Desde el campeón Julián Santero hasta el último debutante que tendrá la máxima categoría del deporte motor argentino, el mercado de pases del Turismo Carretera no dio tregua y crece la expectativa por la temporada 2025 a días de lanzar su primera competencia. El refuerzo de los grandes equipos frente a los talleres modestos será otra variante, contrastando la fortaleza económica en la grilla que ronda el medio centenar de anotados, promedio, en cada encuentro. Además, los cambios técnicos para mejorar los espectáculos deportivos y los grandes apellidos que volverán a las pistas comenzarán a rodar con las pruebas libres de esta semana, en La Plata, hasta que se dispute la 1ra fecha del calendariodel 14 al 16 de febrero en Viedma, Río Negro.
Entre gigantes y minimalistas, vuelve la batalla conceptual. Los que prefieren un conjunto enfocado a un solo piloto, frente a las escuderías que albergan numerosos autos de variadas marcas. En las últimas temporadas ganaron los del primer grupo, con Werner y Santero campeones; pero crecen las caravanas de camiones viajando para equipos «multipiloto». Es tradicional que el Maquin Parts Racing de la familia Soljan, en Venado Tuerto, llame la atención de volantes destacados y este año presentarán dos Camry y dos Mustang, éstos últimos para Mauricio Lambiris y Juan Bautista De Benedictis. También se han destacado por la cuantiosa atención en pista el equipo de la familia Jakos, el Dole Racing, con el estandarte de Gastón Mazzacane y su Camaro, al que se agregan tres autos, incluyendo el de Andrés Jakos, para el cuarteto.
Canapino bajo el Canning Motorsport | FOTO: Gentileza Campeones.
Tras la fusión realizada con el JP Racing meses atrás, creció el Canning Motorsports con la figura de Agustín Canapino, con Chevrolet Camaro, abocada al automovilismo local. Si bien el «Titán» es el único que conoce el sabor de un título de TC entre los pilotos de la escuadra (se coronó en cuatro oportunidades), todos han alcanzado al menos una victoria: Valentín Aguirre, Diego Ciantini, Santiago Mangoni y Santiago Álvarez forman el quinteto.
En medio de las mega estructuras deportivas, el RUS Med Team selló la reaparición de Luis José Di Palma (h). Un Chevrolet Camaro le será destinado, lo mismo que a Matías Canapino, hermano menor de Agustín. Con dos Toyota completan la línea de fuerza Tobías Martínez y el ascendido Alfonso Domenech. Por último, generando impacto a primera vista, está el Pradecon Racing. La escuadra de acero que tuvo a Christian Ledesma, campeón 2007, como el piloto estrella sumó a Matías Rossi y el apoyo oficial de la marca Toyota. El marplatense continuará con el Camaro pero el de Del Viso, campeón 2014, irá con un Camry 0 km. Para más, un póker de ases competitivo forman con Otto Fritzler y Marcos Landa en su baraja.
Últimos detalles del Pradecon Racing | FOTO: Gentileza Campeones
Porque lo que se hereda no se roba, tras la firme temporada debut del pequeño Agustín Martínez, hijo de Omar «Gurí» Martínez, campeón 2004 y 2015 con Ford, seguirá los pasos de su padre. Tomará el Mustang que el papá estrenó hace unos meses para una carrera de reconocimiento a su trayectoria, siendo uno de los que obtuvo el permiso de la ACTC para cambiar de marca. También Marcos Landa de Torino a Chevrolet, Otto Fritzler (Dodge a Toyota), Nicolás Bonelli (Chevrolet a Ford), Ricardo Risatti (Chevrolet a Dodge), Tobías Martínez (Torino a Toyota) y Augusto Carinelli (Dodge a Toyota). Y como no hay edad para el sueño del TC, entre los ascensos se encuentra Jerónimo Teti, piloto de 46 años oriundo de Lobería. Debutará con su propio equipo, siendo uno de los novatos del 2025 junto a Hernán Palazzo y Jeremías Olmedo, campeón y subcampeón del TC Pista; Diego Azar, Matías Canapino, Nicolás Impiombato, Ignacio Faín, Jeremías Scialchi y Alfonso Domenech.
El TC de los pilotos
El alerón trasero estará más bajo en 2025 | Prensa ACTC
Como desde el primer día, la ACTC es una entidad que tiene como espíritu trabajar para el piloto desde el punto de vista del piloto. Pasados los años y con experiencia sobre sus espaldas, uno de ellos, amante de la ingeniería mecánica habiendo crecido en uno de los talleres más tecnológicos y exitosos de fines de los 90s, Agustín Canapino, se atrevió a presentar una idea. Unificó sus sensaciones al volante con los conocimientos generales, para propiciar sobrepasos en las carreras, lo cual es la base de la batalla deportiva y el espectáculo que el público espera ver. Apoyado por un cónclave de especialistas y supervisado por el departamento técnico de la ACTC, se planificaron ensayos para recopilar datos y determinar los puntos que se modificarían. En palabras sencillas, quieren que el auto que va adelante «se incomode» cuando se acerca un rival desde atrás, haciendo que el intercambio de posiciones sea fluido.
El splitter en la parte baja de la trompa empuja el auto contra el asfalto | Prensa ACTC
El splitter de la trompa, que sobresale al límite delantero del auto para generar un curso de aire, será menor este año. A su vez, cada modelo de auto llevará piezas alares, como aditamentos, a los lados de la trompa. El alerón trasero estará más más bajo, cerca del baúl y se usará un pequeño deflector Gurney al final. Una cuestión de milímetros se traduce en milésimas de segundo, lo que significa un par de puestos en la clasificación y varios metros cuando pasan las vueltas de una carrera. Solo una mirada aguda descifraría esto desde las tribunas o la televisión. En cambio, desde todo ángulo, un auto pasando a un rival es lo que se espera como un gol en un partido sin sobresaltos.
