Agustín de la Fuente: “Mientras no cambien las condiciones, es inviable salir a pescar” (AUDIO)
Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), habló en FM La Única sobre el conflicto que mantiene amarrados más de 113 buques en distintos puertos del litoral marítimo. En diálogo con Mario Gaggero, detalló los puntos críticos de la negociación entre el sector empresario y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) en el marco de la conciliación obligatoria.
“El langostino capturado, procesado y congelado a bordo está en una situación crítica”, señaló de la Fuente. Explicó que los precios de referencia del convenio colectivo de trabajo vigente quedaron anclados en 2005, cuando el valor promedio del langostino era de 12 dólares. Actualmente, según dijo, el mercado paga 5,50 dólares por kilo, mientras que los costos operativos superan los 6,50. “Estamos negativamente promedio un dólar por kilo de langostino”, afirmó.
Ante la consulta sobre la falta de presentación formal del sector empresario para discutir modificaciones en el convenio, de la Fuente respondió que el diálogo comenzó hace tiempo: “La primera reunión la tuvimos en Buenos Aires con el SOMU en su casa. Ellos mismos se han negado a dar los números. No quisieron abordar esta situación”. Añadió que se realizaron presentaciones institucionales ante el Consejo Federal Pesquero y la Secretaría de Trabajo de la Nación.
Consultado por la situación del recurso y la eventual participación en la prospección, sostuvo que “esto no es una cuestión de ver cómo está el caladero”, ya que los informes de la Comisión de Seguimiento del Langostino “han sido muy claros”. Para de la Fuente, la discusión central pasa por las condiciones económicas y la adecuación del sistema productivo a los cambios del mercado global. “Esto no es una negociación, es recuperar puntos de equilibrio”, remarcó.
En relación a la posibilidad de que se realice la temporada de aguas nacionales, fue categórico: “Mientras no cambien esas condiciones, lo veo poco probable”. Según explicó, “nadie está contento con esta situación”, pero insistió en que el planteo no es nuevo. “Hemos sido parte de garantizar una paz social con un costo muy alto para nuestras cuentas”, afirmó.
También se refirió a la negociación con el sindicato STIA, cuyo convenio colectivo vence en diez días. “Estamos empezando a tener charlas informales. En este contexto general no hay mucho para decir”, expresó. En ese sentido, manifestó preocupación por la sostenibilidad de los puestos de trabajo: “Las empresas no solo del sector pesquero, sino de todas las matrices productivas regionales, no la están pasando bien”.
Por otra parte, criticó la falta de respuesta política ante los reiterados pedidos del sector para declarar la emergencia pesquera. “Algunos dirigentes políticos han dicho que no hay emergencia. Me parece que se han equivocado”, sostuvo. Agregó que “la situación es compleja” y que el impacto económico ya se percibe en las ciudades con litoral marítimo, como Puerto Madryn.
Finalmente, se refirió a la reciente actualización de tarifas municipales: “Se creen que el sector pesquero tiene que seguir bancando esta paz social y la verdad es que no. Los rechazos van a ser contundentes”. Según señaló, toda la cadena productiva está siendo afectada: “Toda esa cadena, desde los recursos humanos hasta los insumos, hace la conformación de un producto que llega a las mejores góndolas del mundo”.
El presidente de CAPIP insistió en que “el negocio se ha roto” y que se necesita “volver a ordenarlo y adecuarlo” para que la actividad sea viable nuevamente.