1 - julio - 2017

Una fábrica recuperada que logró instalarse en el mercado con un producto único en el país

«Cuando arrancamos éramos 52 y en la actualidad somos 31. Costó en los primeros años, en 2013 y 2014 perdimos muchos socios debidos a que era muy difícil mantener la economía; los retornos eran muy bajos y la gente joven salió en búsqueda de otros horizontes.

Algunos consiguieron trabajo, otros no», recuerda Osvaldo Benítez, presidente de la Cooperativa Textil Patagonia, al repasar en diálogo con FM EL CHUBUT cómo nació el emprendimiento. 
Hace cuatro años una de las fábricas emblemáticas del Parque Industrial de Trelew, Textil World (en los ’70 fue Windsor), iba directo a la quiebra, pero los trabajadores decidieron dar pelea conformando una cooperativa. «Era la única alternativa que teníamos para no perder la fuente de trabajo», relata quien está hoy al frente de la fábrica recuperada. 

 

La actividad principal de lo que supo ser la Textil Windsor, es la tejeduría y tintorería de tejido plano; producen tejidos para vestimenta impermeable con un volumen aproximado de producción anual de 960.000 metros.
«Actualmente estamos trabajando relativamente bien. Estamos en plena temporada de nuestro artículo», se entusiasma Benítez, quien además resaltó que tuvieron que hacer nuevas inversiones para poder ser competitivos. «Fabricamos una tela impermeable, y como entra mucha tela importada de ese tipo, tuvimos que ver la forma de traer el hilado importado desde Asia o desde la India. Entonces, tuvimos que hacer hace dos meses una inversión bastante grande de más de un millón de pesos para poder ser competitivos», explica el presidente de la Cooperativa mostrando que no se quedan quietos y prefieren enfrentar la coyuntura. 

 

Pero además, esa inversión millonaria se tuvo que hacer con fondos propios porque «es difícil para una cooperativa sacar préstamos; así que es todo a pulmón, con el esfuerzo de los socios». 
Cuando todo era incertidumbre y los puestos de empleo se caían, hubo una decisión que marcó el camino a seguir con todos los riesgos que ello implicaba. «Como el dueño no podía pagar las indeminizaciones, lo que hicimos a través de escribanos fue dejar asentado que nosotros renunciábamos a las indemnizaciones a cambio de todo lo que es la maquinaria que estaba instalada y parte del edificio. Así que la maquinaria en este momento son de la Cooperativa», subrayó Benítez, quien entró en la antigua fábrica allá por 1986. 

LA PRODUCCION
En la actualidad la Cooperativa Textil Patagonia vende a cuatro empresas de Buenos Aires. Traen el hilado del exterior y hacen la terminación. «Después trabajamos para algunos empresarios que nos mandan tela a terminar a la tintorería», relata Benítez, resaltando que «de las fábricas que quedan en el país, la única que teje, prepara el hilo y tiñe, es ésta; las otras creo que todas han cerrado». 
La situación del sector textil sintético es mala en general en el Parque Industrial de Trelew, pero en el caso de la cooperativa se trabaja mucho a pedido porque «sacar la tela hoy significa tener que esperar entre 30 y 60 días para recibir los valores, y entre 90 y 120 días para cobrarlos». Y «la venta es variable en el año, capaz que pasa un mes sin retorno y hay meses que lo equiparás». 
Hoy un trabajador de la Cooperativa Textil Patagonia, percibe alrededor de 16 mil pesos mensuales siendo monotributista. Pero padecen los mismos problemas que el resto de las textiles. «Hay muchas variantes que nos afectan. Usamos mucho agua para tintorería y hay semanas en que te cortan el agua potable o la de Corfo, y son días que no producís y no lo recuperás más. Después está el tema del gas y la parte eléctrica. Hace un mes entramos en lo que es el beneficio por la luz, pero por ser cooperativa no hemos entrado en los Repro», graficó el presidente de fábrica recuperada.