ahora “se llenaron de influencers”: se viralizó mucha información, direcciones, y por eso se consigue menos y más caro.

Cuenta que antes de la pandemia por el centro de la Ciudad había muchas casas de ropa usada “donde podías encontrar cosas ‘de marca’ o un muy buen tapado a un precio que no era ‘un riñón’”. En otras épocas llegó a tener colecciones enteras de piezas de los años 60, 70 y 80. Postpandemia, esos circuitos desaparecieron. Ahora, asegura, salvo en lugares muy específicos como el Ejército de Salvación o el Cotolengo (en Pompeya) ya no se consigue ropa de época o de diseño sino simplemente “ropa usada”.

 

Lo que se empezó a ver en los últimos meses, dice Sara, es algo mucho más “parecido al club del trueque”, todos los fines de semana en casi todas las plazas grandes. Lo que se ve en las plazas es lo que se podría llamar «ferias de la desesperación’: gente vendiendo lo que encuentra en su casa para sobrevivir, que convive en modo “mantero” con puestos.

“Luego –repasa Sara– hay otro tipo de lugares, más ‘fashionistas’, como la Feria del Pilar, donde hay buen material porque donan las señoras de Barrio Norte, o como La Juan Pérez, donde podés encontrar instagramers filmándose y gente joven haciendo un paseo cool, en busca objetos vintage (por su edad consideran ‘vintage’ a cosas de principios de los 2000)”.

Tamara Roovers empezó a revender ropa que compraba en Flores y que después se transformó en una feria que tiene en Sarandí, Avellaneda. Recibe también algunas prendas “de luxe” en consignación de personas que en otras épocas podían viajar al exterior y fueron guardando cosas de las que ahora, ante la urgencia económica, se deshacen.

 

Cuando Tamara empezó, en 2014, con sus primeras ferias, el público era muy diferente al que se ve ahora: “Había mucha menos gente consumiendo ropa usada, quizás por prejuicio, quizás porque los modos de vida cambiaron mucho. Pero sobre todo por la crisis que atravesamos. La cantidad de gente que se sumó a las ferias este verano es explosiva”.

Para Tamara, para analizar el fenómeno, a lo inalcanzable que se ha vuelto comprar ropa nueva en Argentina hay que sumarle un mayor grado de conciencia mundial sobre lo que implica el fast fashion o “moda rápida”: prendas fabricadas en masa y pensadas para que duren sólo una temporada. En los últimos años ha ido ganando fama la moda circular, y han ido creciendo las críticas al hiperconsumo y la conciencia sobre el daño ambiental que produce la industria textil, una de las más contaminantes.

Verónica Bellomo
 

Economía circular y otra forma de consumo

Según un reporte de la Unión Europea, la producción textil es responsable de aproximadamente el 20 por ciento de la contaminación mundial de agua potable debido a los microplásticos que las prendas liberan en los primeros lavados. A esto se le suman factores como la contaminación de los suelos en la producción de algodón con el uso de pesticidas o el gasto de energía para transportar y luego exhibir la prenda en una vidriera siempre iluminada.

 

“En estos últimos diez años hay un crecimiento importante de las propuestas para vender prendas en desuso y más personas con hábitos de consumo más amigables con el ambiente» dice a Página|12 Constanza Darderes, licenciada en Economía y cofundadora de Cocoliche. La tienda, que comenzó en La Plata en 2013 y que luego se expandió a CABA (donde hay tres locales) y una tienda online con envío a todo el país se presenta como un paradigma distinto al de la feria americana y con una fuerte impronta en el discurso ambiental.

“Los locales son un lugar con diseño, con probadores, donde te atienden personas, tenés la ropa exhibida, ordenada”, enumera Constanza. Las personas interesadas en vender pueden llevar su ropa –siempre que sea de un estilo actual o un básico atemporal en buen estado– para ser seleccionada en la tienda por una persona y pueden obtener una cantidad de dinero si quieren venderle al local en el momento. También pueden dejar la prenda en consignación para que, cuando se venda, recibir un porcentaje o crédito para usar en Cocoliche. Además, desde la web el vendedor puede ver cómo se disminuye la huella de carbono con cada prenda que encuentra un nuevo dueño.

