El GobiernoJavier Milei fue denunciado por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) debido al impulso y puesta en marcha de una reforma laboral a la cual calificaron de “una regresiva reforma laboral que provoca un retroceso de la legislación laboral al siglo XIX” porque “ataca la jornada de 8 horas”, “restringe el derecho a huelga”, “ataca a las organizaciones sindicales” y “busca tener jornadas laborales más extensas y salarios más bajos”.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, tuvo lugar durante la audiencia celebrada en la ciudad de Washington, en el marco del 196.º Período de Sesiones Ordinarias del órgano internacional.
También, el FreSU denunció persecución política y disciplinamiento, marcando que “el ejemplo más cabal es la reciente intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM)”, así como “la persecución mediática, gremial, jurídica y personal” que fue desplegada por funcionarios del gobierno contra el secretario general de pilotos (APLA), Pablo Biró.
Al respecto, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que “el espíritu de esta reforma es beneficiar sólo a los empresarios y aumentar sus márgenes de rentabilidad a partir de una mayor explotación. Jornadas más extensas y salarios más bajos”. Fue al dar inicio a la exposición por parte del FreSU. Además, pidió la audiencia junto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA).
Del mismo participaron también representantes de la Asociación de Abogados Laboralistas, Mariana Amartino y Matías Cremonte, y el presidente de la Asociación Nacional de Jueces del Trabajo (ANJUT), Juan Orsini.
Y agregó que “aquello que sostuvo la OIT sobre que el trabajo no es una mercancía se transformó en letra muerta. Con esta reforma, estamos frente a un régimen de compraventa de la fuerza de trabajo. En la Argentina, enfrentamos un ataque al Estado de derecho, a la democracia, a la Constitución Nacional y al sistema interamericano de derechos humanos. Por eso es que esta comisión debe actuar”.
Seguidamente, la secretaria general de Conadu, Clara Chevalier, dijo: “el gobierno nacional produjo una desregulación de los precios fundamentales para la vida, como las tarifas de transporte, telefonía celular, internet, luz y gas. Todo eso produjo una caída del salario que tiene un impacto directo e indirecto sobre las mujeres”.
Asimismo, señaló: “Estamos viviendo una brutal disputa por el tiempo. Mientras la reforma laboral ataca una de las conquistas fundacionales como la jornada de 8 horas, instalando un banco de horas flexible, que borra los límites entre lo personal y lo laboral, debemos recurrir a varios empleos para poder sostener la vida”, y resaltó que “esta pobreza de tiempo impacta de manera asimétrica sobre las mujeres, provoca una crisis sobre los cuidados y desorganiza los hogares”.
Por su parte, Biró dijo que: “El Estado me ha iniciado una persecución mediática, gremial, jurídica y personal por ser el secretario general de la Asociación de Pilotos. Se trata de una campaña abierta y pública de difamación llevada adelante por funcionarios del gobierno, utilizando la aplicación Mi Argentina o las carteleras de las estaciones terminales. Usaron todos los recursos del Estado. Me imputaron delitos penales, me hicieron saber que perseguían a mi familia, a mi mujer y a mis hijas, y tuve que presentar un habeas corpus preventivo”.
Y sumó que “el gobierno impulsó denuncias y multas multimillonarias contra organizaciones sindicales como las que hicieron a los compañeros de La Fraternidad, la UTA, la Asociación de Personal Aeronáutico o las acciones judiciales contra 170 trabajadores del subte”.
¿Qué dijo la CIDH?
Tras las exposiciones de los solicitantes de la audiencia, los comisionados de la CIDH emitieron ciertos cuestionamientos y, también, solicitaron explicaciones a los representantes del Gobierno argentino por los modos, pero además por las irregularidades a la hora de implementar la reforma laboral.
Sobre el punto, ante esas preocupaciones, Cremonte marcó que “la regresión es tal que se ha excluido un derecho fundamental del derecho del trabajo que es el de justicia social, se creó el banco de horas y se le da preeminencia a la voluntad para que los trabajadores puedan ahora decidir, en una relación totalmente desigual, tener peores condiciones laborales. Eso es, ni más ni menos, que la negación del derecho del trabajo, que se creó para proteger a quien está en desventaja”.
Luego, en su turno, el secretario adjunto del SiPreBA, Francisco Rabini, sobre la decisión gubernamental de derogar el Estatuto del Periodista Profesional dijo que “es parte de la reforma laboral que vinimos a denunciar y demuestra que existe una política sistemática destinada a lesionar la libertad sindical y el derecho a huelga. Al debilitar los convenios y facilitar el despido de delegados, se busca desarticular la organización colectiva que históricamente garantizó la pluralidad de voces en nuestro país”.
