4 - mayo - 2017

San Lorenzo golea a Paranaense en Brasil y se acomoda en la tabla

El Ciclón consiguió un triunfazo por 3-0, con goles de Paulo Díaz, Blandi y Botta, en un partido de la quinta fecha del grupo 4 de la Copa Libertadores. Flamengo, con la victoria 3-1 sobre Católica, lidera con 9. El «azulgrana» y su vencido suman 7, y cierran los chilenos con 5, a falta de una fecha.

San Lorenzo no estará «resurgiendo de las cenizas» como el Ave Fénix sino como el «Ave Cuervo», a su manera, sufriendo pero jugando al fútbol, ese que paseó anoche con autoridad en cancha de Atlético Paranaense para imponerse categóricamente por 3 a 0 y meterse de lleno en zona de clasificación a los octavos de final como escolta de Flamengo, su próximo rival, en el Grupo 4 de la Copa Libertadores.

Y ahora el equipo de Boedo ya dependerá de sí mismo para seguir adelante en el torneo continental, porque de superar a los cariocas en el Nuevo Gasómetro en la próxima jornada no solamente clasificará, sino que lo hará como primero de su zona.

Es que hoy Flamengo (9 puntos y +5 en diferencia de gol) venció como local a Universidad Católica (último con 5 y -2) por 3 a 1 con goles de Miguel Trauco, Paolo Guerrero y Rodinei (el uruguayo Santiago Silva descontó para los chilenos) y por ello San Lorenzo quedó segundo con 7 unidades y -1, mientras que Atlético Paranaense tiene la misma cantidad pero con -2). El ‘Cuervo’ «parecía muerto, pero ahora está de parranda».

Es que las cartas estaban echadas para el ‘Ciclón’ ya la semana pasada en el Nuevo Gasómetro, cuando restando poco más de cinco minutos estaban empatando en uno con la Universidad Católica y el técnico Diego Aguirre hizo ingresar al diminuto (1,56 metros) Cristian Barrios, que en su debut copero convirtió de cabeza en la primera pelota que tocó y lo puso al ‘azulgrana’ otra vez en carrera.

Claro que esa celebración fue muy breve, porque para continuar con la épica, aquella que remontaba a los tiempos de la Libertadores ganada en 2014 con Edgardo Bauza como técnico y saliendo de las cenizas también ante equipos brasileños cuando parecía caerse en la fase de grupos, el ‘Cuervo’ debía ganar hoy.

Sin embargo la parada no era sencilla, ni por el rival a enfrentar, con el que había perdido en Buenos Aires y que además venía de superar a Flamengo, hoy líder del grupo tras vencer al colista conjunto chileno, ni por las dificultades que siempre afrontó cuando le tocó visitar este país.

Es que San Lorenzo volvió a ganar en Brasil después de 18 años, ya que la última vez que lo hizo fue en 1999 por la Copa Mercosur ante Corinthians por 2 a 1, mientras que la otra victoria que registra tras 21 presentaciones en este país sí fue por Libertadores y ocurrió el 14 de septiembre de 1988, hace casi 29, cuando se impuso a Guaraní, de Campinas, por octavos de final, 1 a 0.

Pero apretado por las circunstancias y con turbulencias internas en el plantel «porque se acerca el momento de la renovación de algunos referentes», según justificó al término del encuentro el zaguero Matías Caruzzo haciendo alusión, sin nombrarlos, a sus compañeros Néstor Ortigoza (hoy capitán), Juan Mercier (lo reemplazó promediando el segundo tiempo), Sebastián Torrico (el arquero fue al banco por tercer cotejo consecutivo) y Leandro Romagnoli (no vino a Brasil), el técnico Diego Aguirre dio un golpe de timón.

Y ese volantazo parece haber ocurrido en el momento apropiado, porque después del triunfo sobre los chilenos llegó la victoria 1 a 0 como visitante frente a Gimnasia y Esgrima La Plata por el torneo doméstico con tanto del reinsertado ‘Pichi’ Mercier y un grupo de más suplentes a su alrededor, coronando la tríada esta noche en Curitiba.

Es que el Arena do Baixada fue mudo testigo, y nada más apropiado para referir lo que terminó siendo esa multitud de 40.000 espectadores que solamente estremeció el aire para silbar a los suyos cuando se veían venir la debacle ante la solidez de un rival al que suponían vencible.

