27 - octubre - 2016

“Somos nuestros propios sueños”, una combinación entre pinturas y esculturas

La muestra “Somos nuestros propios sueños”, de los artistas Elisabeth Araya, Mario César Lobos y KatsuraNakajima, permanecerá hasta el día 8 de noviembre en el Museo Municipal de Arte de la ciudad de Puerto Madryn. La propuesta muestra una producción artística con obras de arte plástico visuales (pintura y escultura), donde la poesía adopta forma de síntesis entre lo conceptual y lo formal, con el Toro como símbolo de fortaleza y virilidad y los cuernos del ganado vacuno asociados a la luna y sus efectos.
La iniciativa surgió debido a que “somos lo que interpretamos de la vida a partir de nuestros temores, de nuestros deseos y aspiraciones más profundas”, expresaron los artistas y continuaron: “a partir de esta idea es que generamos esta muestra, tomando un símbolo transcultural para un discurso personal y creativo como la vaca. Este animal junto con las representaciones que surgen del conocimiento sobre su relación con los seres humanos, constituyen la excusa ideal para esta exposición”.

La vaca y el hombre

La mitología de diferentes pueblos reconoce las cualidades de las vacas en favor de la esperanza, la protección y buenaventura. Del mismo modo que la leche está asociada a la maternidad, el amor, la bondad, y la fraternidad, detallaron.
Asimismo, agregaron: “Nuestra capacidad de simbolizar nos permite establecer relaciones, generalmente convencionales que dan origen a las metáforas, a la poesía y al arte; pero existen también pensamientos de los que no somos conscientes, ideas, sucesos que están allí, en el umbral, para entrar o salir de escena”.
Acerca de la relación entre “la vaca y el hombre”, la artistaElisabeth Araya dijo: “cuando empezamos a investigar a la vaca, en las culturas empezamos a describir desde las culturas egipcias, griegas, esta asociación que el hombre realiza entre la vaca, los cuernos, la luna, las mareas y a partir de ellos, la fertilidad del suelo y la fertilidad que se da de acuerdo a las lunas con las fechas en que paren los animales”.
En este sentido, ejemplifico: “al Toro en algunas culturas lo admiran por su fortaleza, la virilidad, y entonces fuimos tomando de distintas culturas estas diferentes visiones que hay de la vaca para producir a través de ellas”.
“Cómo nos cuestionamos y cuestionamos a los demás, provoca el pensamiento divergente y constituye nuestra identidad como persona que no es inamovible”, afirmaron los impulsores de la exposición.
Además, continuaron: “Somos lo que interpretamos de la vida a través de nuestros temores, de nuestros deseos y aspiraciones más profundas”. La propuesta es mostrar una producción artística donde se combinen y muestren estos dos artes, por un lado la pintura y por el otro, la escultura.
Al respecto, Araya describió: “Por un lado, Nakajima, a través de sus obras, pone a la vaca como un ser divino de luz, de vida, de espiritualidad; mientras que Lobos la asocia más a lo terrenal, al campo, al trabajo duro, a la fortaleza de este animal, y yo hago una visión un poco más crítica, donde mis pinturas, mis móviles, están organizadas en una instalación, que aunque no se ve, remite a la carnicería, a la vaca como un animal de consumo”.
En este sentido dijo que “en estas siluetas se pueden ver, siluetas del hombre de carne y hueso, igual que el animal, o siluetas de res donde hay pintada una mujer. Entonces, es justamente en esta instancia donde el espectador empieza a hacerse preguntas, a cuestionarse respecto de su posición frente a este tema”.
“Hay otras siluetas, prosiguió la artista, donde la asociación es el animal y el medio ambiente. Otras en las cuales la mitología se hace presente y es el Minotauro, mitad hombre, mitad mujer, en todo un estallido de colores”.

La mirada del arte

Para hacer mención al arte en su máxima expresión, Araya expresó que “la mayor riqueza que tiene el ser humano es la razón y el sentimiento” y continuó: “Me parece que cuando uno se encuentra con una obra de arte lo primero que surge a flor de piel es, me gusta o no me gusta, me siento cómodo, me incomoda, me da placer, y todas estas cuestiones. Pero cuando el razonamiento empieza a trabajar y uno comienza a cuestionarse cosas que están naturalizadas en la vida diaria, ya eso es un paso gigantesco”.
En relación a esto, afirmó: “Mi obra tiene la intención de desnaturalizar lo que está a nuestro alrededor y poder mostrarlo en forma poética, y finalmente, la interpretación corre a través del espectador”.
Consultada acerca de la elección de la ciudad de Puerto Madryn, para exponer su obra, la artista, contó: “me encantó la movida cultural que tiene la ciudad y en particular el museo. Adhiero a que el arte tenga entrada gratuita, que sea libre y que todo aquel que quiera y que pueda, disfrute del arte de calidad y sin ninguna restricción”.
Si bien es la primera vez que presenta en Madryn sus obras, Araya se refirió a la temática puntual donde “ella y Lobos, se adaptaron a Nakajima que pinta vacas, ya que convive mucho con este animal en el campo”. “Nos gustó mucho e implicó buscar mucho material e investigar, para finalmente poder concretar la obra”, expresó.

