2 - octubre - 2025

La extradición de Matías Ozorio y la irresponsabilidad de Bullrich

Matías Agustín Ozorio –uno de los autores intelectuales del triple femicidio de Morena Verdi, Brenda Loreley Del Castillo y Lara Morena Gutiérrez– será trasladado desde Perú a Argentina este jueves, según indicaron fuentes judiciales a Página/12. El caso de Tony Janzen Valverde Victoriano –conocido como Pequeño J, presunto líder de la organización– es más complicado por ser de nacionalidad peruana: deberá ser extraditado, trámite que en el Ministerio de Seguridad de Provincia de Buenos Aires esperan que pueda concretarse en menos de un mes. En la causa hay en total nueve detenidos y, según la hipótesis que manejan en la cartera de seguridad de PBA, buscan a otras dos personas, que presuntamente fueron los ejecutores de los femicidios.

La Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y el titular de la cartera de seguridad de la Provincia, Javier Alonso, dieron detalles este miércoles acerca de cómo fueron las detenciones de Ozorio y Pequeño J durante este martes en Perú. A Ozorio, de 28 años, lo encontraron el martes a las 10:12 en la Plaza Trujillo. Estaba viviendo en la calle y no tenía plata desde hacía una semana, después de haber logrado salir del país. Pequeño J, de 20 años, fue encontrado horas más tarde, en un camión que llevaba pescado, interceptado en una autopista de Lima.

 
 

Un elemento clave para ubicar a ambos fue un celular encontrado durante los allanamientos en una de las casas de Pequeño J, en la Villa 21-24. Alonso contó que encontraron allí un teléfono celular de líder del grupo –que “tenía un chip, pero impactaba en tres teléfonos, uno de los cuales era el que teníamos”– y con la señal “empezamos a seguirlo a partir del viernes” 26 de septiembre. Sin embargo, como Pequeño J mantenía casi todo el tiempo el celular apagado, el rastro no era tan claro, hasta que lo ubicaron en el norte del país y después cuando “empezó a impactar en redes de telecomunicación de Perú”.

Cuando detuvieron a Ozorio, usaron su celular para comunicarse con Pequeño J. Fue entonces cuando coordinaron un encuentro en una plaza de Lima, sin haber comunicado que Ozorio había sido detenido, operativo que casi se ve frustrado por la publicación en redes sociales de Bullrich.

 

Tanto Alonso como Bullrich afirmaron que la organización a la que pertenecen Pequeño J y Ozorio no son grandes bandas narco: “no hay grandes bandas o cárteles que manejen una zona importante, como la Provincia de Buenos Aires o CABA. En general se trata de clanes que controlan algunas cuadras o barrios, pero no estructuras que manejan, por ejemplo, una provincia entera. Son grupos de pequeños vendedores de droga”, sostuvo Alonso, y aclaró que, según la investigación que llevan adelante, Pequeño J es el líder de la organización.

Bullrich, en tanto, aclaró en una conferencia de prensa que “es una organización que no tiene una estructura demasiado compleja, es bastante primaria”. La ministra y candidata a senadora sostuvo que “le hemos pedido al gobierno de la Provincia de Buenos Aires que ponga en marcha la ley contra el crimen organizado –Ley 27.786–” para que “todos los detenidos sean condenados con la pena máxima”. “Van a tener perpetua todos. Son asesinos los que miraron el video, los que asesinaron, los que venían en el auto. Todos”, aseguró.

 

“Fue un triple asesinato mafioso”, dijo Bullrich y enfatizpo que Pequeño J “era una persona conocida en la Villa 1-11-14 de la Ciudad”, aspecto que coincide con otra afirmación de Alonso derivada de la investigación. “La gente con la que tenemos contacto le tiene terror a Pequeño J”, advirtió, y se refirió a una de las detenidas como ejemplo, que fue la que contó dónde estaban enterradas las jóvenes. Según contó Alonso, los peritos psicológicos que trabajan en la causa identificaron a Pequeño J como “un sádico”: “fue socializado en un ambiente con una violencia altamente lesiva”.

En paralelo, los abogados de las familias de las víctimas, Fernando Burlando y Diego Storto, se reunieron este miércoles con el fiscal de la causa, Adrián Arribas. Los letrados se mostraron conformes con el avance de la investigación. Burlando dijo que cuando la causa deje de estar bajo secreto de sumario –en principio este jueves–, “seguro inicie una nueva etapa de investigación, la cual va a ser lapidaria”; Storto afirmó que “el fiscal tiene el rompecabezas, falta ubicar algunas pequeñas piezas”.

 

Esas “piezas” pueden ser las dos personas que busca la Policía Bonaerense, según contó Alonso. Se trata de dos personas que viajaron en la Chevrolet Tracker blanca a la que se subieron Morena, Brenda y Lara en La Tablada para dirigirse a Florencio Varela. Fuentes de la investigación dijeron a este diario que también son los que ejecutaron los femicidios.

“Estaba todo armado para que estas chicas no aparezcan”, dijo Alonso. El ministro precisó, además, que a partir de los testimonios que recogieron lograron ubicar “entre dos y cuatro personas que nos dicen haber visto el video”, es decir, la transmisión en vivo de las torturas que fue filmada por los ejecutores. Durante esa transmisión, Alonso contó que, según los testimonios de dos de las personas detenidas, “Pequeño J comentaba con indicaciones sobre qué tenían que hacer y decía ‘eso pasa cuando nos roban’”. La hipótesis que sostiene el Ministerio de Seguridad provincial es que una de las jóvenes le robó a Pequeño J –o a alguien que trabajaba para él–, de modo que “tuvo que rendir cuenta ante sus superiores y tuvo que mostrar un castigo ejemplar”. 

Fuente pag12