3 - octubre - 2021

El camino hacia la igualdad en mi provincia

Por Patricia Reyes

Es que las estadísticas nos enfrentan con la realidad y muestran que las declamaciones de los representantes de los poderes políticos estatales no fueron, no son y no serán suficientes, debemos pasar de los discursos políticamente correctos a la acción, a realizar actos concretos y reparatorios a la discriminación de las mujeres durante tantos años. Estas acciones deben ser además propuestas y direccionadas por el Estado nacional y/o provincial.

El Estado argentino a través de diferentes instrumentos internacional se comprometió a establecer mecanismos idóneos para convertir en realidad las declaraciones de igualdad mediante la adopción de medidas positivas tendientes a lograr que las mujeres puedan gozar de sus derechos humanos básicos

Las mujeres estamos subrepresentadas en todos los ámbitos de la sociedad y en cuanto más avanzamos en la pirámide social hay menos mujeres, y se observa palmaria la discriminación por género.

Es que cuando se trata de acceder a altos cargos a puestos de decisión, la respuesta es la misma: “Deben llegar los más idóneos, no importa el género”. Pero esta expresión encierra una discriminación, ¿cuándo los hombres tuvieron que demostrar su idoneidad, su capacitación o formación? La respuesta es nunca, se proponen, se nombran y nadie se pregunta eso. De hecho, hemos tenidos sobrados ejemplos de hombres en puestos de decisión o altos cargos en todos los poderes que conforman el Estado que dejaron un sabor a poco, a falta de compromiso, que no pudieron estar a la altura de las circunstancias, sin dar nombres, todos y todas podemos pensar en montón de ejemplos a nivel nacional, provincial, municipal, y otras entidades y organizaciones.

Estamos hablando de un problema social y político que requiere de soluciones en ese ámbito, y no me refiero a política partidaria tan en boga en estos momentos.

Aquí y ahora

Es aquí y ahora que Chubut está en un momento histórico único, que no debe ser desaprovechado por los poderes estatales, llamados a cumplir con esa obligación por la Carta Magna Provincial y la ley 152-V vigente.

Es por ello que las mujeres alzamos la voz, para reclamar enérgicamente, porque el silencio de las mujeres frente a esta discriminación, forma parte de la conducta esperada de parte de esta sociedad patriarcal, es lo que todo el aparato estatal y la sociedad en su conjunto está acostumbrada evidenciando que naturaliza los estereotipos patriarcales.

En contra de ello el reclamo y la denuncia da cuenta de la incapacidad de las estructuras estatales para asegurar el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres reclamados continuamente.

La respuesta a ese reclamo en Chubut ha sido la misma de siempre, el poder político provincial dibuja que escuchan el reclamo y apura los plazos que la ley vigente establece.

Por ello el reclamo de AMJA, desde hace muchos años a través de su campaña “Más Mujeres Mas Justicia” a fin de que se logre la paridad y se incorpore la perspectiva de género en la evaluación de los magistrados y magistradas, enmarcada en la defensa de los derechos humanos y la continua capacitación y formación, porque el derecho acompaña al crecimiento de la sociedad y necesariamente debe aggiornarse.

“Para acelerar el progreso hace falta que la ratificación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer sea universal y su aplicación, plena, que se elimine la discriminación en las leyes, que aumenten las inversiones en la igualdad entre los géneros y los derechos humanos de las mujeres, que se refuercen los mecanismos de rendición de cuentas, que las mujeres participen en todos los niveles de adopción de decisiones, y que se corrijan las desigualdades” (Ban Ki-moon (República de Corea), Secretario General de Naciones Unidas, informe general de 2016)

De todo lo dicho surge evidente la necesidad de transformar las reglas de juego para las futuras designaciones y así recuperar o mejor construir legitimidad en las relaciones entre el Estado y la sociedad chubutense y para ello es ineludible promover y aplicar acciones positivas (arts. 4.1 CEDAW, 75 inc. 23 Constitución Nacional), concretamente hacer operativa el derecho de las mujeres al acceso igualitario a puestos de decisión a través del cumplimiento de la manda legal “asegurar la paridad” que no solo establece la ley vigente 152-V sino la Constitución del Chubut.