 

Con más de diez años en el mercado, Constanza señala que ya han vivido “buenos momentos y situaciones de crisis” y que estas últimas hacen que Cocoliche sea “una opción para quienes buscan una alternativa más económica” porque “podés adquirir prendas a un precio justo, tanto para el que viene a comprar como para el que viene a vender, que puede hacer un ingreso extra”. Asimismo, por la llegada de la tienda al público, Constanza asegura que las prendas tienen siempre altas chances de venderse.

Joyas vintage: la búsqueda del tesoro

Micaela Krizan empezó a comprar en ferias de ropa usada cuando era estudiante de producción de moda. “En ese momento no estaba tan de moda la economía circular y esto se movía en un under que a mí me copaba. Me gustaba la originalidad, encontrar joyitas”, cuenta. Después, ella pasó a usar en su día a día esas prendas.

 

“Ahora ya no compro tanta ropa por la situación económica. Pero cuando lo hago me divierte más ir a revolver a la feria, me gusta ese factor sorpresa cuando encuentro algo. Entonces un factor es la economía, porque es más barato, pero otro es que quiero tener algo que no tenga todo el mundo”, dice.

Micaela explica que, además de las ferias de las plazas, el Ejército de Salvación o de aquellas tiendas que ofrecen una selección curada de ropa usada, existen otros lugares donde “te venden ropa por kilo y dentro del kilaje podés elegir una calidad de más a menos premium de ropa”.

“Al momento de elegir, quizás vas a estos lugares porque son más baratos y encontrás algo lindo. Pero si buscás algo puntual, como un vestido para una fiesta, puede ser más sencillo ir a un local de ropa porque en el universo de lo vintage y lo usado no solo tenés que encontrar algo que te guste, sino también que no te quede chico el talle –apunta–. En estas ferias donde no hay curaduría no vas buscando tendencia. Una cosa es querer prendas estilo coquette y otra ponerte una prenda para no cagarte de frío”.

Verónica Bellomo
 

Turismo «de usados» para extranjeros

La actriz Valeria Licciardi descubrió por un aviso en los clasificados del diario la existencia de ferias privadas, esas donde las personas venden todo “ya sea porque un familiar falleció, por separación marital o porque se van a vivir al exterior” y deben desprenderse de sus cosas.

Lo que empezó como un emprendimiento de compra, restauración y reventa de esas prendas se transformó en un hobby de los fines de semana. “Hoy en día, los sábados me dedico a llevar turistas a vivir la experiencia de comprar en estas ferias”, cuenta a Página|12.”

 

“Este tipo de ferias es más bien para encontrar que para buscar. Varía mucho el estilo porque todos los fines de semana es un lugar diferente. A veces te encontrás con cosas muy modernas, pero también con cosas clásicas del siglo pasado. Los precios son más económicos que los del mercado y podés rescatar joyitas inexistentes”, dice Valeria y agrega que una de sus preferidas es “un vestido con hilos de plata de una princesa real».

“En general los turistas que pasan por este tipo de ferias se llevan piezas únicas desde muebles, cuadros y hasta piezas de marfil por muy poca plata eso hace que pueda pensar en un flete aéreo. Para quienes buscan ropa o sus primeros muebles está el ejército de salvación en Pompeya o EMAUS en la zona de constitución donde se puede encontrar de todo. En Once hay miles de feria de ropa que son el tesoro de productoras de moda, vestuaristas y personas que acuden a comprar prendas solo por su precio más económico. 

Fuente: pag12

Los «celulares tontos»: ¿moda pasajera o herramienta para combatir la híper-conexión?

27 - mayo - 2024

Cada vez son más las personas que buscan alejarse de las redes sociales y las aplicaciones como una manera de preservar la salud mental. Al no tener acceso a internet, los viejos modelos podrían garantizar un mayor bienestar para los usuarios. 

