7 - mayo - 2017

Ruta de la vergüenza: Trelew-Madryn, la doble trocha de nunca acabar

Lleva diez años y no se termina, un caso insólito. Nación prometió terminarla pero todavía no se hizo nada. La empresa que ganó la licitación está concursada en España.

Ya es un monumento a la vergüenza y la ineficiencia. La empezó el kirchnerismo hace diez años. Nunca la terminó. Macri prometió que la iba a culminar. La volvió a licitar. La constructora que ganó está concursada en España.
Ya no quedan palabras ni frases para calificar a la Autovía Trelew-Madryn –más conocida como “doble trocha”-; ese tramo de 65 kilómetros de la Ruta 3 entre ambas ciudades, que desde hace una década se exhibe de manera inconclusa como un gran monumento a la ineficiencia, la vergüenza y las promesas incumplidas de distintos gobiernos.
Hasta hace poco tiempo, era una de las obras fetiche de los antikirchneristas, que sintetizaban con ella la corrupción de la obra pública durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Largo y tendido se ha escrito sobre eso en este y otros medios de comunicación de la Argentina.
Sin embargo, desde hace diecisiete meses, la culminación de la obra es entera responsabilidad del Gobierno nacional que encabeza Mauricio Macri. Es que el Presidente de la Nación prometió varias veces en público, como así también sus funcionarios Guillermo Dietrich, ministro de Transporte, y Javier Iguacel, presidente de Vialidad Nacional, que ellos iban a hacer lo que el kirchnerismo no había hecho.
Desde entonces, las promesas incumplidas se han sucedido y, al día de hoy, no se ha movido una piedra de la autovía, que sigue exhibiendo tremendos defectos de estructura que convierten al viaje Trelew-Madryn en una aventura que puede terminar costando la vida.
Humo I

El 7 de marzo pasado, en medio de pomposas fotos en la propia autovía, el gobernador Mario Das Neves e Iguacel firmaron el contrato de replanteo de la obra doble trocha. “Se trabajará para lograr la inclusión territorial y acercar a los pequeños pueblos a las grandes rutas”, dijo el gobernador aquel día.
“La firma del contrato de replanteo pone punto final a las obras inconclusas dejadas por el anterior gobierno nacional”, dijo Iguacel.
Las obras, que deberían estar finalizadas en un plazo de 20 meses -según establece la licitación- iban a empezar en marzo. Después se dijo que a comienzos de abril. Luego, que sería el 15 de abril.
Pues bien, ya estamos a 7 de mayo y no hay ni un metro cuadrado de nada construido.
Humo II

Tras la caída del contrato con la empresa de Lázaro Báez, el gobierno de Chubut y Vialidad Nacional acordaron en 2015 dividir el 40% de la obra restante en tres tramos para licitarlos de manera independiente.
“Esta nueva realidad no implica modificaciones al proyecto original de la obra, sino que resolvió armar tres secciones para facilitar su licitación”, dijeron autoridades nacionales y provinciales aquella vez.
Los trabajos a ejecutar tendrían financiamiento a través de Vialidad Nacional, mientras que la Provincia se tenía que hacer cargo de la inspección de la obra.
Para facilitar la continuidad de la obra se armaron tres tramos diferentes: la Sección I incluía desde el empalme de la Ruta 3 con la Ruta Provincial 4 hasta el acceso sur a Puerto Madryn, con dos rotondas; la Sección II iba desde la rotonda de acceso a Puerto Madryn hasta la rotonda de acceso al aeropuerto de Trelew; y la III, desde ese lugar hasta la Rotonda “5 de Octubre” de Trelew.
Se iniciaron los procesos licitatorios de dos de esos tres tramos pero nunca se terminaron. Es más, el Gobierno nacional se comprometió a incluir en el Presupuesto Nacional 2016 una partida de 134 millones de pesos destinados a financiar los trabajos de parte de las obras que aún restan ejecutar.
Obviamente, nada de eso pasó.
Humo III

El último dato que confirma la imprevisión del Gobierno nacional con esta obra se dio el mes pasado, cuando este diario informó que la matriz española de la constructora Corsan Corviam, la firma que ganó la licitación para terminar la obra, estaba concursada.
Corsan Corviam obtuvo un contrato de unos 580 millones de pesos para terminar la doble trocha, pero desde su adjudicación ningún directivo de la empresa se ha expresado públicamente. Es más, este diario intentó comunicarse con la firma cuando trascendió lo del concurso de la matriz española, pero no hubo respuesta.
Tampoco la respuesta de Iguacel, el titular de Vialidad Nacional, pareció ser la adecuada. Durante una entrevista con la emisora LU 20 Radio Chubut, aseguró que “la empresa a la que se le adjudicó la obra no tiene problemas en Argentina”. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad a ceder la obra a otra empresa si Corsan Corviam no estuviera en condiciones de llevarla a delante.
Siguen pasando los meses y la obra no arranca. Alguien debe dar alguna explicación.#