Es que San Lorenzo le pegó primero al conjunto dirigido por Paulo Autuori, quien en la semana había calificado de «final» este partido, siendo parafraseado poco después por su colega uruguayo, que vive «con la soga al cuello» partido a partido y por ahora se ganó el derecho a seguir respirando y que dejen de preguntarle si ya le llegó el tiempo de dar un paso al costado.

A los 13 minutos el defensor chileno Paulo Díaz logró la apertura del marcador convirtiendo su cuarto tanto con la camiseta azulgrana y el mundo sanlorencista empezó a proyectar una ilusión que bajaba de los ruidosos 400 hinchas que se aglutinaban en un rincón del imponente estadio que fue sede del Mundial de 2014 y llegaba hasta el grupo de dirigentes encabezados por Matías Lammens (el vice Marcelo Tinelli se quedó en Buenos Aires porque está en uso de licencia pero envió sus «aplausos» por twitter).

Sin pasar apremios y con el reemplazante de Torrico, el también experimentado Nicolás Navarro brindando seguridad desde el arco, San Lorenzo se fue a los vestuarios al cabo del primer tiempo con los sueños de clasificación corporizándose de a poco.

Y esta sensación fue incrementándose durante el segundo período, cuando siguió manejando la pelota

con un recuperado Fernando Belluschi al que le llegó como auxilio antes del cuarto de hora Rubén Botta, quien fue fundamental para asegurar la tenencia y permitirle a su equipo defenderse con la pelota, siempre lo más lejos posible del arco de Navarro.

Hasta que a los 22 minutos el ‘Ciclón’ tejió por derecha y un preciso centro de Belluschi encontró la cabeza infalible de Nicolás Blandi para estirar a dos goles la ventaja y empezar también a mejorar la diferencia de gol que jugará, y muy fuerte, en la última fecha del grupo.

El ‘toqueteo’ de San Lorenzo y el «ooolee» que bajaba desde la abigarrada hinchada visitante desmoralizaba a los anfitriones y acercaba a los azulgranas cerca de una nueva y valiosa conquista, algo que se perdió Botta con un zurdazo cruzado, tras una perfecta cesión de la figura de la cancha, el joven lateral izquierdo Gabriel Rojas, pero que fue apenas un anticipo de lo que sucedería ya en tiempo de descuento, cuando volvió a ser habilitado dentro del área de Paranaense y tras sacarse un rival de encima, anotó con certeza.

Fue el primer gol del ex Tigre e Inter, de Milán, con la camiseta de San Lorenzo, y puede ser el que más ayude a definir la clasificación a la siguiente fase de acuerdo con los resultados de la próxima jornada, la sexta y última de un grupo 4 que se definirá en dos mano a mano electrizantes. Pero para eso hay una semana por delante. Hoy San Lorenzo puede disfrutar tranquilo de su segundo lugar que lo está llevando, impensadamente para como venía la mano, a los octavos de final de la Copa Libertadores.

– Síntesis –

Atlético Paranaense: Weverton; José Ivaldo, Paulo André, Thiago Heleno y Sidcley; Otávio, Matheus Rossetto, Nikao y Luis González; Douglas Coutinho y Eduardo Da Silva. DT: Paulo Autuori.

San Lorenzo: Nicolás Navarro; Paulo Díaz, Marcos Angeleri, Matías Caruzzo y Gabriel Rojas; Franco Mussis, Bautista Merlini, Néstor Ortigoza y Fernando Belluschi; Ezequiel Cerutti y Nicolás Blandi. DT: Diego Aguirre.

Gol en el primer tiempo: 13m. Díaz (SL).

Gol en el segundo tiempo: 22m. Blandi (SL) y 45m. Botta (SL).

Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar Pablo por Rossetto (AP), 14m. Rubén Botta por Cerutti (SL), 25m. Juan Mercier por Ortigoza (SL), 28m. Grafite por Luis González (AP) y 36m. Fabricio Coloccini por Merlini (SL).

Amonestados: Heleno (AP). Díaz, Rojas y Mussis (SL).

Cancha: Atlético Paranaense (Arena da Baixada).

Árbitro: Wilmar Roldán (Colombia).