El accidente de tránsito, uno de los más graves ocurridos en la provincia, se produjo en una recta a las 6:45 de la mañana, cuando todavía era de noche. La policía manejó dos hipótesis: un desperfecto mecánico que obligó al chofer del camión, Pablo Ouvar, a realizar una brusca maniobra, o que el conductor se haya quedado dormido.
El chofer del camión sobrevivió al accidente y fue rescatado después de cuatro horas de estar atrapado en la cabina.
En todo momento estuvo lúcido y conversando con los bomberos, que utilizaron cortadoras hidráulicas para sacarlo.
Sin embargo, nunca se supo quién o quiénes fueron los responsables de la tragedia en la que murieron Darío Barboza, chofer de la camioneta, y los trabajadores Omar Chingoleo, Darío Córdoba, Rubén Ortega, Raúl Domínguez, Oscar Maza, Gustavo Evans, Jorge Puccini , Epifanio Gutiérrez y César Valdebenito. Vivían en Trelew y en las localidades de Gaiman y Dolavon, en el Valle Inferior del río Chubut.
Al llegar al lugar, la policía se encontró con un panorama desgarrador: cuerpos totalmente destrozados, desparramados en la banquina, el asfalto y sobre el campo. Un padre presenciaba el rescate del cuerpo de su hijo, ya sin vida, que había quedado atrapado entre los hierros. Todos los obreros se dirigían al campamento de las empresas para comenzar sus tareas.
Este accidente es una triste recordación de la importancia de la responsabilidad al conducir. Es esencial que se sigan recordando estos hechos para generar conciencia en la sociedad y prevenir futuros accidentes que puedan cobrar vidas.
La seguridad en las rutas depende de todos los conductores. Es importante que todos los conductores sigan las normas de tráfico, mantengan su vehículo en buenas condiciones y estén atentos a las condiciones de la ruta y a los demás conductores.
Al recordar esta tragedia, podemos reflexionar sobre nuestra responsabilidad al conducir y hacer todo lo posible para evitar accidentes de tránsito en el futuro.
Fuentes: Pagina 12 / El Extremo Sur