31 - mayo - 2019

River, otra final, otra copa más para Gallardo #QueLaGenteCr3a

El Millonario, que recibió anoche a Athletico Paranaense, sobrepasó al equipo brasileño por 3 a 0 (3-1 en el global) y se quedó con la Recopa Sudamericana.Anoche, a las 21:30 se disputaba la vuelta de la final de la Recopa Sudamericana en el Estadio Monumental. El conjunto brasileño, que habia logrado una victoria por la minima diferencia en la ida, venía con la intención de no hacer mucho juego, poco daño pero efectivo. Por su parte, el último campeón de la Copa Libertadores, tenía el deber de revertir la imagen que habia dejado en Brasil: un equipo sin mucho juego, aplastado en momentos por el medio campo brasileño.

Los goles, que se hicieron esperar hasta la segunda parte del partido, llegaron de la mano de Ignacio Fernandez a los 65 minutos (luego de errar un penal), Lucas «El Oso» Pratto y Matías Suarez en los minutos de descuento ya en el final del encuentro.

¿Como se dío el partido?

Desde el inicio del partido, el equipo de Marcelo Gallardo se mostró muy activo, posicionandose por delante en el campo de juego, ejerciendo presión en el equipo rival, atacando la pelota y tratando de explotar los laterales con Gonzalo Montiel y Fabrizio Angileri.

Leonardo Ponzio y Enzo Peréz, quienes compartieron el mediocampo riverplatense, se dividieron roles: Ponzio repartio pelotas y cruzó el ataque hacia los laterales, mientras que Peréz se mantuvo en el ataque, moviendo la pelota y filtrando para causar daño en la defensa del Athletico.

Javier Pinola y Lucas Martinez Quarta, los centrales del partido, supieron defender el arco de Franco Armani en ambas partes del partido, anticipando y no dejando a los delanteros disparar, aunque si tuvieron sus chances pero nuevamente Armani se hizo gigante en 3 oportunidades claves

Rafael Santos Borré se movió por todo el frente de ataque y Lucas Pratto bajó pelotas reventadas por la defensa, pivoteo para generar paredes con los medios ofensivos Exequiel Palacios y Nacho Fernandéz y fue la principal amenaza aérea en las pelotas paradas.

Nikkao, «Lucho» Gonzaléz y Rony, los principales problemas de River en la ida, no pudieron repetir las hazañas de la ida, bloqueados por la presión de los defensas y medio defensivos de River. El conjunto brasileño cortó jugadas, hubo faltas (para ambas partes) que no fueron advertidos por el arbitro que favoreció el «siga siga» y, debido al buen desplazo del conjunto argentino, hubo varios errores en la primera parte que fueron cambiadas por buenos pasajes de juego en el segundo tiempo.

Hubo varios ataques de River durante el primer tiempo: un tiro al palo de Nacho Fernandéz, varios tiros a distancia de Palacios y de Borré, pero la más peligrosa fue del Paranaense, cuando Rony en una jugada muy rápida disparon un tiro a metrso del arco, pero Armani volvió a responder mandando la pelota por arriba del travesaño.

Ya en la segunda parte, y por medio de un rebote que se dio de un corner de la izquierda, la pelota chocá con la mano de «Lucho» Gonzaléz luego de un dísparo de Pinola. El arbitro acudío al VAR y sancionó penal. Nacho Fernandéz, el encargado de la ejecución, erró el penal pero lo convirtió en el rebote dando así el momentaneo empate en el global.

Con los ingresos de Nicolás De La Cruz y Matías Suarez, River se volcó directamente a buscar el partido. Por su parte, Athletico no se quedó atrás, fue a buscar el partido porque un gol definía la serie para un lado o el otro. Tuvieron sus oportunidades hasta el minuto 90 de juego. Ya con el agregado, los cambios casi agotados para ambas partes (a los brasileños les quedo uno más y Camilo Mayada ingresó por Angileri) y con los equipos cansados por un partido vertiginoso y rápido, «El Oso» Pratto, aquel que marco el primero de los 3 goles de River en Madrid frente a Boca en diciembre pasado, apareció bajando la pelota en el aréa, definiendo con el pie derecho y sentenciar el 2-0 a los 91 minutos.

El estadio estalló, la gente gritaba porque River se quedaba con la copa una vez más. Paranaense mandó sus centrales al ataque, buscaban con desesperación un gol que los lleve al alargue. Pero, en un despeje largo de Armaní y luego de una pifia en un cabezazo de un defensor brasileño, Matías Suarez aprovechó esa pelota perdida, esquivó al arquero y marcó el 3-0 final.

Números luego del final.

River obtuvo su octava copa internacional en el Monumental, que mantiene un invicto de doce finales disputadas sin derrotas, con once triunfos y apenas un empate en sus 81 años de historia.

Gallardo se convirtió, en apenas cinco años de gestión, en el técnico más ganador de la historia de River con 10 títulos por encima del riojano Ramón Díaz, a quien había alcanzado tras lograr la Copa Libertadores 2018. La conquista de Gallardo es aún más determinante porque tiene un promedio de dos vueltas olímpicas por temporada, ya que asumió la dirección técnica el 6 de junio de 2014 y a los seis meses ya consiguió su primer título: la Copa Sudamericana.
Además, el «Muñeco» es el único riverplatense ganador de la Copa Libertadores en dos ocasiones como técnico y también el único en la historia en la doble faceta de jugador (1996) y entrenador (2015 y 2018).

A nivel internacional, Gallardo es por lejos el más ganador del club con siete títulos, con ventaja sobre el «Pelado» Díaz y el «Bambino» Héctor Veira, que lograron dos copas cada uno y de Carlos Timoteo Griguol, ganador de la Interamericana en 1987.

La Recopa Sudamericana obtenida en este 2019 ante Athletico Paranaense de Brasil es la tercera de su cosecha personal ya que la ganó en 2015 ante San Lorenzo por 1-0 de local y el mismo resultado en la vuelta y en el 2016 frente a Santa Fe de Bogotá, tras igualar 0-0 de visita y 2-1 de local.

Gallardo además se afianza en el segundo lugar de los más ganadores de River si se tienen en cuenta los títulos conseguidos tanto como jugador y entrenador ‘millonario’, detrás de un emblema histórico como Angel Labruna.

De este modo, Gallardo, que a fin de año tendrá una estatua en la puerta del Museo de River, agigantó su leyenda como parte grande de la historia con una racha de vueltas olímpicas inéditas en los 118 años de vida del club. La frase «Que la gente crea, porque tiene con qué creer» se esta haciendo cada vez más una realidad deportiva en el mundo River.

Fuente: Radio La Unica 105.1 (N.R.)