28 - diciembre - 2017

Solicitan precaución ya que continúa la presencia de medusas en nuestras costas

En los últimos días, los madrynenses y turistas que disfrutaron de las playas de nuestra ciudad se encontraron con una sorpresa no demasiado agradable, ya que una importante cantidad de medusas están visitando el Golfo Nuevo, produciendo también algunos inconvenientes a quienes las tocan. La Medusa Grande (Chrysaora plocamia) puede tener hasta un metro de diámetro y cuatro de largo de brazos orales. 

Tiene un patrón de coloración en forma de «V» invertida hacia los bordes de la campana y cuatro largos brazos en forma espiralada. De todas maneras, lo más importante es que su picadura no tiene consecuencias para el ser humando, más allá de el ardor o dolor local que produce. «No es común que estén en nuestra costa, sí vienen en los veranos que hay mucho viento. Estos bichos viven más fuera de los golfos, tienen pocos músculos, lo que hace que se muevan de esa forma, pero lo que más las mueve son las corrientes marinas que tienen que ver con el viento superficial. En estos últimos días que hubo viento norte las vemos porque están saliendo para la costa, pero nosotros la vemos buceando hace diez o quince días», indicó Gregorio Bigatti, investigador del Instituto de Biología de Organismos Marinos (IBIOMAR) dependiente del CENPAT-CONICET.

POCO TOXICAS
Respecto a las picaduras de las mismas, el especialista aseguró que no existen riesgos con estas especies: «Puede ser que pique, que arda y es importante que la gente no se rasque». Acerca de cómo pica esta medusa, Bigatti contó que «tienen como un disco grande con el que no pican. Después tienen cuatro brazos que son con los que come, captura presas con los filamentos de colores con los que pega las presas y se las mete en la boca. Si uno no le toca esos cuatro brazos, no pasa nada, pero si uno está nadando y toca esos brazos puede ser que lo pique, pero no son muy tóxicas». 

SIN PREVENCION
Al consultarle acerca de si hay una cantidad estimada de medusas en nuestras costas, el investigador del IBIOMAR se lamentó porque «como los fondos para la ciencia casi siempre para las especies carismáticas como las ballenas, los pingüinos, para estas especies casi nunca dan fondos. Hay pocos grupos en el país que trabajan solo con estas medusas, así que cuando uno pide fondos para esto nos dicen que no hay, pero después nos damos cuenta que pueden pasar cosas como estas». Respecto a qué ocurrirá a lo largo del verano, si bien no hay nada seguro, Bigatti manifestó que «lo más probable es que se mueran, se queden acá y que no entren nuevas porque este no es el clima en el que viven, ellas precisan agua más revuelta y más corriente».

COMO CURAR LAS HERIDAS
En el caso de ser picado por una medusa, hay una serie de recomendaciones a seguir: sumergir la lesión en ácido acético al 5% (vinagre doméstico) entre 15 a 30 minutos para inhibir descargas futuras de los nematocistos, específicamente en sifonóforos; aplicar una pasta de bicarbonato de sodio o cremas que lo contengan para inactivar; remover cuidadosamente los restos de tentáculos de la medusa y sus nemastocistos, utilizando guantes y raspando el área con un objeto romo. Si los síntomas persisten o aumentan solicitar atención médica. .
No se recomienda el uso de agua fría o alcohol ya que pueden favorecer la descarga de nematocistos, tampoco el uso de agua del mar es recomendable por la posibilidad de arrastrar bacterias y así aumentar el riesgo de infección. El uso de compresas calientes podría favorecer la vasodilatación y aumentar la absorción del veneno, el uso de hielo favorecería el manejo del dolor pero no debe ser aplicado en forma directa sobre la piel afectada. 

FUENTE: EL DIARIO CHUBUT.