Cuando el seleccionado ecuatoriano al mando del argentino Gustavo Alfaro venció 2-0 al combinado local conducido por Félix Sánchez Bas, actual DT de la «Tri», el plantel dirigido por Lionel Scaloni ya estaba instalado desde hace cuatro días en la concentración de la Universidad de Qatar.
Esas primeras horas de la «Scaloneta» en Doha tuvieron momentos incómodos para un grupo que soñaba obstinadamente con llegar a la final del domingo 18 de diciembre en Lusail.
Luego del último amistoso ante Emiratos Árabes Unidos (5-0) en Abu Dhabi, el cuerpo técnico notó que dos de los 26 futbolistas incluidos en la lista definitiva, que haía sido anunciada el 11 de noviembre, no estaban en su mejor forma física.
Lionel Messi besando la Copa del Mundo. Foto: Fernando Gens
Al joven entrenador argentino no le tembló el pulso para tomar decisiones fuertes a días del debut con Arabia Saudita, por lo que bajó de la competencia a Nicolás González y Joaquín Correa y llamó de urgencia a Ángel Correa y Thiago Almada.
La sangría insinuaba con no cortarse ahí porque durante los días siguientes Scaloni observó y exigió a otros futbolistas que arrastraban dolencias como Cristian «Cuti» Romero, Marcos «Huevo» Acuña y Alejandro «Papu» Gómez, quienes finalmente superaron las pruebas y confirmaron su lugar en el plantel.
La previa de los equipos finalistas
En los primeros entrenamientos en la Universidad de Qatar, Messi reguló las cargas y se entrenó diferenciado al grupo principal, lo que aumentaba la incertidumbre sobre el estado del capitán.
El inédito cambio de calendario que puso al Mundial de Qatar en medio de la exigente temporada europea no sólo le trajo dolores de cabeza al cuerpo técnico argentino.
Francia, el defensor del título conseguido cuatro años atrás en Rusia, anunció ese finde de semana la baja de una de sus máximas figuras, el delantero Karim Benzema.
El astro rosairno levantó la tan esperada Copa del Mundo. Foto: Fernando Gens
Afectado por una lesión muscular, el entonces goleador de Real Madrid dejó la concentración del equipo dirigido por Didier Deschamps casi un mes después de haber sido el ganador del Balón de Oro de la polémica edición que excluyó a Messi de los 30 nominados.
Deschamps decidió no convocar a ningún reemplazo y afrontó toda la competencia con un jugador menos, lo que dejó abierta la especulación sobre un posible regreso del «Gato» para las instancias finales..
Al que sí sustituyó Deschamps fue al delantero Christopher Nkunku y en su lugar convocó a Randal Kolo Muani, un jugador que tendría un protagonismo central en la fascinante definición del Mundial a favor de Argentina.
La epidemia de estrellas lesionadas se había iniciado unos días antes con la salida de Sadio Mané del plantel de Senegal.
Hacia el 20 de diciembre Doha ya ebullía al calor de la fiesta mundialista que tenía a los hinchas argentinos como una atracción turística más en las calles de la ciudad.
El eterno hit «Muchachos» comenzaba a viralizarse como himno «albiceleste» y el grupo Argentina Fans Qatar, con cerca de tres mil miembros de distintas nacionalidades asiáticas, marcaba su presencia con «banderazos» de apoyo a Messi y la Selección.
La scaloneta festeja en Qatar el título mundial. Foto: Fernando Gens
La predominancia argentina en la atmósfera de la Copa del Mundo resaltaba por la merma de las colonias europeas, cuyas sociedades mayoritariamente le dieron la espalda a la competencia como evento social por las reglas de convivencia reinantes en el emirato.
Pocos días antes del inicio del Mundial, las autoridades qataríes confirmaron que no se vendería alcohol en los alrededores del estadios, algo que afectó los intereses de la FIFA con sus patrocinadores.
En la noche del 20 de noviembre, la atención del mundo se posó en el increíble estadio Al Bayt, escenario que recrea una tienda beduina en pleno una zona despoblada y árida, distante a unos 60 kilómetros de Doha.
La jornada de la fiesta de apertura y el primer partido significaron un llamado de atención para las autoridades locales por el caos de tránsito generado en la única ruta de acceso al estadio, lo que generó grandes demoras de tránsito.
Por esa razón, la austera ceremonia inaugural, que se extendió por media hora con la participación del actor estadounidense Morgan Freeman y el cierre a cargo del emir Tamim bin Hamad Al Thani, transcurrió con muchos asientos vacíos en un recinto para 60.000 personas.
Más de 5 millones de personas festejaron en todo el país. Foto: Claudio Fanchi
Una vez iniciado el juego, Ecuador sacó una ventaja decisiva con el doblete de Enner Valencia en el primer tiempo y desató la decepción del público qatarí, que en buena medida se retiró antes del final del partido para evitar las mismas complicaciones de circulación en el regreso.
