9 - enero - 2017

Una ola de frío siberiano sigue castigando a Europa

Ya son 48 muertos por las bajas temperaturas, que tocan niveles no vistos en años. La nieve llegó hasta el Egeo.

La ola de frío siberiano que castiga Europa desde el fin de semana ha dejado ya al menos 38 muertos, la mayoría en Polonia. La nieve llegó hasta las islas griegas del Egeo y Estambul y las temperaturas están bajando hasta niveles no vistos hace años: -15 grados en algunas regiones de Grecia, -17 en Italia, -18 en Albania, -24 en Hungría, -25 en Polonia, -31 en Alemania, -34 en la República Checa y hasta -35 en Rusia.

El aire frío que baja hacia Europa desde el norte de Rusia y Escandinavia hiela ríos y pantanos y está matando: al menos 20 muertos en Polonia en tres días tras varias noches con temperaturas por debajo de -20 grados, que a partir de hoy deberían subir unos grados aunque seguirán bajo cero.

Están sufriendo también muchos de los refugiados bloqueados en centros de retención en las islas griegas, como el de Moria en Lesbos, en el Egeo griego frente a Turquía, donde llevan tres noches durmiendo en casetas de campaña bajo la nieve.

Médicos Sin Fronteras denunció esta mañana que en Moria hay, sin agua caliente ni calefacción, más de 2.500 refugiados, entre ellos cientos de mujeres y niños.

Bulgaria anunció que dos migrantes fueron encontrados muertos en su frontera con Serbia con síntomas de haber perecido por hipotermia. En Belgrado, donde el termómetro llegó a 15 grados bajo cero, cientos de migrantes pasan las noches en naves industriales abandonadas ante la falta de plazas en los centros de refugiados.

También en la frontera entre Serbia y Hungría varios cientos, denunció Human Rights Watch, duermen en casetas de campaña bajo la nieve y temperaturas glaciales. El frío es tal que la navegación por el Danubio fue suspendida en los Balcanes, donde en el sur de Serbia, junto a la frontera con Macedonia, se alcanzaron anoche los -33 grados.

En la República Checa murieron desde el viernes al menos seis personas, la mayoría indigentes que dormían en las calles. En la capital Praga el termómetro llegó hasta los 15 grados bajo cero.

 

Fuente: Clarín