16 - mayo - 2025

Miguel “Cone” Díaz cuestionó la conducción del PJ y pidió abrir el diálogo entre sectores (AUDIO)

El dirigente justicialista Miguel “Cone” Díaz expresó duras críticas hacia la conducción actual del Partido Justicialista de Chubut y advirtió sobre una posible profundización de la crisis interna si no se abre el diálogo entre los distintos sectores. En una entrevista brindada a FM La Única, se refirió a la situación política dentro del partido, el rol de las autoridades partidarias, la convocatoria a internas y la necesidad de reglas claras para la participación.

Díaz se manifestó en contra de las sanciones que podrían derivar en la desafiliación de varios dirigentes, y señaló que “tenemos que de una vez por todas recuperar la credibilidad”, para lo cual “hay que empezar diciéndonos la verdad internamente entre todos los afiliados”. Cuestionó el funcionamiento de los órganos partidarios, indicando que “desde hace muchísimo tiempo a los órganos partidarios los pone algún referente político y después los utiliza”, y ejemplificó: “Blotta fue el chofer de Juan Pablo Luque durante toda la campaña… Blotta no es Blotta, es Luque”.

Además, denunció que “ponen a algún empleado de ellos para ejecutar y cobrarse algún tipo de venganza política”, y agregó que “el justicialismo debería avergonzarse de haber perdido la elección a nivel provincial y nacional”.

Respecto a la convocatoria partidaria prevista en Comodoro Rivadavia, Díaz comentó que se habla de “una lista única para evitar cualquier tipo de internas”, pero advirtió: “El problema es que vos estás en un partido político y nadie puede sortear las internas”. En ese sentido, recordó que “la justicia nos intimó para que todos los partidos presentemos un reglamento electoral democrático” y expresó que la justicia electoral deberá garantizar que el proceso sea “transparente y democrático”.

También planteó que dentro del justicialismo hay dos sectores claramente diferenciados: “Un sector que está jugando en línea, comprendido por el tridente Glinsky, Bowen, Coliñir… y otro que responde a la lógica histórica del partido, con reglamentos retorcidos y criterios expulsivos”.

El dirigente mencionó a varios referentes que manifestaron su intención de participar en internas, entre ellos “el intendente de Dolavon, Bowen; Gamboa en Comodoro; Alfredo Belis; y Eugenia Alianiello”. Sin embargo, remarcó que “lamentablemente nadie es interlocutor válido para convocar a una mesa de participación” y criticó la falta de apertura: “Siempre cuando uno escucha a algún vocero, habla de los mismos nombres que vienen fracasando durante las últimas nueve elecciones”.

Respecto a la posibilidad de una renovación, sostuvo que “hay dirigentes que han ganado elecciones y se han tenido que ir del PJ para poder competir” y denunció prácticas que dificultan la participación como “robo de avales, reglamentos para impedir la competencia y sanciones arbitrarias”.

Díaz fue enfático al advertir que “hoy te sanciona cualquiera, un don nadie que no ganó ninguna elección, y andan apuntando con el dedo a dirigentes que tienen muchísimo volumen político”. Consideró que “el peronismo tiene que empezar a entender que hay un gobernador con mucho músculo político y una alianza libertaria nacional, y que con las mismas caras de siempre es muy difícil que la gente vea al peronismo como un espacio esperanzador”.

También apuntó contra la conducción partidaria actual: “Estamos en manos de una persona que preside el partido de facto y todo el tiempo es noticia, pero por nada bueno. Nunca jamás convocó a los distintos sectores”. En ese marco, mencionó casos de otras provincias y opinó: “Si quieren el modelo Bernie de intervención o el modelo Daniel Fernández, sigan con los que están. Nosotros planteamos otro esquema, como el de La Pampa, donde todos los que tienen intención de ser, son convocados por el partido”.

Finalmente, insistió en que “la política es diálogo” y que “hay que blanquear que hay distintos sectores que expresan distintas ideas”, garantizando una “competencia sana en igualdad de condiciones” para que el partido recupere legitimidad.