La conexión perpetua que caracteriza a esta época y es transversal a todas las generaciones halla su reverso en grupos que buscan un respiro a partir de estrategias de desconexión. Individuos que, concientes o no, alrededor del mundo realizan acciones de minimalismo digital, esto es, reducen su contacto con las nuevas tecnologías. En el presente, en paralelo a la desesperación que entre los jóvenes provoca el lanzamiento del último iPhone, están quienes optan por comprar modelos viejos de celulares con el fin de no acceder a tantas aplicaciones innecesarias que los vuelven esclavos de los dispositivos. En efecto, buscan algo diferente: conectarse al mundo, pero sin la intermediación de las pantallas. Y, rápido de reflejos, el mercado responde: vuelven los aparatos “ladrillo”, esos que fueron furor durante los 90 y los 2000.

 
 

Los dumbphones, “celulares tontos”, ya constituyen una tendencia en varias naciones y se postulan como un camino hacia la desintoxicación. Son tecnologías que, al no resolver todas las necesidades de los usuarios, ya no generan la misma sensación de dependencia que sí despiertan los más modernos. Así es como muchos usuarios optan por adquirirlos, precisamente, como un salvoconducto frente a la ansiedad, el estrés y otros problemas de salud mental que implica el hecho de estar híper-conectado. En 2023, se calcula que en Estados Unidos se vendieron 2,8 millones de dispositivos sin servicio de internet y que, a la vieja usanza, tan solo sirven para mandar mensajes, realizar llamadas y apenas alguna cosa más. Según Deloitte, compañía londinense, uno de cada diez británicos utiliza un celular básico en Reino Unido.

 

Irina Sternik, periodista especializada en tecnología, comenta a Página 12: “Hace tiempo hay un revival de los dispositivos analógicos, desde tocadiscos hasta celulares mal llamado ‘tontos´. El fenómeno responde a diferentes razones. Personas que no quieren conectarse a internet por motivos religiosos, pero también hay un resurgimiento de vivir experiencias relacionadas con la desconexión y estos dispositivos son ideales. Son económicos, robustos y funcionales para lo que se crearon, hablar por teléfono y mandar SMS”, expresa.

Frente a los smartphones que, por defecto, son fuente de tanta información que los cerebros de los usuarios ni siquiera llegan a procesar, la lógica de optar por un dumbphone se propone combatir esta realidad, al evitar la saturación informativa. Un modelo operativo básico que –como cuenta Sternik– evita las continuas distracciones y que, de yapa, se destaca por otras virtudes: una batería que dura días sin agotarse y ofrece una gran resistencia frente a las caídas y golpes. No en vano reciben el apodo de “ladrillos”.

 

Estrategias y esclavos

Si bien los celulares tontos no se popularizaron en Argentina, se trata de una tendencia que podría llegar. “Creo que en el país ya existe la necesidad de desconexión y la de otro tipo de conectividad. Si bien es bajísimo el porcentaje del mercado, pueden ser útiles para los usuarios mayores que necesitan un teléfono que no requiera de una carga constante y sea simple de usar. También son indispensables para quienes trabajan en el campo o recorren el país en camión, por ejemplo”, advierte Sternik.

Agustina tiene 17 años y aunque admite que no cambiaría su smartphone por un dumbphone, desarrolla estrategias para limitar una conexión que, de lo contrario, es alienante. “En lo personal, no sé si reemplazaría mi celular por uno más viejo, pero sí creo que está bueno tener un límite. De hecho, me pongo una notificación en las aplicaciones que más uso para que me prohíban entrar cuando paso una determinada cantidad de horas”.

 

Luciana (26) no solo pone límites horarios a las aplicaciones –para Google Chrome una hora y media y para WhatsApp cuatro horas diarias– sino que también opta por una solución rotunda para combatir el agobio ininterrumpido: de vez en cuando desinstala las aplicaciones que considera más nocivas. “Periódicamente elimino Instagram porque es una red social adictiva que me consume mucho tiempo en que podría estar haciendo otras cosas productivas, como leer un libro”, relata. Y agrega: “Además, me genera muchísima ansiedad, siento que necesito estar mirando qué hay de nuevo ahí. X la eliminé definitivamente y solo entro desde la computadora dos veces al día, cuando estoy en el trabajo”.

