A esos mandatarios no solo les funcionó haber mantenido las elecciones concurrentes, esto es, en la misma fecha que los comicios nacionales, sino que también les reportó beneficios haber colaborado con el gobierno de Javier Milei al votar o favorecer la sanción de distintas leyes impulsadas por el Poder Ejecutivo.
Son los casos de los mandamases peronistas Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca, y Gerardo Zamora, de Santiago del Estero, un radical aliado a Fuerza Patria que en las elecciones de ayer logró ungir a su jefe de Gabinete, Elías Suárez, como sucesor en la gobernación de esa provincia.
Jaldo, que había dispuesto la ruptura de los diputados tucuamos con Unión por la Patria (UxP) para conformar el bloque Independencia y negociar directamente con la Casa Rosada, obtuvo ayer el 50,57 por ciento de los votos con una lista que él mismo encabezó, y con la que dejó a LLA en un lejano segundo puesto con el 35,12.
Jalil, otro peronista que durante el primer año supo ser dialoguista con el Gobierno y hasta ordenó el apoyo a la ley Bases, obtuvo ayer el 45,66 por ciento y se impuso por más de 10 puntos a LLA, que consiguió en esa provincia el 33,63.
En Santiago del Estero, el Frente Cívico de Zamora cosechó el 51,36 por ciento de los votos contra el 20,89 de Fuerza Patria y el 14,46 de LLA; en el tramo para gobernador, en tanto, el oficialismo local arrasó con el 70 por ciento de los votos.
El gobernador saliente, ex aliado de la ex presidenta Cristina Kirchner, fue otro de los jefes provinciales que supo prestar acompañamiento legislativo al gobierno de Milei, sobre todo con su apoyo al proyecto de suspensión de las PASO.
Otras latitudes
En La Rioja, en tanto, el peronista Ricardo Quintela tampoco desdobló y alcanzo un virtual “empate técnico” con LLA: 43,57 para la lista oficialista y 43,27 para los libertarios.
En el caso del bonaerense Axel Kicillof, si bien desdobló los comicios el 7 de septiembre y obtuvo una aplastante mayoría con el 47,28 por ciento de los votos contra el 33,71 de LLA, en su caso el desafío abierto fue a los designios de Cristina Kirchner y La Cámpora, que se resistían al desdoblamiento.
En definitiva, dirigentes que se desmarcaron de la estrategia de obturación del Instituto Patria pero que apelaron al aparato del PJ para “salvar la ropa” en sus distritos, en medio de un mapa que, en palabras del propio Milei, parece haber quedado pintado de violeta.
En los casos de Río Negro, San Juan y Santa Cruz, en tanto, los casos fueron distintos porque el escenario de tercios permitió que fuerzas distintas se repartieran el apoyo electoral y quedaran muy cerca unas de otras.
En Río Negro, LLA obtuvo el 34,20, Fuerza Patria el 29,47 y la fuerza verde Juntos Defendemos Río Negro el 26,17; en San Juan, el peronismo de Fuerza San Juan ganó con el 34,44, Por San Juan obtuvo el 31,02 y LLA quedo en el tercer lugar con el 26,00 por ciento de los votos.
En Santa Cruz, en tanto, Fuerza Santacruceña ganó con el 32,10, LLA quedó segunda con 31,66 y la fuerza provincial Por Santa Cruz alcanzó el 15,47.
“No me interesa quedar bien afuera perjudicando adentro como han hecho muchos. Primero la Patria, primero los argentinos, primero la Argentina, primero esta tierra querida y amada por todos”, lo citó el Partido Justicialista.
«Más vivo que nunca en el corazón del pueblo», escribió Wado de Pedro. Publicó un video en el que se lo ve en los tiempos en que era gobernador de Santa Cruz, hablando de «no bajar los brazos«, entre el viento y la nieve, empujando un auto encajado, también como militante asistiendo a un acto partidario y cantando la marcha.
«Volver a creer, volver a luchar, volver a soñar. Néstor nos enseñó que cuando un pueblo se pone de pie, nada es imposible», publicó Mayra Mendoza, junto a un video que recopiló momentos clave de su gobierno. «Volver a construir la Nación. Volver a hablar de Patria. Recuperar los sueños», anheló La Cámpora, junto a una imagen del expresidente.
Desde distintos sectores del peronismo apelaron a la memoria de Néstor Kirchner, como el mandatario que enfrentó al Fondo Monetario Internacional y propuso una reconstrucción nacional, «un nuevo país». Se recordaron especialmente pasajes del «No al ALCA». «Nuestros pobres, nuestros excluidos, nuestra democracia, ya no soportan más que sigamos hablando en voz baja. Es fundamental hablar con mucho respeto y en voz alta, para construir un sistema que nos vuelva a contener a todos«, había dicho frente a un George Bush que lo escuchaba con gesto adusto en Mar del Plata, en aquella Cumbre de las Américas.
Se recordó también el momento del pago de toda la deuda externa: «Decidimos terminar con esa deuda de 50 años. La Argentina paga, la Argentina se libera, la Argentina construye su destino. La Argentina empieza a construir su independencia«, había celebrado Kirchner.
Un fragmento de uno de los discursos del exmandatario circuló especialmente en redes sociales, ya que fue leído en clave electoral en el contexto actual. Una frase se rescató: “Vamos a recuperar el pueblo”. Fue pronunciada por el expresidente en un contexto del país que mantenía más de un paralelismo con el actual, marcado por la dependencia de los desembolsos del FMI y la presión por reformas estructurales. «Se está profundizando fuertemente esta crisis, hay que tomar determinaciones y es hora de tomarlas», había alzado la voz Kirchner. El mensaje fue pronunciado en Cañuelas, en medio de la crisis de 2004.
Las palabras, que se viralizaron en las redes, fueron pronunciadas en un momento crítico: Argentina negociaba con el FMI bajo la presión de la entonces vicedirectora del organismo, Anne Krueger. Kirchner había cuestionado públicamente sus declaraciones, que defendían el modelo económico de los años 90 y criticaban la inversión pública. “Krueger es una de las responsables del gran endeudamiento que tuvo la Argentina”, recordó en aquel momento Kirchner.
En su intervención en Cañuelas, denunció lo que llamó “un acto de humillación nacional” y convocó a “recuperar la fe en nosotros mismos”, en referencia directa a la subordinación del país a las exigencias del FMI. Sus palabras retumban especialmente en este presente de inéditos condicionamientos externos.