29 - mayo - 2026

Alerta en Chubut por cambios para la pesca de langostino en aguas nacionales

Crece la preocupacion en Chubut tras la suspensión de artículos claves para la pesca del langostino en esta zafra nacional. El representante de Chubut en el Consejo Federal Pesquero no acompañó la iniciativa porque tendrá efecto negativo para los puertos de esta provincia.

Gremios marítimos y portuarios advierten por una posible pérdida masiva de nuestros recursos y, consiguientemente, de empleo para los chubutenses en favor de una concentración de descargas -y empleo- en el puerto de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires.

La reciente decisión del Consejo Federal Pesquero (CFP) de suspender el artículo 6 y 7 de la Resolución 7/2018 sobre administración de pesquería de langostino volvió a encender las alarmas en la provincia del Chubut y abrió un nuevo frente de tensión entre la diversidad de gremios vinculados a la actividad pesquera y las autoridades nacionales.

En los hechos, la medida del día de la fecha del CFP elimina la obligación que establece el límite máximo de operaciones de 72 horas que tenían los buques langostineros, un esquema que durante años permitió sostener y concentrar la actividad en nuestros puertos y garantizar el movimiento económico derivado de la pesca del langostino que se encuentra en frente de nuestra costa provincial.

Desde distintos sectores sindicales consideran que esta modificación podría provocar un fuerte impacto sobre la economía de Chubut, favoreciendo que gran parte de la operatoria se concentre en otra provincia, precisamente en el puerto de Mar del Plata.

En este contexto, gremios como el STIA, SOMU, SUPA y SICONARA comenzaron a dialogar y manifestar su estado de alerta y preocupación ante lo que califican como una situación “crítica” para el empleo y el funcionamiento de la cadena productiva pesquera en la provincia.

Según advierten referentes sindicales y trabajadores del sector, la eliminación de este requisito operativo permitiría que numerosos barcos que actualmente descargan en nuestros puertos puedan dirigirse directamente hacia Buenos Aires, reduciendo significativamente la actividad local. Algo que, a juzgar por lo que trasciende soterradamente, pondrá en jaque la mentada Paz Social.

«La preocupación no es solamente por la tripulación de los barcos, sino por toda la estructura económica que depende de la actividad pesquera”, señalaron desde sectores vinculados a los trabajadores portuarios.

El impacto no se limitaría únicamente a los empleos directos relacionados con la pesca. También se verían afectados servicios complementarios e indirectos como transporte, logística, estibaje, reparación naval, talleres, proveedores industriales, frigoríficos y comercios asociados al movimiento portuario.

De acuerdo con estimaciones del sector gremial, cerca de 10 mil puestos de trabajo podrían verse comprometidos en toda la provincia si la actividad comienza a desplazarse hacia otros puertos.

La preocupación es particularmente fuerte en ciudades como Puerto Madryn, Rawson y Comodoro Rivadavia, donde la actividad pesquera representa uno de los motores centrales de la economía zonal.

Desde distintos espacios sindicales sostienen que la medida podría generar una “centralización” de la actividad pesquera en Mar del Plata, llevando incluso hasta el 90% de determinadas operaciones fuera de los puertos chubutenses.

En paralelo, dirigentes gremiales comenzaron a mantener reuniones internas para evaluar posibles medidas y acciones conjuntas. No descartan avanzar con presentaciones institucionales y reclamos ante organismos nacionales en defensa de la actividad y de los puestos de trabajo.

La situación suma un nuevo capítulo al debate histórico sobre la distribución de la actividad pesquera entre los puertos patagónicos y bonaerenses, en un contexto económico delicado para la industria y con crecientes tensiones en torno al futuro del langostino argentino, uno de los principales productos de exportación del país.