También están los que, con un criterio similar, deciden apagar su celular por las noches y conservar a resguardo el tiempo de descanso. Recurren a esta salida para aprovechar ese lapso para conversar con la familia, quedarse en silencio, o bien, hacer alguna actividad recreativa que no pueden hacer en otro momento. Incluso, están aquellos que compran relojes con el objetivo de no tener que tener un último contacto con el celular para programar la alarma del día siguiente. Porque así funcionan los smartphone: los usuarios desbloquean la pantalla con un objetivo y terminan haciendo algo completamente distinto. La “lógica Google” todo lo impregna, tanto que a veces el motivo original que empujó a agarrar el celular termina por olvidarse.

 

No lo uso todo el día porque si no me siento una esclava. Si pasa algo me voy a enterar, porque me van a llamar al fijo. Y si no me enteraré después, como fue toda la vida. No me parece tan grave tampoco”, dice Luján (72) que, pese a que tiene un celular sofisticado y con todas las aplicaciones y redes sociales, opta por el respiro de vez en cuandoCuenta que sobre todo en aquellos días en que estuvo muy “atada a las pantallas” deja el celular en un cajón para no tentarse con videos de YouTube.

Asimismo, hay quienes siguen exigentes rutinas para limitar el uso de los celulares solo al entorno de trabajo y luego deciden prescindir del móvil por el resto del día. Es una manera, de hecho, que los habilita a limitar su jornada laboral de alguna manera, ya que los tiempos de obligación y de ocio se han hibridado, sobre todo, a partir de la propagación de las modalidades home office. En efecto, en algunos países del mundo existe el Derecho a la desconexión digital, por intermedio del cual los empleados pueden evitar contestar mensajes, llamadas y WhatsApp fuera de su horario laboral, cuando se tomen licencia o estén de vacaciones. En Francia, la norma es ley desde 2016 y en España desde 2020.

 

Neoluditas en la era de la IA

La fase del capitalismo actual revela su nivel de perfección en las características intrínsecas de los consumidores: usuarios que experimentan cada consumo como si fuera vital, a partir de la satisfacción de necesidades que emergen de manera continua. Sin embargo, la buena noticia es que como refiere Raymond Williams, referente de los Estudios Culturales Británicos, cada forma de hegemonía encarna sus propias contrahegemonías. Así es como el neoludismo, con origen en el siglo XIX, parece ganar adeptos en pleno siglo XXI.

En época de revolución tecnológica, cuando la IA es furor y se esmera en realizar promesas nuevas cada día, el rechazo de los avances también puede constituir una reacción natural. ¿Cuán lejos están los humanos de destrozar máquinas si comienzan a considerar con seriedad que estas les complican la vida? Un retorno a lo primitivo a partir de la puesta en marcha de una filosofía cultivada hace 400 años, pero que en el presente podría florecer.

 

Sternik comparte su punto de vista al respecto: “Creo que la moda analógica siempre vuelve. Pasó con los vinilos, ahora con los casetes y en cualquier momento es el turno del teléfono celular. Tiene que ver un poco con la moda y otro poco con la conciencia de la economía circular. Me refiero a volver a usar lo viejo, a repararlo y darle otra vida útil, a cambiarle el sentido a las cosas. Además, es una actividad divertida: un familiar cercano guarda en un cajón uno de estos teléfonos que, a diferencia de los de hoy, seguramente se pueden cargar y volver a usar porque son más simples y no requieren grandes actualizaciones de software”.

Quizás algún día, en medio de robots y otras sofisticaciones innecesarias, llegue el momento en que la humanidad advierta que tener el mundo a un clic de distancia puede ser tan fácil como aburrido.

Fuente: Pag12

Angustia, incertidumbre y presión: los jóvenes ante la crisis económica y social

27 - mayo - 2024

Las problemáticas de salud mental atraviesan de lleno a una generación que llega a la adultez con más incertidumbres que certezas. El dinero, las preocupaciones por el futuro laboral y los desafíos profesionales, en el centro de la escena. Tres jóvenes adultos reflexionan ante Página|12 sobre los desafíos, temores y ansiedades que enfrentan. La visión de los especialistas.

