El fiscal Gustavo Nuñez pedirá 16 años de prisión para un polícía por torturas y allanamiento ilegal
El hecho ocurrió en el barrio Constitución
El fiscal Gustavo Núñez pedirá 16 años de prisión efectiva e inhabilitación perpetua para el policía Oscar Alberto Gauna, a quien imputó por torturas y allanamiento ilegal.
El episodio ocurrió el 6 de mayo de 2020. Dos personas estaban en el interior de un departamento en barrio Constitución de Trelew, propiedad del abuelo de uno de ellos. También se hallaban la esposa de la otra persona y su hija de tres años.
A las 5, tras escuchar detonaciones cerca, los dos hombres salen y se sientan sobre el nicho de gas. Vieron que en las inmediaciones de la Escalera 79, a escasos metros, había policías.
Observaron pasar corriendo a un efectivo quien le gritaba a un joven que se arrojara al suelo. Luego observaron a una chica y un chico salir de un departamento frente a su escalera, que aparentemente lo querían usurpar, según la gacetilla de Fiscalía. Los policías, sin justificación, arremetieron contra los dos hombres sobre el nicho y los pusieron contra la pared. Hubo un forcejeo y un efectivo golpeó a una de las víctimas en las costillas luego de tomarlo por la nuca, mientras que al otro un efectivo lo redujo.
Por los ruidos, el abuelo dueño del departamento se despertó y al ver lo que sucedía, ordenó a su nieto y a su amigo meterse en la casa. Momentáneamente el personal desistió.
“Golpeó la ventana”
Luego de ese primer incidente, a las 6,30, uno de los policías golpeó la ventana del departamento y al grito de “salí rastrero” logró que los jóvenes abrieran la puerta. El abuelo se fue rápido a la Seccional 3ª para denunciar que los jóvenes no tenían nada que ver con lo ocurrido. En simultáneo, policía ingresó al domicilio reclamando la entrega de un supuesto TV robado.
En ese momento, uno de los jóvenes es golpeado en el rostro, en la espalda, en los testículos y en todo el cuerpo con puños, patadas y con la culata de una escopeta por un grupo de al menos cinco policías.
En el salvaje ataque, el oficial de servicio Gauna –parado en el comedor entre el calorama y la ventana- le pateó los genitales a la víctima. Se le acercó y con su arma reglamentaria le apuntó a la cabeza y le ordenó arrodillarse y que le pida perdón.
El otro amigo miraba atónito desde el pasillo junto a su esposa, una amiga y su hija de 3 años. Por temor huyó del departamento cuando los uniformados no se dieron cuenta, por la ventana de los dormitorios.
FUENTE DIARIO JORNADA