Dos días después del triunfo ecuatoriano (2-0), Argentina debutaría ante Arabia Saudita con un resultado inesperado en Lusail que, visto en perspectiva, sólo fue parte de la trama de su inolvidable coronación.
El día después del gran triunfo uruguayo implicó un escenario distinto para un seleccionado acostumbrado a ganar y que no conocía la derrota desde el 2-1 ante Arabia Saudita, en el inicio de la última Copa del Mundo.
La amargura por el resultado ya quedó atrás y el plantel «albiceleste», confiado de su potencial y consciente de que algún día iba a perder, se enfocó en recuperar energías para otro duelo clave de Eliminatorias.
Los campeones del mundo se entrenaron este viernes pasadas las 10.30 en el predio de la AFA. Aquellos que no tuvieron rodaje en el clásico rioplatense hicieron ejercicios «de mayor carga e intensidad», según apuntó la prensa de AFA, donde hubo bloques físicos y técnicos con movimientos futbolísticos en espacio reducido.
Los que fueron titulares en La Bombonera efectuaron tareas regenerativas en el gimnasio junto con el preparador físico Luis Martín.
Foto: Maximiliano Luna.
El plantel quedó liberado hasta el sábado, cuando retomen los entrenamientos en Ezeiza, desde las 18, a puertas cerradas, y repetirán el domingo, a las 10.30, sin acceso para la prensa.
El seleccionador Lionel Scaloni se mostró cauto poco después de la primera derrota en el año y admitió que la Argentina fue superada por Uruguay en todas sus líneas.
Scaloni deslindó responsabilidades puntuales y sus declaraciones se alinearon con el pensamiento del volante Rodrigo De Paul, quien poco después del 0-2 frente a los uruguayos, dijo: «Siempre que tenemos una derrota, creo que somos todos responsables como en las victorias. Me siento un jugador muy importante en este equipo, así que siempre las responsabilidades hay que tomarlas cuando son derrotas».
Si bien Scaloni expuso un mensaje de unidad y apoyo, el análisis interno con el resto de sus colaboradores lo llevará a tomar decisiones con vistas al partido del martes en el Maracaná.
Argentina sabe que debe dar vuelta la página y ya analiza a un Brasil que no llega en su mejor momento, luego de la derrota 2-1 ante Colombia, con la ausencia de varios futbolistas de renombre como Neymar, Casemiro y Ederson.
Además, la reciente baja del crack de Real Madrid Vinicius Jr. deja aún más diezmado al plantel dirigido por Fernando Diniz, el DT de Fluminense, campeón de la Copa Libertadores con el triunfo 2-1 ante Boca en Río de Janeiro.
«Es muy atractivo el partido que se viene. Los Brasil-Argentina son muy distintos, es un clásico, en el Maracaná, donde tenemos un lindo recuerdo de la última vez. Va a ser un partido muy difícil, pero estamos preparados para eso», señaló De Paul.
En la previa, Scaloni deslizó a la agencia Télam que, de no mediar problemas, Messi estaba para jugar de titular los 90 minutos en esta doble fecha de Eliminatorias Sudamericanas.
«Messi está para jugar y lo hará hasta que él levante la mano como pasó contra Ecuador», señaló el seleccionador oriundo de Pujato.
Radiografía de la selección línea por línea
Foto: Maximiliano Luna.
La zona media argentina fue el punto más bajo, con una deslucida actuación del volante de Liverpool de Inglaterra Alexis Mac Allister, quien fue reemplazado en el entretiempo.
Tanto Enzo Fernández, que no recibió tarjeta amarilla y esquivó una eventual suspensión, como De Paul se mostraron imprecisos y sobrepasados por la férrea marca uruguaya, pero son pilares con ascendencia en el equipo.
La línea defensiva tampoco ofreció garantías y sólo Cristian «Cuti» Romero obtuvo un «aprobado».
El delantero Nicolás González no pudo aprovechar la titularidad y la entrada de Ángel Di María le dio más profundidad al ataque. El cuerpo técnico argentino también evaluará la condición física de «Fideo», quien en la anterior doble jornada de Eliminatorias Sudamericanas quedó al margen por lesión.
Giovani Lo Celso, Exequiel Palacios, Marcos Acuña, Paulo Dybala y Leandro Paredes se posicionan otra vez como principales opciones en caso que Scaloni decida cambios para visitar a Brasil.
Scaloni brindará una conferencia de prensa el lunes, al mediodía, y horas más tarde se unirá a la delegación argentina que viajará con destino a Río de Janeiro.
Argentina, puntera de las Eliminatorias Sudamericanas con 12 unidades, visitará el próximo martes a Brasil (7) en el partido correspondiente a la 6ta. fecha que se disputará en el mítico Maracaná de Río de Janeiro, desde las 21.30, hora argentina.