4 - septiembre - 2017

Una empleada fue despedida de su trabajo por querer tener un hijo

El hecho ocurrió en un hotel de Puerto Madryn, donde se desempeñaba la damnificada, una licenciada en Turismo quien manifestó a la gerencia que se encontraba realizando un tratamiento de fertilización, junto a su pareja, con el objetivo de poder concebir un hijo.
Sin embargo, a los pocos días, la notificaron de su desvinculación, argumentando que la decisión se basaba en el hecho de poder otorgarle tiempo para que pudiera encarar dicho proyecto de manera plena.
La mujer ventiló públicamente que llevaba tres años cumpliendo funciones en el Hotel Pirén y lamentó que “no les valió una trayectoria de tres años de trabajar con ellos en la empresa”, al tiempo que afirmó haber realizado las denuncias pertinentes: “Es lo más maravilloso del mundo traer un hijo, de la manera que sea; uno quiere gritarlo a los cuatro vientos, pero parece que estuviera haciendo algo ilegal”, remarcó.

“Dijeron que lo hacían pensando en mí”

En diálogo con LU17, la ex empleada, de nombre Carla, contó que “a fines de julio de este año, comenté a mi nuevo gerente sobre esta situación, más que nada para plantearle que tendría días de internación, pero como estaba todo pautado, no lo iba a ‘dejar en banda’, sino que ellos sabrían cuándo iba a faltar, con certificados y todo aclarado; eso fue un día viernes” y agregó que “me llamaron el martes siguiente, que era mi día de franco, a una reunión, para comunicarme que, a partir de ese momento, me considerara despedida, con lo que se podría decir el ‘discurso’ de que lo hacían ‘pensando en mí’”.
Sobre esto último, sostuvo que “pensaron que yo era una persona que no tiene noción de las cosas, y me iba a creer el verso de que lo hacían para que yo me quedara tranquila, para que pudiera poner mis energías en este nuevo proyecto, pensando que yo me iba a ‘comer’ ese verso de que me estaban echando por un potencial, ya que hoy en día, no estoy embarazada”.

“No les valió mi rendimiento”

A su vez, lamentó que “no les valió una trayectoria de tres años de trabajar con ellos en la empresa; yo soy licenciada en Turismo, estudié para eso, soy una persona capacitada, y demostré en esa empresa ser responsable, tener valores; me tenían mucha confianza en cuanto al manejo del dinero, pero no les valió eso, y les fue evidentemente más valeroso un ‘potencial’ de que, si en algún momento quedaba embarazada con este tratamiento, pudiese faltar, entonces, de ese modo, perdía mi capacidad profesional por querer tener familia”.
En esta línea, expresó que “les conté lo que para mí va a ser lo más maravilloso del mundo, y ellos lo utilizaron en mi contra como una razón para echarme y excluirme del mundo laboral, cerrándome las puertas por algo que todavía no sucedió; con mi marido venimos con esto (por el tratamiento de fertilización) desde el año pasado, son tratamientos de baja complejidad que llevé adelante y ellos (por la empresa) nunca supieron nada, porque no lo demostré en mi trabajo, así como tampoco, en mi rendimiento”.

“Pareciera que estuviera cometiendo un ilícito”

Además, la ex empleada del hotel manifestó que “con el resultado que tuve, pareciera que uno estuviera cometiendo un pecado, cuando es lo más maravilloso del mundo traer un hijo, de la manera que sea; es lo más maravilloso y uno quiere gritarlo a los cuatro vientos, pero parece que estuviera haciendo algo ilegal, cuando es todo lo contrario” y añadió que “mi idea, más allá de que yo hice las denuncias y lo que corresponde a lo legal, porque estoy en mi derecho ya que no cometí ningún ilícito, es que se tenga en cuenta que una persona vale más por lo profesional, y lo personal no debería tener que mezclarse o bien calificar a las personas por si tienen o no hijos”.

Fuente: El diario de Madryn