También se sumó la abogada Amartino, quien solicitó, en nombre de todas las organizaciones que pidieron la audiencia, que la CIDH “emita una comunicación dirigida al Estado argentino en la que llame la atención sobre la incompatibilidad de la reforma laboral con los estándares interamericanos, y llame al cumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos humanos. Solicitamos también que esa comunicación sea remitida a todos los tribunales locales para ser tenida en cuenta como instrumento de interpretación del derecho”.
Asimismo, pidió “que declare que la derogación del Estatuto del Periodista resulta incompatible con la Convención Americana de Derechos Humanos y exija al Estado argentino el restablecimiento de las garantías fundamentales para el ejercicio libre y seguro de la profesión”, invitando a que “la Relatoría Especial sobre los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (REDESCA) realice una visita a Argentina a fin de recibir información sobre el impacto de la reforma laboral en los derechos de los trabajadores y trabajadoras y que tome contacto para planificar la visita con las organizaciones sindicales de Argentina”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes durante un acto en el Salón Oval que esta es la «última oportunidad» de Irán para llegar a un acuerdo que ponga fin al conflicto bélico «antes de la decapitación».
«Creo que tal vez logremos algo, pero quiero dar todas las oportunidades posibles antes de la decapitación”, subrayó el mandatario norteamericano, reportó la cadena ABC News y supo la Agencia Noticias Argentinas.
«Esta es su última oportunidad para firmar un buen documento», dijo.
Trump afirmó que la primera fase del acuerdo abriría el estrecho de Ormuz de inmediato. Añadió que la segunda fase, actualmente en negociación, consiste en la desnuclearización de Irán, aunque señaló que esta fase llegaría más adelante y “llevaría algún tiempo”.
También sugirió que Irán se dejó influir por la amenaza de los ataques planeados para la noche del domingo, que según él habrían sido «más duros» que «cualquier» ataque desde la Segunda Guerra Mundial.
“Pero en este caso, los filtradores ayudaron porque revelaron la gravedad del ataque, e Irán lo sabía. Sabían lo que se avecinaba. Iba a ocurrir anoche, y se habría prolongado durante mucho tiempo, y en esencia, quedaría muy poco. No quedaría nada, y si tengo la oportunidad de salvar la vida de mucha gente, quiero aprovecharla. Así que no tengo prisa”, dijo Trump.
Trump también insistió en que no se cobrarán peajes en el estrecho de Ormuz, pero añadió: «Si alguien va a cobrar, cobraremos nosotros».
Por otra parte, afirmó en la red Truth Social que los líderes iraníes están siendo «increíblemente hipócritas» en sus declaraciones públicas sobre las negociaciones con Estados Unidos, y escribió el lunes en las redes sociales que los líderes iraníes «ruegan» por reuniones y luego dicen públicamente que no tendrán conversaciones.
«Lo admita Irán o no, de hecho estamos hablando de una solución a un problema que ellos mismos han provocado durante décadas», dijo Trump.
La publicación del presidente se produce después de que dijera el domingo que otra ronda de negociaciones comenzaría el lunes, aunque Irán afirmó que no se están llevando a cabo conversaciones.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, reiteró el lunes que las conversaciones en curso con Omán se centran exclusivamente en el estrecho de Ormuz y que «los temas relacionados con Irán y Estados Unidos deben examinarse en las próximas etapas para ver en qué dirección evoluciona la situación».
Como informó la Agencia Noticias Argentinas, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) había habilitado el regreso del embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien permanece en Itamaraty desde las primeras críticas del mandatario durante su visita al país vecino en apoyo a Flavio Bolsonaro, candidato de derecha que competirá por la presidencia el próximo 4 de octubre.
“Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario.Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente. Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto”, reiteró el pasado domingo, luego de que el canciller, Pablo Quirno, lograra desarticular la tensión.
En Casa Rosada aseguran que no hubo «nuevas» críticas, sino que tras ser consultado, el Presidente reiteró sus postulados. Además, hay quienes se escudan en que sus dichos fueron en territorio argentino y no en Brasil, como ocurrió hace algunos días. «Le preguntaron sobre sus dichos sobre Lula y repitió lo mismo», sentenció una fuente de Gobierno.
«Esta vez lo dijo en la Argentina. El problema es si lo vas a decir a la casa del otro», se justificaron en el oficialismo.
Si bien, sobre el cierre de la semana, desde Brasilia destacaron los gestos recíprocos entre las naciones y la importancia de sostener la relación bilateral, este lunes las terminales prefieron hacer uso del silencio. No hubo nuevas declaraciones ni valoraciones a horas de los nuevos dardos de Milei contra Lula da Silva.
Pese a la buena voluntad y al «deseo mutuo» de preserver las vínculos, en Itamaraty aclaraban que no perdía de vista «la seriedad de lo que pasó» y calificaban de «inadmisible» las «ofensas», luego de que este calificara a Lula da Silva como «basura socialista», «ladrón» y «presidiario».
Por tanto, no resulta extraño que los dichos del libertario hayan complejizado el vínculo que parecía haber retomado el caudal de la normalidad.