4 - mayo - 2019

Tensión por la embajada de Venezuela en Buenos Aires

La presión que hay detrás de las protestas frente a la sede diplomática.

El martes pasado varias personas terminaron detenidas tras los incidentes ocurridos frente a la embajada de Venezuela en Buenos Aires, sobre la avenida Luis María Campos, en Palermo.

La sede diplomática fue punto de concentración de varios centenares de personas, entre venezolanos antichavistas y argentinos de grupos de izquierda, que gritaban consignas en contra y a favor de Nicolás Maduro, tras el reciente alzamiento del opositor y autoproclamado presidente encargado del país Juan Guaidó.

Reclamo venezolano en Buenos Aires. (Fernando de la Orden)

Reclamo venezolano en Buenos Aires. (Fernando de la Orden)

A simple vista la pelea fue una más entre las que suelen ocurrir desde que empeoró la crisis en Venezuela. Pero este episodio habla de algo más, confiesan las fuentes en el gobierno argentino que hacen un delicado equilibrio: las presiones de los venezolanos en Argentina para que Mauricio Macri y el canciller Jorge Faurie de la orden de desalojo a los funcionarios de Maduro que siguen trabajando en la sede son cada vez más frecuente.

El edificio de Luis María Campos es un botín de la “guerra” entre bandos que vive Venezuela.

Para la Cancillería como para el Ministerio de Seguridad que comanda Patricia Bullrich la situación es más que incómoda ya que deben hacer malabares en cuestiones de diplomacia por un lado y evitar desmanes a dicha sede.

Es una obligación custodiarla, y aunque el gobierno dio credenciales oficiales e inmunidades a Elisa Trotta Gamus como embajadora de Guaidó en Argentina, según sabe Clarín no hay ánimo de entregarle la embajada. Argentina viene dando cada uno de sus pasos contra el régimen de Maduro dentro del espacio del Grupo de Lima, y desalojar la sede no parece ser por ahora él animo de estos países.

Manifestación en la sede diplomática venezolana. (Fernando de la Orden)

Manifestación en la sede diplomática venezolana. (Fernando de la Orden)

Para Naciones Unidas las credenciales en el organismo aún pertenecen al gobierno de Maduro, a diferencia de lo que ya empezó a ocurrir por ejemplo en la OEA, o en el BID, donde se reconoce al representante de Guaidó.

Más aún, esa es una batalla que Estados Unidos ha pretendido dar en las Naciones Unidas –Washington sí expulsó a los venezolanos de Maduro de Washington-, pero aún no la ha podido dar.

En una entrevista con este diario hace semanas, Trota Gamus evitó referirse a ese deseo que tanto ella como su espacio reclaman al gobierno, según supo Clarín. “Eso es algo que vamos a consensuar con la cancillería argentina, cuando llegue el momento, respetando los tiempos, los procesos y sobre todo con la importancia de poder hacer bien las cosas, algo que nos caracteriza. Y de realmente poder darle atención a los venezolanos que tanto lo necesitan”, dijo, para luego reiterar que lo que quieren es que los chavistas “cesen la usurpación” del gobierno.

“Desde la Pax de Wesfalia las representaciones diplomáticas extranjeras son inviolables porque ya desde entonces se respetaba a los emisarios de un lado y otro. Hay muy pocos casos en la historia donde se han violado extranjeros. Muy pocos casos de que fueran tomadas”, señaló un diplomático consultado.

Por otra parte, aunque el gobierno de Macri reconoce al gobierno de Guaidó y no más a Maduro, las embajadas tienen inmunidades regidas por la Convención de Viena y el derecho internacional.

Hoy la sede en Buenos Aires sigue ocupada por los funcionarios chavistas aunque con la gestión cambiemos se fue el último embajador –también Macri mantiene a nivel de encargado de negocios la sede en Caracas- y hoy el máximo funcionario es el ministro consejero Juan José Valero Nuñez, quien está ahí desde 2013.

La sede tiene sumamente reducida su actividad, pero aunque los venezolanos de Argentina se quejan de su funcionamiento, sigue cumpliendo un rol central en materia consular.

Fuente: Diario Clarín.