29 - julio - 2019

Rogativa y homenajes a los pioneros galeses

En el aniversario del desembarco de los colonos de Gales y el cumpleaños 154 de Puerto Madryn.

En la jornada de ayer con la Rogativa Mapuche Tehuelche en Punta Cuevas se iniciaron los actos con los que se conmemora el desembarco de los inmigrantes galeses en la Patagonia.

La rogativa es una de las expresiones máximas del sentir espiritual mapuche, ceremonia que da comienzo al amanecer, con los participantes formados en semicírculo, orientados al este de la tierra (puelmapu), donde nace el sol, generando la luz que mostrara al “padre grande” (Futachao) a un pueblo rindiéndole culto y expectante por su presencia, marcando así el comienzo de un nuevo día para toda criatura viviente que habita la “madre tierra” (ñuke mapu). En este “lugar sagrado” (rewe) se realiza todos los años la rogativa (Nguellipún) en memoria del pueblo tehuelche y colonos galeses, protagonistas del encuentro de dos culturas.

La ceremonia fue incluida en los festejos del 28 de julio en el año 2000 y es organizada por la Comunidad Mapuche Tehuelche “Pu Fotum Mapú” (Hijos de la Tierra) quienes como cada año se suman activamente a la celebración por un nuevo aniversario de la ciudad con el objeto de mantener vivo los rasgos de aquella cultura ancestral originaria de nuestra zona. La historia, que refleja la vida del pueblo mapuche como así también del tehuelche, pueblos que tuvieron también su rol protagónico durante el arribo de los colonos galeses a estas tierras, como así también durante su afianzamiento, dado que los tehuelches habitaban centro y costa de Patagonia y los mapuches zona oeste y centro de nuestra provincia manteniendo un contacto directo con la colonia galesa dado que la misma se extendió desde nuestras costas a la cordillera.

La ceremonia se desarrolla en lengua mapuche en aproximadamente media hora en honor y memoria a los protagonistas de la colonización los galeses y el pueblo tehuelche La ceremonia comienza con el encendido de un fuego sobre el cual será esparcido el mossay (un preparado de trigo y maiz) a cada momento en que se efectúa un pedido.

Luego las personas participantes se ubican en semicírculo al fuego y delante del cual están ubicadas banderas estandarte con cañas – una por cada mes del año transcurrido –, siempre mirando al este. El que coordina la rogativa a partir de esto da la orden para iniciar la celebración el Nguellipun (la rogativa).

El segundo acto, tan importante como todos los demás que integran el programa del 28 de Julio, se desarrolla en el monumento a los Galeses, inaugurado el 28 de julio de 1965, al cumplirse un siglo de la llegada de los galeses a la Patagonia. El monumento fue emplazado frente al mar, y fue obra del escultor argentino Luis Perlotti. El monumento a los Galeses con una gran base que tiene la forma de un paralelepípedo ascendente. Sobre la parte superior he puesto una figura de mujer, de tres metros de altura, que simboliza el espíritu de la gesta galesa, en la cual las mujeres lucharon junto a los hombres, con incomparable sacrificio.

En uno de los dos relieves, se evoca el desembarco. Encabeza el grupo de colonos el pastor, con la Biblia en la mano, seguido del grupo de hombres, mujeres y niños, que traen sus instrumentos de artesanía y labranza. El más viejo de los labradores, en actitud reverente, besa la tierra. A lo lejos, en el mar, se ve la silueta del velero Mimosa, que los trajo de su patria. El otro relieve representa al Tehuelche, hijo de la tierra, tendiendo su mano de paz a los recién llegados.

En otras actividades, hubo izamiento de pabellones, se inauguró el “Monumento al Buzo”, hubo Feria de Platos solidaria, juegos en la playa y visitas a Corbeta A.R.A “ESPORA” en el Muelle Luis Piedra Buena.

Fuente: Diario Jornada