Aseguró luego: “A mi hermano lo mataron para robarle y no puede ser que un menor de edad (por el detenido) ya cargue con dos asesinatos y siga sin cumplir lo que verdaderamente debe cumplir. Así que venimos a reclamar Justicia; a pedir justicia por mi hermano y solicitar que la Justicia actúe rápido porque si dejáramos que ellos actúen con sus tiempos vamos a estar años esperando que el culpable pague”.
Contó después que ella es la menor de una familia compuesta por once hermanos con el fallecido e insistió que junto a su madre y el padrastro, los amigos y conocidos de Darío Haro van a seguir pidiendo justicia por él.
“Mi hermano era un chico super-sano, no tomaba, no se drogaba y si por ahí lo veían con chicos de la calle era porque les predicaba porque él, yo y algunos otros miembros de mi familia somos cristianos evangélicos y siempre (Darío) llevaba mensajes de paz y amor, y de salvación”, explicó.
“Él no tenía maldad y si te tenía que ayudar te ayudaba. Era una persona extraordinaria a la que le arrebataron la vida por un celular”, insistió.
“No puede ser que hoy estemos hablando de esto; de que te maten por un celular. No puede ser”, añadió.
Algunos de los otros hermanos de Darío Haro se mostraron molestos porque se lo mencionó como un chico discapacitado. Tomaron ese término como algo peyorativo y no descriptivo. Pese a que confirmaron que el muchacho hace años había perdido uno de sus ojos.
“No era discapacitado, no era que no tenía familia, que andaba solo. Somos muchos en la familia y (…) tenía también hermanos de la iglesia que lo amaban y no solo en Trelew sino en otros lugares”, manifestó una de las hermanas mayores del extinto Darío Haro que dijo que vivía en Pico Truncado.
El lunes que viene se haría la audiencia en la que le pedirían la prisión preventiva al menor imputado en una audiencia en la que se le endilgaría el delito de homicidio en ocasión de robo.