La declaración de líderes de Roma del fin de semana apoyó estos planteos en el punto 10, que ya se vienen trabajando a nivel ministerial y fueron declamados también por los ministros de Finanzas que se reunieron durante la cumbre anual del FMI del mes pasado.
«Estamos trabajando en opciones viables para miembros con posiciones externas sólidas para magnificar significativamente su impacto mediante la canalización voluntaria de parte de los DEG asignados para ayudar a los países vulnerables, según a las leyes y regulaciones nacionales», indicó el texto de Presidentes firmado en la capital italiana.
En el mismo punto se planteó también que «pedimos al FMI que establezca un nuevo Fondo Fiduciario de Resiliencia y Sostenibilidad.(RST, por su siglas en inglés), en consonancia con su mandato, de proporcionar financiación asequible a largo plazo para ayudar a los países de bajos ingresos, incluidos los del continente africano, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países vulnerables de ingresos medios para reducir los riesgos para la estabilidad prospectiva de la balanza de pagos, incluidos los derivadas de las pandemias y el cambio climático».
Brooking Istitution, un think tank de Washington consideró, en un reciente análisis, «que la creación del nuevo fondo de resiliencia» fue el anuncio más significativo dentro del comunicado del G20.
Agregaron que la creación de este fondo «recibió una respuesta tibia cuando se presentó al Directorio del FMI en julio; pero el respaldo del G20 significa que la iniciativa, que requerirá de US$ 30.000 millones a US$ 50.000 millones en fondos durante los próximos diez años, casi con certeza seguirá adelante», consideraron al analizar el comunicado de ministros de octubre, que fue ratificado por los líderes en Roma.
En paralelo se creó una nueva Task Force compuesta por ONG y think tanks de universidades como Boston y Londres, y es apoyada por el grupo de países del G24, de países de ingresos medios, y el V20 de los países más vulnerables, que pregona que el FMI, al ser «la única institución multilateral basada en reglas encargada de promover la estabilidad del sistema financiero y monetario internacional a fin de permitir un crecimiento a largo plazo, tiene un papel central que desempeñar en la transición hacia una economía baja en carbono. y economía global resiliente«.
En la víspera de las cumbres mencionadas se emitió un reporte donde piden acciones urgentes y concretas en el FMI por tema deuda y cambio climático para la deuda multilateral, y hasta proponen una especie de Plan Brady del estilo de América Latina en los ’80 para canalizar bonos verdes a los privados, para países con problemas de sustentabilidad de la deuda privada.
Por último Carlos Soria, director de la ONG medioambiental Avaaz, presente en Glasgow, expresó que en el G20 «deben redoblar sus esfuerzos en los cambios sistémicos inmediatos que incluyan planes de acción climática reales que mantienen al mundo por debajo de 1,5 ° C de temperatura global; asegurar que las vacunas Covid sean accesibles para todos», así como «mover los miles de millones dedicados a los subsidios a los combustibles fósiles dañinos en soluciones sostenibles; y cancelar la deuda soberana».
En un día de fuerte presencia nacional en Chubut de los máximos referentes de JXC, el ex Presidente también tiene previsto formular un fuerte apoyo a la boleta que encabezan Ignacio «Nacho» Torres para senador y Ana Clara Romero para diputada nacional.
El presidente del PRO en Esquel, Daniel Hollmann, había destacado al confirmar su visita que «lo vemos como un referente de nuestro espacio. Y que venga a la Patagonia y sobre todo a la cordillera chubutense, lo tomamos de muy buena manera».
Por último Hollmann subrayó la importancia «de que vengan referentes nacionales a la provincia y sobre todo a la Cordillera. No nos planteamos realizar un cierre de campaña. No hablamos de una campaña tradicional. Siempre lo que se hizo fue trabajar con los vecinos, se ha recorrido muchas localidades en toda la provincia y se ha hecho desde el día uno».