10 - septiembre - 2018

Utilizan sistema de cañones para ahuyentar las gaviotas

Hace algunos días, en un medio de comunicación nacional afirmaban que desde el Municipio se utilizaba un sistema de cañones para ahuyentar a las gaviotas.                                                                                                                                      Sin embargo, el secretario de Ecología y Protección Ambiental (Sepa) Facundo Ursino, aclaró que el mismo se está utilizando en los cuencos donde se lleva adelante el sistema landfarming, a unos 15 kilómetros de la costa: “Se está trabajando en el sector de disposición de residuos industriales, donde se procesan los residuos orgánicos. Ahí se hace el proceso de landfarming, que es un movimiento constante del residuo mezclado con tierra y se oxigena”.

MITIGACION
El secretario de Ecología explicó que en ese espacio había entierro de pescado, por lo que hay una población de gaviotas que va durante la mañana y vuelve a la costa durante la tarde: “Nosotros le pedimos que empiecen a mitigar ese impacto y uno de los sistemas que van a utilizar son los cañones, que son los mismos que se utilizan en los aeropuertos, y también estamos tratando de contactarnos con el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) porque tienen cierta experiencia con el tema de las gaviotas”.

SIN OLORES
En lo que tiene que ver con este sistema de landfarming, la concejala Claudia Bard había realizado algunas críticas en cuanto a la composición del suelo y los perjuicios que ello podría acarrear. A propósito de esta cuestión, Ursino aseguró que “nosotros hacemos inspecciones todas las semanas y la realidad es que, al haber oxigenación del suelo, no se producen los gases que se producirían si eso estuviera confinado. Además, antes de que se lleven a las celdas donde se hace este proceso, se retiran los lixiviados y se procesan en la planta de tratamiento de líquidos”.

BUEN RESULTADO
Ursino aseguró que la tierra compostada por el landfarming “tiene un buen resultado, uno va a las cavas viejas donde se enterraba el pescado y ve que todavía hay restos y una coloración casi amarillenta por el azufre. Esto no pasa en el proceso nuevo, lo que tenemos es una tierra que casi no tiene olor a pescado, sino a compostaje”. Dependiendo el momento, en el landfarming se procesan entre 10, 30 ó 60 contenedores de  deshechos. 

Fuente: El Chubut