Sin sus dos mejores singlistas del ranking –Francisco Cerúndolo (29°) y Sebastián Báez (31°)-, Argentina logró una victoria de calibre internacional y, por qué no, de tintes antológicos. Como manda la historia, como exige el papel de una potencia, atravesó la presión emocional para conseguir el éxito. Después de la igualdad 1-1 de la primera jornada, con el sufrido triunfo de Tomás Etcheverry, transitó un extenso camino de padecimiento para sellar, con instinto de supervivencia, el 3-2 definitivo en los Qualifiers 2025 ante Noruega, en la helada Fjellhamar, a minutos de Oslo, en una cancha dura indoor que puso las esperanzas en jaque y frente a un plantel liderado por el número cinco del mundo: nada menos que Casper Ruud.
El debutante Mariano Navone, nacido 23 años atrás en Nueve de Julio, emergió como el héroe para sentenciar un quinto punto en el que los vaivenes fueron dignos de un cruce copero. Luego de haber visto el marcador 0-3 abajo en el tercer set definitorio, con dos breaks de desventaja, se impuso 4-6, 6-3 y 6-4 ante un sorprendente Nicolai Budkov Kjaer, de 18 años y 506°, número uno junior en 2024 y, según exhibió a lo largo de toda la serie -se plantó con Etcheverry el primer día aun acalambrado-, dueño de una proyección sin límites.
Enterrado quedó el viejo axioma que dice que los singlistas top son superiores cuando juegan dobles, Zeballos, que formó una dupla inédita en la Davis con Andrés Molteni (22°), su histórico compañero en Interclubes del Buenos Aires Lawn Tennis Club, no le ofreció una sola posibilidad a Ruud de encontrar agujeros para imponerse. La jerarquía del excelso zurdo fue demasiado para el líder noruego y Viktor Durasovic: los argentinos ganaron 6-2 y 7-5 para el 2-1 transitorio en el inicio del viernes.
Horacio Zeballos y un regreso digno de un distinto. Imagen: prensa AAT.
«Me sentía un león enjaulado: me abrieron la puerta y salí a la cancha a dar lo mejor que tenía. Extrañaba jugar la Davis y extrañaba competir, porque es mi primer partido del año. Trabajamos en una estrategia clara que hoy pudimos llevar adelante», expresóZeballos en su 16ª serie a quince años de su presentación copera en 2010.La demostración del zurdo acaso arroja una contrafáctica y retroactiva pregunta, encerrada en un diminuto paréntesis: ¿habría cambiado el resultado si hubiera jugado ante Italia, en el doble definitorio de los cuartos de final en Málaga, contra Sinner y Berrettini?Como sea: el pasado no se puede cambiar.
Etcheverry, entonces, hizo lo que pudo contra Ruud, que se cargó al hombro los dos singles de su nación pero que, ante la caída en el doble, no pudo asegurarse el lugar para definir personalmente la eliminatoria. Era 2-2, quinto punto. En juego, el pase a los octavos de final frente a Países Bajos. Una atmósfera fiel a la historia de la Copa. Navone sufrió, se hizo preguntas, elucubró qué pasaría si ganaba. Transitar aquel subibaja emocional forma parte de la Davis y Navone halló el equilibrio para sostenerse hasta el final.
«Es uno de los días más felices de mi vida. Lo soñé desde que era muy chiquito; no puedo creer lo que estoy viviendo. Sabía que podía definir el quinto punto, pero tuve la confianza del capitán, que me bancó desde el principio. Hubo mucho sufrimieno detrás de esto», dijo, emocionado, el actual 49° del ranking ATP.
Mariano Navone, el héroe del quinto punto argentino. Imagen: prensa AAT.
Con gran recorrido copero entre 1986 y 1997, Frana supo mejor que nadie cómo podría avanzar el desafío: «Definir en un quinto era un posible escenario. Y nunca es ligero ni liviano. Pudimos apostar a desdramatizar la situación: vivirlo con pasión pero con la opción de perder que no nos iba a torcer. Pude transmitirlo: fue un compromiso estar con lucidez». ¿Qué le dijo a Navone cuando perdía 3-0 en el último set? «Le pedí varias veces que recordara sus comienzos, cuando jugaba los Futures, que viajara mentalmente a vivir aquel espíritu de lucha. Había que remarla y le pedí que se enfocara conmigo cuando necesitara. Hubo un equilibrio perfecto. Pero fue un mérito absoluto de su parte», rememoró.
Frana representa un atributo de pura frescura, con perfil pacificador,para la actual Asociación Argentina de Tenis (AAT). El presidente Agustín Calleri y el vice Mariano Zabaleta, quienes asumieron la gestión en 2018 -llamativamente ausentes en Noruega; sólo viajaron el tesorero Ignacio Uzquiza y el encargado de marketing Lucas Shedden-, encontraron en su figura a un capitán respetado por cada actor del ecosistema del tenis nacional y alejado de los focos de colisión, a diferencia de sus predecesores Gastón Gaudio y el propio Coria.
Javier Frana, el capitán pacificador. Imagen: prensa AAT.
Ya habrá tiempo para Países Bajos -con tres buenos singlistas: Tallon Grieskpoor (46°), Van De Zandschulp (84°) y Jesper De Jong (#131)-, una próxima parada con premio mayor. Entre el 12 y el 14 de septiembre, también como visitante, el equipo de Frana buscará el pase directo a las Finales de Bologna, la semana definitoria con los ocho mejores países del mundo, ni más ni menos que con la ensaladera de plata en disputa.