Visión de espectador

Matías de 30 años, proveniente de Tigre, provincia de Buenos Aires, estudiante de Ciencias Ambientales, se refirió a las obras y dijo: “Me llamó mucho la atención de la relación del hombre con la naturaleza que está presente en todas las obras”.
Además, agregó: “Hay algunas más contemplativas como las obras de Logos, que lo ve un poco más como una persona que está en el campo, como algo cotidiano y trabaja mucho con elementos como hierro y madera que también remiten al campo”.
En este contexto, se refirió al artista Nakajima, y afirmó: “de él se nota que está fascinado con la vaca como animal, y se nota mucho en como las representa, la curiosidad con esos ojos tan grandes, como humanizadas”.
En relación al arte, Matías, aseveró: “Es algo muy orgánico todo esto, si lo ven algo les transmite seguro. Se ven muchas cosas a simple vista sin la necesidad de tener que ser un conocedor de nada, yo no soy conocedor de arte y esto me mueve muchas cosas”. En cuanto a las obras de la artista Araya “son más subjetivas y llegan mucho a la mirada del espectador”.

Los artistas

Elisabeth Araya, vive en Buenos Aires y es profesora de nivel superior en artes plásticas. Estudió en Lujan, provincia de Buenos Aires. Fue periodista, editora de periódicos zonasles y cofundadora de Revista de Arte y Literatura Creadores de Buenos Aires.
“Como artista fui explorando diferentes lenguajes artísticos pero me desenvuelvo en la pintura, escultura y grabado”, puntualizó la artista. En esta oportunidad, Araya aborda la temática presentando móviles donde la pintura recorre el plano, las texturas, los desniveles de diferentes materiales y superficies.
Cada pintura es un camino de transición entre el movimiento interno y externo a la obra, desafía la bidimensión y soslaya la tridimensión. El espectador puede desplazarse a su alrededor, cual una escultura, encontrando zonas donde la luz le devuelve la imagen, involucrándolo e interactuando con ella.
KatsuraNakajima, es nacido en Tokio, formado en Japón, estudió Arquitectura y diseñó para la Casa de la Moneda en Japón. Vive hace más de 40 años en argentina. Tiene un tambo, y es criador de vacas. Ganó varios premios en salones de arte en la provincia de Buenos Aires.
El autor aborda la temática desde la pintura, un modo onírico de ver a las vacas, los terneros y la vida misma. A menudo utiliza close-up, enfatizando los primeros planos para extender ciertas zonas. Excelente dibujante, utiliza sobre planos de color, lápices, crayones u óleo pastel para incorporar texturas y grafismos que enriquecen cada detalle.
Por su parte, Mario lobos es autodidacta, escultor, y expuso en salones de la zona Oeste de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal. Es el encargado de las esculturas que hay actualmente en la muestra, donde a través de sus obras asocia, madera, hierro, y alambre, con un lenguaje más pegado al campo.
Este artista presenta en el centro del salón una escultura original donde la figura se construye por sectores con tuercas, cadenas, madera y otros elementos que van armando un discurso de bonanza y, al mismo tiempo, de pobreza como los antónimos que definen los absolutos y determinan los matices de la vida.
Con zonas que invitan al espectador a imaginar, utilizando el recurso de pregnancia, las formas suavizan la textura del material y se valen de la densidad de los elementos para crear la imagen mental.

Lugar y fecha

Para concluir, Araya, extendió la invitación para que “todos” puedan presenciar una
muestra que “promete y es interesante, donde los tres artistas hablamos sobre la vaca y su relación con el hombre”.
En este sentido, aseguró que la muestra estará hasta el 8 de noviembre en el Museo Municipal de Arte, en la sala de la Avenida Roca 444, de la ciudad de Puerto Madryn y agradeció la dedicación del personal del museo que “atienden con una amabilidad impecable, tanto a nosotros, los artistas, como a cada persona que se acerca al lugar a apreciar nuestras obras y a dialogar acerca de la muestra”. “Son muy amables, cálidos, y muy atentos a la necesidad de todos”, cercioró.

Fuente: El diario de Madryn.