23 - septiembre - 2023

De Dolavon a jugar contra Boca y River: la historia de Lucila Pierce

Es volante central de Defensores de Belgrano, club donde juega desde 2022. «Lo estoy viviendo con mucho orgullo», narró.

Lleva el fútbol en la sangre desde que nació. Se las ingenió, siendo chica, para gambetear el prejuicio que vetaba a las mujeres de la pelota.

Esa misma tenacidad la condujo desde Dolavon al fútbol de AFA, donde enfrenta a Boca y River. Se llama Lucila Pierce, es futbolista de Defensores de Belgrano, tiene 21 años y esta es su historia.

A un año de su estreno, hace un balance. “Lo estoy viviendo con mucho orgullo, crecí y aprendí muchas cosas, tanto en lo futbolístico como fuera de la cancha, con el acompañamiento de mi familia”, señaló Lucila, a Jornada.

Lucila, junto a sus padres Oscar y Lidia.

 

El comienzo

En Dolavon, tierra donde late el fútbol, nació Lucila. Su contacto con la pelota fue inexorable.

“El fútbol de chica ya me gustaba, mis hermanos jugaban asique también estuve rodeada siempre. Jugaba en los recreos en la escuela con mis compañeros, en los tiempos que seguía siendo tabú que las chicas elijan el fútbol”, expresó.

“Nunca le di importancia y jugaba siempre, no había escuelitas de femenino ni nada en ese momento. Después jugaba futsal o tenía grupos de chicas que siempre algún partidito se armaba”, agregó la volante interna.

La resistencia tuvo premio, ya que el fútbol femenino empezó a ganar espacio en la sociedad. “Recién en 2018 empecé en un club de 11, en Racing de Trelew. Ahí pude experimentar lo que era un club de fútbol femenino, la competencia y todo ese ámbito, fue algo muy linda. También estuve en el seleccionado de Chubut, en los Juegos de la Araucanía”, puntualizó.

Lucila, en acción.

 

El desafío

En 2022, se le presentó la oportunidad de dar un gran salto en su carrera como deportista. Se le presentó la posibilidad de jugar en el torneo de Primera de AFA.

“El ir a Buenos Aires fue algo personal, tenía ganas de probar; en principio quedó en la nada porque justo arrancó la pandemia, pero después volví a pensarlo y ahí con la ayuda de mi hermano Tomás, nos pusimos en campaña”, acotó Lucila.

“Fui con él en julio del año pasado, estuvimos 3 semanas allá, concretamos pruebas con 4 equipos, quedando en 2 y me decidí por Defensores de Belgrano”, narró la mediocampista.

El sueño

La tarea distaba de ser asequible, pero Lucila no se acobardó.

“Como era a mitad de año, las chances eran reducidas ya que solo tenían posibilidad de 2 fichajes nuevos y con mi edad era directo a primera, no podía empezar en reserva, así que fue como un decir vamos a ver que pasa, sin imaginarme que iba a vivir todo lo que viví”, comentó.

“Fue un cambio total; de una semana a otra dejé todo y me fui para incorporarme al club porque seguía el torneo. Ni lo pensé, era una posibilidad de vivir lo que cualquiera podría soñar, estar en un club de fútbol a nivel de AFA”, relató con entusiasmo.

Lucila juega en Defensores de Belgrano desde mediados del 2022.

 

“Fue todo muy rápido, desde la prueba a ya estar, entrenar y a las pocas semanas la primera convocatoria y después debutar, todo en poco tiempo. Pero en lo personal pude disfrutar mucho cada momento, sintiéndome privilegiada de estar ahí”, detalló la mediocampista central.

El debut

El domingo 4 de septiembre del año pasado, tuvo el anhelado debut. Ingresó a los 9 minutos del segundo tiempo en el triunfo de “Las Dragonas” ante Platense por 4-3, en casa. Correspondió a la fecha 18 del certamen y ella vistió la casaca número 28.

“Estaba feliz y orgullosa, obvio que los nervios siempre están, pero tranquila sabiendo que por algo había llegado a dónde estaba”, describió.

“Sabía lo que tenía que hacer y quería disfrutarlo, encima fue un partido peleado e intenso”, comentó con felicidad.

“La experiencia es muy linda, pude adaptarme bien, conocí personas muy lindas. Lo importante es disfrutar en donde estés. Y eso hago”, mencionó Lucila .

 

 

La familia

Esta posibilidad implica estar alejada geográficamente de la familia. “Estar lejos de casa por momentos pesa y se extraña, pero tengo la suerte de tener a mis papás, a mis hermanos, sobrinitos que siempre me hacen llegar el amor, el orgullo y el apoyo, así que cuesta menos”, sentenció Lucila.

La familia es uno de los respaldos, pero no es el único. “Es bueno tener un acompañamiento, tanto familiar, como de compañeras o gente del club, de psicólogos”, dijo.

“Teniendo en cuenta que en instancias así hay muchas exigencias y muchas cosas detrás de cada persona que por ahí se dejan de lado, siendo la salud mental igual o más importante que la salud física”, describió la joven

Las nuevas metas

Esto es apenas el comienzo para Lucila, que posee otras aspiraciones en mente. “Creo que el de toda jugadora es la Selección. Y es el mío también. Pero también sueño con seguir teniendo la posibilidad de jugar al fútbol, seguir creciendo y sumando experiencias en este deporte”, resaltó.

Ella es Lucila Pierce, una dolavense perseverante que disfruta la vida y cumple sueños a su paso.

Saludos y agradecimientos

Lucila agradece a sus papás Oscar y Lidia, a sus hermanos Tomás, Melisa y Pablo. “También doy gracias a los clubes Defensores de Belgrano y Racing de Trelew, a mis amigas y a mis actuales y excompañeras de plantel, a los cuerpos técnicos por confiar en mi”, puntualizó.

El plantel de Defensores de Belgrano.

El dato

Lucila aspira a retomar en breve sus estudios.

Fuente: Diario Jornada