Las declaraciones públicas de Rossi son representativas de las opiniones de otros funcionarios o dirigentes del oficialismo consultados por Télam que, en off the record, resaltan que son llamativas las críticas al Gobierno por haber permitido el ingreso del avión al país cuando, en definitiva, fue la Argentina el lugar en el que el avión quedó retenido y, ahora, con una causa judicial abierta.
«Pareciera haber un escándalo controlado, un avión que recorre el mundo sin problemas, y cuando llega a Argentina lo usan para desatar un escándalo«, sostuvo una dirigente oficialista que sigue el caso de cerca, y que puso el foco en el que el avión nunca había sido retenido ni demorado en ninguna otra parte del mundo.
El avión sigue retenido en Ezeiza.
Otro hecho que llamó la atención de quienes siguen el tema fue que la información sobre el avión no fue transmitida directamente a la Argentina sino a través del Paraguay, un país por el cual el avión había pasado semanas antes sin ningún inconveniente.
Durante la entrevista radial concedida este lunes, Rossi también se refirió a quienes venían en el vuelo de Emtrasur y hoy se encuentran en el país con sus pasaportes retenidos y, por ende, sin la posibilidad de abandonarlo.
«Eso está confirmado, los iraníes eran los instructores de la tripulación«, dijo Rossi, y puntualizó que «cualquier comandante de una nave de este tipo necesita 200 horas de vuelo acreditadas».
El funcionario añadió que «el avión comenzó a volar con venezolanos hace cuatro meses y la tripulación siempre fue mixta, porque estaban completando el proceso de adiestramiento».
Sobre este tema habían hablado los tripulantes del avión Boeing 747 inmovilizado en Ezeiza por orden judicial que comenzaron a dar entrevistas el último fin de semana, oportunidad en la que además señalaron que no tienen ninguna relación «con la Guardia Revolucionaria de Irán».
La referencia a la Guardia Revolucionaria iraní tiene que ver con que uno de los tripulantes oriundo de ese país, Gholamreza Ghasemi, quedó bajo la mira de la Justicia argentina luego de que el FBI enviara un informe en el que se lo vinculaba con esa guardia y con supuestos movimientos calificados por ese país como terroristas.
«Pareciera haber un escándalo controlado, un avión que recorre el mundo sin problemas, y cuando llega a Argentina lo usan para desatar un escándalo».Agustín Rossi
Los tripulantes afirmaron que el Estado venezolano le compró esa aeronave a una empresa iraní en razón al «bloqueo de EE.UU., que impedía acceder a aviones de otros países» y reiteraron que la presencia de iraníes en el vuelo se debe a «un convenio para que estén adiestrándonos durante seis meses».
En declaraciones al diario Página 12, a Radio 10 y a una periodista venezolana que los entrevistó por Zoom, el gerente de Operaciones de Emtrasur, Víctor Pérez; el gerente de Finanzas de esa empresa, Mario Arriaga, y el técnico inspector José García aseguraron que los cinco iraníes que forman parte de la tripulación son instructores especializados con los roles de «pilotos de mando, capitán, primer oficial e ingenieros de vuelo«.
Para explicar la participación de los iraníes, los venezolanos plantearon que «ni siquiera hay que ser un experto en aeronáutica» para entender que Emtrasur tiene ese avión «de gran porte» desde febrero y que su utilización «requiere de un amplio número de tripulantes y de adiestramiento», por lo que la empresa buscó a quienes pudieran capacitarlos en el uso, ya que «en Venezuela no hay pilotos instructores de 747-300».
«Por regulaciones internacionales era hasta obligatorio tener pilotos certificados», agregaron en la entrevista de Página 12, por lo que Emtrasur acordó una instrucción de «seis meses», de «febrero a agosto», aunque el número de instructores fue variando con el tiempo, ya que en este vuelo «hay un capitán instructor, dos ingenieros de vuelo y dos mecánicos», pero ya no «un primer oficial iraní», detallaron.
Del mismo modo se pronunció el gerente general de Emtrasur, César Pérez, quien en una videoconferencia con la periodista Ornelys Ortiz transmitida por redes sociales cuestionó el «desconocimiento» sobre «el tema de la cantidad de tripulantes» e insistió en que el vuelo incluía «cinco instructores» que están «directamente involucrados en el entrenamiento» para capacitar en la «fase operacional» a los venezolanos que ya habían culminado su formación con «simulador».
En cuanto a las razones por las cuales Emtrasur adquirió un avión a una compañía de Irán, los gerentes Pérez y Arriaga y el técnico García manifestaron que a partir de la pandemia de coronavirus el Gobierno venezolano «necesitaba un avión de carga para mover lo necesario» y que debido al «bloqueo y sanciones que ejerce EEUU» ninguna empresa de otro origen aceptaba venderle a Caracas «un avión de carga» por temor a ser sancionados por Washington.
«La República de Irán accedió a venderle a Conviasa, la empresa estatal (de Venezuela), el 747», añadieron entonces, para luego resaltar que ese mismo avión -un modelo especial de ese tipo de Boeing que cuenta con una «puerta lateral grande para subir las mercancías»- estuvo «en el mundo entero sin problemas», y que para su país hicieron traslados de test PCR «principalmente de China» aunque la misma tarea cumplieron «para Nicaragua, Nigeria y La Habana».
«Hemos transportado animales vivos, cigarrillos, autopartes. Llevamos ayuda humanitaria a Surinam, por las inundaciones en ese país. Ayuda del pueblo venezolano por esa tragedia. Nunca cargamos armas o material explosivo«, remarcaron.