La primera vez surgió en la hora de almuerzo del trabajo. O fue a la salida de un partido de fútbol. O en un encuentro casual de pocos minutos en la calle. Primero tuvo el foco en la plata o la preocupación por la incertidumbre laboral, o con el terror que eriza la piel al pensar en futuro, en cómo planificarlo, en cómo pagar la renovación del alquiler. Estos temas, y más, pisan fuerte en las conversaciones de los jóvenes que se enfrentan a su primera etapa de crisis económica profunda como adultos con más preguntas que respuestas y atravesados por la ansiedad y la angustia. 

—“Entre mis amigos aparece mucho la incertidumbre como cosa angustiante. Como si hubiera poca posibilidad de planificar a futuro”.

 

—“En líneas generales veo que hay una cuestión de angustia, y lo vivimos como en un optimismo trágico, entendiendo que el trasfondo es así y que hay que disfrutar”.

 

—“Está la sensación de cansancio de estar trabajando para terceros y de muchos amigos a los que no le gusta porque no pagan bien o no están de acuerdo con lo que ofrecen”.

Quienes hablan son Catalina, Matías y Juan, jóvenes de entre 25 y 30 años que reflexionan ante Página|12 sobre los desafíos de transitar el camino a la adultez en un contexto de crisis económica y narrativas dominantes que miden cualquier elemento en términos económicos y de productividad, con el espejo avasallante de las redes sociales, donde predominan los discursos de éxito, felicidad y goce, muchas veces alejados de la vida real.

Cada uno con su camino palpa eso que ocurre en sus grupos de amigos: las charlas giran alrededor de la plata, de las frustraciones laborales y los enojos por la falta de capacidad para planificar. A la vez, ponen la mirada en el futuro y se preguntan cómo se puede salir de esta encrucijada paralizante en una época de cambios, búsqueda de la independencia y toma de decisiones nodales donde los años por venir asoman inciertos como pocas veces se ha visto en la historia argentina reciente. 

 

Ser un adulto joven ahora, ¡ya!

Para Catalina, de 27 años, editora de contenidos para una start up, hay dos aspectos en juego en la cabeza de los jóvenes adultos: por un lado, “todos tienen menos plata” y el fin de mes aparece como una idea de largo plazo. Por otro lado, en muchos imperan los discursos de “esos niños de TikTok que parecen tener muy clara la vida, que dicen como ‘tenés que hacer plata’, como si el dinero fuera un fin en sí mismo”.

Matías, investigador del Conicet de 28 años, también pone el ojo sobre estas narrativas: “En mi círculo tengo diversidad y gente con las que discuto estas cosas. Creo que hay que pensar en cómo se construyen las narrativas sociales de progreso. No es nuevo, pero está muy palpable hoy que lo único que vale es el reconocimiento de la vida y el esfuerzo en dinero, hay muy pocas narrativas sociales de reconocimiento social”.

 

Juan, de 26 y trabajador freelance en el universo tecnológico, también piensa el asunto: “Veo la necesidad de amigos de valerse por uno mismo. No depender de los padres. Poder decir ‘me banco mis propias cosas y vivo mi vida’Ese imperativo es cada vez más complicado. Y después tenés todo lo que muestran las redes sociales, esa necesidad de vivir bien que se te puede trasladar en objetos de lujo como viajes, posesiones y demás. Esto se puede ver como un sueño imposible, pero que sigue operando. Frente a esas metas, hay frustraciones”.

Además, Catalina agrega a estos puntos: “Aparece cierta ansiedad. Por ejemplo, una amiga tiene un trabajo que está trastabillando y está buscando laburo y le genera mucha angustia. Y piensa ‘hace diez años que trabajo, soy formada, tengo recorrido y no sirve’Como si la trayectoria no tuviera un valor en sí mismo”. A esto, dice, hay que sumarle el factor pandemia, que en esta generación fue, en muchos casos, sencillamente como un “gap de tiempo” vacío.

