17 - agosto - 2020

Sergio Massa desafía a la oposición con una sesión remota para discutir la ley de asistencia al turismo

«¿Ahora van a dar marcha atrás y dejar sin asistencia a los miles de hoteles, agencias y trabajadores que viven del turismo?», azuzan.

La jugada política de Massa tiene, sin embargo, un límite: no cuenta con la habilitación correspondiente para convocar a una sesión remota, ya que el protocolo venció hace una semana. El principal bloque opositor ya anticipó que solo avalará la continuidad del sistema telemático si el temario excluye los proyectos más conflictivos, como la reforma judicial.

«Nosotros no queremos paralizar el funcionamiento de la Cámara, al contrario. Nuestra propuesta es que se habilite un protocolo para cada sesión que se celebre de ahora en más», enfatizó Mario Negri, presidente del interbloque de Juntos por el Cambio.

«Creemos que los temas de trascendencia institucional, que son estructurales, que son de largo debate, que pueden tener muchos dictámenes de minoría, que significan discusiones, polémicas y votaciones divididas, hay que evitar tratarlos en sesiones remotas. Todos los parlamentos que se han puesto de ejemplo solo sesionan para votar leyes de consenso vinculadas al coronavirus», sostuvo.

El oficialismo, en minoría, tiene dos opciones: convocar a una negociación al principal bloque opositor para acordar un nuevo esquema de funcionamiento remoto del cuerpo o bien forzar las sesiones virtuales sin el apoyo de Juntos por el Cambio pero con el aval de las restantes bancadas.

«Nosotros no vamos a cerrar el Congreso ni paralizar la actividad en la Cámara de Diputados. Hay muchos temas importantes pendientes de debate. Juntos por el Cambio actúa por capricho», asestó la vicejefa del bloque del Frente de Todos, Cecilia Moreau.

Desde Consenso Federal, la diputada Graciela Camaño advierte que si bien está de acuerdo con continuar con las sesiones remotas, estas solo podrán celebrarse si se prorroga el protocolo correspondiente, con el apoyo de una mayoría agravada de los bloques.

«Son sesiones especiales que se celebran durante un período de excepcionalidad. Por esa razón se necesita un amplio consenso», enfatiza Camaño.

De todas maneras, la diputada sostiene que «no todos los temas» se pueden discutir de manera remota. «El temario debe ser acordado, no impuesto», sostiene, al referirse a la reforma judicial. En la misma línea, su compañero de bloque y presidente del interbloque Federal, Eduardo «Bali» Bucca, advirtió que no avalarán «un tratamiento exprés» del proyecto del Gobierno para reformar la Justicia. «Queremos que se respeten los tiempos de debate», enfatizó.

El bloque de Juntos por el Cambio, en tanto, ya anticipó su postura: rechazar el proyecto por «inoportuno, costoso e inconstitucional».

«El Presidente debería retirar el proyecto de ley de reforma judicial y comenzar de cero en la búsqueda del consenso, elegir entre todos qué se quiere reformar de la Justicia -en el marco de ese consenso- y después ver cuándo se envía el nuevo proyecto al Congreso», desafió Negri.

El oficialismo no tiene intención de dar marcha atrás con la iniciativa. «Ya tiene estado parlamentario, ya está siendo debatido por el Senado de la Nación. ¿Por qué se retiraría un proyecto que está en el Parlamento y sobre el que estamos debatiendo prácticamente de la misma manera cuando las reuniones son presenciales?», se preguntó la senadora María de los Angeles Sacnun, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales.