4 - junio - 2025

El CENPAT celebra sus 55 años en un contexto de incertidumbre: “No es el mejor momento, pero seguimos trabajando”

Este domingo 8 de junio, el Centro Nacional Patagónico (CCT CONICET-CENPAT) cumple 55 años de su fundación y lo conmemorará con un ciclo de charlas abiertas a la comunidad. La propuesta incluirá conversatorios sobre temas de interés social vinculados a cuatro ejes claves del trabajo científico de la institución: paleontología, pesca artesanal, turismo y conservación, y salud.

Sin embargo, la celebración llega en un contexto complejo para el sistema científico nacional. Así lo expresó Mirtha Lewis, directora del CENPAT, quien dialogó con la prensa y brindó un crudo panorama sobre la situación actual del organismo.

“Estamos pasando por momentos difíciles. Es una celebración austera y también de reflexión, para saber cuál es nuestra función en la sociedad y cómo estamos”, sostuvo Lewis, y agregó: “No es la primera vez que el CONICET es vapuleado. A veces no se interpreta cuál es el alcance del aporte que hacemos a la sociedad”.

La directora explicó que, pese a los esfuerzos por acercarse a distintos sectores, a través de mecanismos como la vinculación tecnológica y la atención a empresas e instituciones, hoy el centro enfrenta un freno en su crecimiento institucional.

Investigadores en espera y falta de proyección

Lewis detalló que actualmente hay más de 850 investigadores en todo el país que fueron seleccionados en convocatorias pero que aún no han recibido el alta correspondiente para ingresar al sistema. En el caso puntual de Puerto Madryn, son 10 los investigadores que esperan desde la convocatoria 2022, sin avances concretos.

“No tenemos proyección de crecimiento. Se hizo la convocatoria y la resolución, pero no se dio el alta de la gente”, explicó. “Nos dijeron que iba a ser gradual, pero hasta ahora no se efectivizó ninguno”.

El escenario también afecta a los becarios doctorales y postdoctorales, quienes ingresan al sistema para completar su formación académica. “Lamentablemente, hoy no les podemos dar grandes expectativas a estos jóvenes que eligieron formarse aquí, porque la situación no es solo local, es nacional”, advirtió Lewis.

Según explicó la directora del CENPAT, las consecuencias de esta política ya se empiezan a notar en áreas que requieren trabajo de campo o infraestructura específica. “Todo eso se mueve con tecnología y dinero. Ahí la repercusión es inmediata”, indicó.

Además, mencionó que el gobierno nacional lanzó recientemente cinco líneas prioritarias de investigación —inteligencia artificial, agroindustria, salud, minería y agua— en las que se abrirá una convocatoria. Sin embargo, la lógica de los nuevos proyectos requiere grupos interdisciplinarios de al menos 15 investigadores, de distintas instituciones y provincias, lo cual complica su implementación.

“Hace un mes que se lanzaron y todavía no logramos consolidar ninguno nuevo. Los únicos que se están armando son sobre trabajos ya en curso”, señaló.

Aunque la institución logró sostener su funcionamiento básico, Lewis advirtió que la falta de actualización presupuestaria impide el mantenimiento de equipamientos esenciales.

“Estamos teniendo problemas con equipos que son muy costosos, cuyos arreglos no podemos llevar adelante. Eso va en detrimento de lo que podemos ofrecer y ahí es donde el sistema empieza a resentirse”, indicó.

La falta de presupuesto impacta tanto en el servicio que el CENPAT brinda a terceros como en las propias investigaciones internas.