 

Aparecen, así, varios puntos claves en el radar. La plata (o, más bien, su falta), las narrativas de progreso importadas de las redes sociales que miden todo en términos monetarios, el imperativo de independencia, las frustraciones laborales en un contexto generalizado de bajos salarios (el salario formal promedio está por debajo de la línea de pobreza), la angustia y la sensación de que, en ciertas ocasiones, hay una falta de sentido y de ponderación de las trayectorias laborales y académicas.

Jóvenes, salud mental y la respuesta de los especialistas 

Todas estas problemáticas aparecen de manera frecuente en los consultorios psicoanalíticos. Así lo explicó a este medio Natalia Yasuda, docente y licenciada en psicología: “Surge la queja, esta angustia de qué va a pasar en un futuro. Cómo puedo atravesar estas dificultades. Porque no es algo que uno controle del todo. Es algo de lo que viene del afuera. Aparecen situaciones de mucha tristeza. Mucha angustia. Muchos miedos. Mucha ansiedad. De que por ahí hay algo de esa ilusión con la que uno trata de vivir el día a día que se ve impedida”.

 

Para la licenciada en psicología Clara Casal también se juega algo en este sentido dentro del consultorio: “Aparece la preocupación con respecto a lo económico y la idea de que es algo que hay que resolver rápidamente. Aparece la idea de que hay que solucionar lo económico antes que pensar en qué quiero hacer de mi vida o a qué me quiero dedicar”. Y pone el ejemplo de algún joven que quizás quiere dedicarse al arte, pero no lo hace por sentir que ese camino no tendrá una respuesta económica rápida en un contexto en el que lo mismo pasa con decenas de trabajos profesionales mal pagos.

Ambas prestan una reflexión para pensar este dilema. Para Casal, el desafío está en que estas preocupaciones económicas muchas veces obturan y no se da lugar a preguntarse por qué es lo que se quiere hacer de mi vida, qué es lo que uno quiere hacer. El deseo debajo de la roca de la crisis. Para Yasuda, la clave está en pensar las “propias resistencias fantasmáticas” y ver cómo desde la individualidad se puede destrabar el conflicto y que cada individuo, “cada subjetividad”, pueda, a pesar de todos esos obstáculos, “continuar sin que sea tan aplastante”.

 

Parámetros propios

Si en cualquier contexto la independencia puede vivirse como una instancia de desafíos, en este contexto de crisis económica y de imperativos de progreso económico rápido —por no mencionar otros imperativos de belleza y tendencias— las ansiedades se multiplican. Por eso quizás el desafío está en ver de qué manera se pueden armar los parámetros propios para medir los progresos, de qué manera se pueden destacar las cosas positivas en las trayectorias propias o colectivas, por más que el contexto no ayude y sin que eso signifique, necesariamente, «fingir demencia» o tener una mirada benevolente con las injusticias que impactan día a día. 

 

La posición frente a un Estado más ausente no puede ser ‘ay, qué mal, estoy desamparado’. Siento que ese motor de acción, desde ‘hagamos cosas’ o ‘armémonos nuestro quiosco de lo que sea’ es una energía muy vital, transformadora, que no está”, quizás, en esta propuesta de Catalina, se encierra el corazón del desafío: volver a pensar qué pasa con esa energía vital que para los jóvenes adultos parece estar en una constante espiral descendiente

Fuente: pag12

La pandemia de covid redujo la esperanza de vida casi dos años

27 - mayo - 2024

Las negociaciones de los países miembros de la OMS para acordar un tratado sobre la prevención y la lucha contra las pandemias concluyeron este viernes sin consenso.

La pandemia de covid-19 redujo la esperanza de vida en casi dos años entre 2019 y 2021, lo que destruyó una década de progreso, reveló la Organización Mundial de la Salud (OMS). La caída de ese marcador fue de exactamente 1,8 años, lo que llevó la esperanza de vida en el mundo a 71,4 años, el nivel de 2012, según el informe anual de la OMS sobre las estadísticas mundiales de salud.

Asimismo, la esperanza de una persona de poder vivir en buena salud disminuyó en 1,5 años y se ubicó en los 61,9 años en 2021, también el nivel de 2012.

 

La esperanza de vida no disminuyó de la misma manera en todo el mundo durante la pandemia de covid 19, que se cobró millones de vidas. Según la OMS, las regiones de América y Asia sudoriental fueron las más afectadas, con una disminución de la esperanza de vida de aproximadamente 3 años y de la esperanza de una vida sana de 2,5 años.

 

En cambio, la región del Pacífico occidental fue la menos afectada, con descensos de menos de 0,1 años en la esperanza de vida y de 0,2 años en la esperanza de vida sana durante el mismo período.

«En solo dos años la pandemia de covid 19 eliminó una década de progreso en la esperanza de vida», destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom. «Por eso el nuevo acuerdo sobre las pandemias –que los países miembros de la OMS no lograron acordar– es tan importante», subrayó.

Pese a los datos contundentes que presentó la OMS, las negociaciones de los países miembros para elaborar un tratado sobre la prevención y la lucha contra las pandemias concluyeron este viernes sin un consenso, tras dos años de esfuerzos.

 

«Puesto que han hecho todo lo posible, no hay por qué lamentarse», declaró el director de la OMS, Tedros Ghebreyesus, a los delegados. «Esto no es un fracaso», añadió y pidió a los países que sigan adelante porque «el mundo sigue necesitando un tratado sobre las pandemias». «Lo que importa ahora es saber qué hemos aprendido de esta experiencia y cómo podemos reiniciar las cosas, recalibrarlas e identificar los principales retos y seguir adelante. Eso es lo que cuenta», insistió.

A su juicio, ese tratado puede servir «no sólo para reforzar la seguridad sanitaria mundial, sino también para proteger las inversiones a largo plazo en el ámbito de la salud y promover la equidad dentro de los países, y entre ellos».

La importancia de la prevención y la lucha contra las pandemias quedó en evidencia después de la catástrofe humana y económica provocada por la covid 19, que demostró falta de preparación, coordinación y solidaridad. 

 

Desde hace más de dos años, un colectivo de países intenta elaborar un marco general de respuesta ante ese tipo de situaciones y, pese a los avances de las últimas semanas, persisten obstáculos difíciles de superar. El principal es la creación de un sistema multilateral dirigido por la OMS para acceder a los patógenos con potencial pandémico detectados en distintos países y a los productos que sirven para combatirlos.

Los países en desarrollo son reacios a compartir información sobre sus agentes patógenos sin garantías de tener acceso a vacunas y otros productos sanitarios.

La financiación de este plan, particularmente para los países con menos ingresos, es otro punto delicado, así como la distribución equitativa de test de detección, tratamientos y vacunas y de los medios para producirlos.

 

Los negociadores tenían la opción de presentar a la asamblea un esbozo del tratado y mostrar un principio de acuerdo, con la esperanza de convencer a este organismo para que les otorgue más tiempo. En una versión preliminar del jueves, amplias partes del texto ya se habían aprobado.

Ellen ‘t Hoen, abogada de la organización Medicines Law & Policy, lamentó que el debate sobre el texto no hubiese empezado hasta el final de las discusiones y aseguró que querer elaborar este tratado en solo dos años «puede que fuera demasiado ambicioso». «Cuando más nos acercamos a la asamblea, más complejo se hace», reconoció la sudafricana Precious Matsoso, que copreside el grupo encargado de las conversaciones junto a Roland Driece, quien ya había advertido que «sin concesiones, esto no funcionará».

 

Las negociaciones se prolongaron varias veces, sin éxito.  Driece las calificó de «montañas rusas». «No llegamos a donde esperábamos», es decir, a alcanzar un acuerdo, afirmó.

El grupo tendrá que informar de la falta de acuerdo ante la Asamblea Mundial de la Salud, el órgano supremo de la OMS del que forman parte 194 países, que se reunirá en Ginebra del 27 de mayo al 1 de junio. «Esperamos sinceramente que la Asamblea Mundial de la Salud tome las decisiones adecuadas para hacer avanzar este proceso (…) y que lleguemos a un acuerdo sobre la pandemia, porque lo necesitamos», subrayó Driece.

«Esto es claramente una pausa. La mayoría de los Estados miembros quieren continuar y consolidar lo que se ha conseguido», declaró un diplomático asiático que participa en las negociaciones.

Fuente: pag12