Actualización en la documentación vehicular y medidas de control en Puerto Madryn (AUDIO)
En una reciente comunicación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, se ha informado sobre una actualización en la normativa de documentación vehicular a nivel nacional. Andrés Tilleria, encargado del área de Tránsito y Transporte de Madryn, ha explicado que, con efecto inmediato, los conductores ya no necesitarán presentar la cédula azul, siendo suficiente la cédula verde para acreditar la autorización para manejar vehículos de terceros. La cédula azul podrá ser utilizada hasta su vencimiento o hasta que el titular decida darla de baja.
Los requisitos para circular incluyen la presentación del seguro vigente y la verificación técnica vehicular, además de la licencia de conducir y el DNI. En el ámbito municipal de Puerto Madryn, se requiere también la presentación de los recibos de patente y las leyes que adhiere la Municipalidad.
Tilleria también ha abordado la problemática de los servicios de transporte no autorizados, destacando las acciones de fiscalización realizadas por el área a su cargo. Se han efectuado retenciones y aplicado multas en colaboración con la policía local y el tribunal de faltas. El nuevo director de Transporte, Rolo Castellano, ha recibido directivas para intensificar los controles y asegurar el cumplimiento de las normativas.
Según dijo el responsable de tránsito, el uso de transporte ilegal conlleva riesgos significativos para los pasajeros. En primer lugar, estos servicios no autorizados a menudo carecen de cobertura de seguro adecuada, lo que significa que en caso de accidente, los pasajeros podrían enfrentarse a dificultades para recibir compensación por lesiones o daños. Además, la falta de verificación y regulación de estos vehículos puede resultar en condiciones de seguridad subóptimas, aumentando el riesgo de incidentes. Los conductores de transporte ilegal también pueden no estar debidamente capacitados o licenciados para transportar pasajeros, lo que pone en peligro la seguridad del pasajero. Por último, al utilizar estos servicios, los pasajeros contribuyen a una economía sumergida que evade las regulaciones y controles estatales, perjudicando el sistema de transporte legal y a aquellos que operan dentro de la ley.