21 - mayo - 2020

Segunda sesión virtual en el Senado para sancionar las primeras leyes a distancia

El Senado de la Nación comenzó a las 14.14 la segunda sesión virtual en la que buscará aprobar beneficios tributarios para trabajadores esenciales que están dedicados al combate de la pandemia de coronavirus, en las que serán las primeras tres leyes debatidas a distancia de la historia parlamentaria del país.

La audiencia en la que los senadores están conectados de manera remota desde sus provincias, con excepción de cuatro de ellos que se encuentran en el recinto por ser autoridades de Cámara, es conducida por la vicepresidenta y presidenta del Senado, Cristina Fernández de Kirchner.

Los proyectos fueron dictaminados entre el lunes y martes sin disidencias y por unanimidad. Además, las iniciativas ya recibieron la aprobación de la Cámara de Diputados por lo que, con el aval del Senado, se convertirán en ley.

El presidente de la comisión de Presupuesto del Senado, Carlos Caserio, pidió «dejar de lado» posiciones partidarias para afrontar el combate de la pandemia de coronavirus y declaró que «es la hora de la unidad nacional», al exponer en representación del oficialismo.

«Este es el momento de la unidad nacional, dejemos de lado que somos dirigentes de distintos partidos y pongámonos todos la camiseta de la Argentina en la lucha para que este proceso que viene, que es el que más nos va a costar, sea asumido con responsabilidad», señaló el senador por Córdoba.

Caserio aludió sin nombrarlo al senador de la oposición Martín Lousteau con el que discutió por videoconferencia el martes pasado cuando se debatía la eximición de Ganancias para el personal de la salud y pidió «aportes» para la lucha contra la pandemia en lugar de «discusiones estériles».

Sobre la propuesta, el senador del oficialismo dijo que «emociona y contagia el ejemplo de solidaridad» de estos trabajadores considerados esenciales.

Caserio enumeró las medidas tomadas por el presidente Alberto Fernández desde que comenzó el aislamiento social y obligatorio y reiteró que «es falso el dilema de economía o salud». «Ya todos sabemos que recibimos la economía destruida sin ningún virus de por medio y a ese peso de la Argentina se sumó la pandemia, quiero que tengamos memoria y prudencia», expresó.

En tanto, el presidente de la comisión de Salud del Senado, Mario Fiad, recomendó aprovechar que el sistema de sanitario «está en la agenda pública» como consecuencia de la pandemia de coronavirus para encarar las «reformas estructurales» pendientes en el sector en el país.

«Hay que repensar el sistema y hace falta un profundo debate de nuestro sistema de seguridad social», sostuvo el senador radical durante la sesión. «Esta pandemia opera como disparador para hacer reformas necesarias de nuestro sistema de salud», declaró el senador y dijo que el personal de la salud aspira a «tener garantías para hacer sus tareas dignamente y no se sienten héroes».

Fiad sugirió buscar «consensos» para definir políticas de Estado y «demostrarle» a los médicos que Argentina «puede hacer mucho más por ellos que aplaudirlos cinco minutos cada noche».

El legislador por Jujuy adelantó el apoyo del interbloque de Cambiemos a la propuesta de creación de protocolos especiales para el personal de la salud y señaló que «alarman los altos índices de contagio» del virus entre los trabajadores de la sanidad.

Su par de Juntos por el Cambio por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Martín Lousteau, consideró en tanto «injusto y discriminatorio» el proyecto de ley que establece beneficios especiales a personal de salud, fuerzas armadas, de seguridad, entre otros, aunque confirmó que su interbloque acompañará la iniciativa.

«El diseño que tiene este proyecto entraña desigualdades, injusticias y discrimina. Para entrar en estas exenciones impositivas hay que ganar un sueldo mayor al mínimo no imponible que son 55 mil pesos», explicó Lousteau.

Al hacer uso de la palabra mientras se debate el expediente venido en revisión de Diputados, el senador, uno de los pocos presentes en el recinto de sesiones, aclaró que Juntos por el Cambio acompañará la iniciativa que calificó como «un alivio acotado».

«Le vamos a devolver más pesos en el bolsillo a los que más ganan. Eso nos parece injusto. Poco solidario y muy economicista. El riesgo que corren los que más ganan vale más que el riesgo que corren los que menos ganan. Eso es injusto», juzgó.

En su intervención Lousteau enumeró que en el sistema nacional los excluidos serán el 37 por ciento de los trabajadores de salud y que ese número se eleva al 75 por ciento entre los residentes.

En las provincias, según el senador porteño, quedará fuera del beneficio el 63 por ciento de los trabajadores, el 30 por ciento entre las fuerzas armadas y el 45 por ciento entre las fuerzas de seguridad.

«Algo un poco más grave es que en la Argentina la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 29 por ciento. Como las mujeres ganan menos que los hombres, el 66 por ciento de las mujeres quedarán sin el beneficio y el 54 por ciento de los hombres», indicó.

Lousteau propuso «cuantificar el monto a repartir» y «transformar este beneficio en una suma fija para todos los trabajadores».

«Sino, deberíamos explicarles a las enfermeras que ganan 35 mil pesos por qué no van a cobrar nada», sentenció.