20 - febrero - 2019

Río Cuarto: Quincho vip, piscina personalizada y una colección de autos y perfumes: así vivía el narco asesinado

Claudio Torres fue acribillado por sicarios. En la causa contra su banda hay bienes secuestrados por 60 millones de pesos.

Un quincho vip, una pileta con sus iniciales pintadas en el fondo y una prolija cerca de seguridad para que su hijito de tres años no pudiera acceder a ella. Espejos y más espejos en las paredes con el objetivo de controlarlo todo desde la mayor cantidad de ángulos posible. Un cuadro de Marilyn Monroe y una colección de autos de alta gama, motos y perfumes importados.

Así era la vida de Claudio Torres (43), quien alternaba su rutina entre Buenos Aires y Córdoba. En su casa de la calle Laprida en Río Cuarto fue baleado y asesinado por sicarios el pasado 16 de enero.

Allí también irrumpió la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) el 24 de enero en uno de los 46 allanamientos ordenados por el juez federal Carlos Ochoa.

Desde 2014, Ochoa investigaba a la organización de Torres por la venta de cocaína en la ciudad a la que los riocuartenses llaman «El Imperio».

Su fusilamiento apuró los tiempos del expediente y en un mes fueron detenidas 21 personas, entre ellas la mano derecha de Torres, Gabriel Bossi, y el comisario Gustavo Oyarzábal, jefe de Investigaciones de la Departamental de Río Cuarto.

La detención de Oyarzábal- ya denunciado en 2011 por encubrir narcos en el caso del crimen de un joven de 20 años- empujó la caída de la cúpula de la policía de Río Cuarto.

Este movimiento le dio a las autoridades de Seguridad de la provincia la posibilidad de volver a meterse en un expediente que se les estaba yendo de radar. Ahora, por decisión de Ochoa, compartirán la investigación con la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que había sido convocada por el juez en 2016 para poder avanzar en el entramado de la principal banda narco de la zona. 

Durante los operativos realizados por la PSA el 24 de enero secuestraron 42 automóviles (la mayoría de alta gama), ocho motos y un cuatriciclo valuados en más de 24.000.000 de pesos; armas de fuego; joyas; electrodomésticos cuyo valor rondaría los 2.600.000 de pesos; dinero en efectivo tanto en pesos como en otras divisas por un valor de más de 6.000.000 de pesos.

Además, se pusieron a disposición del juzgado inmuebles por un valor de mercado aproximado de unos 27.000.000 de pesos.

Todo da un total de 60 millones de pesos en bienes. Un admirable capital que parece mostrar la prosperidad del negocio que manejaba Torres. Tal vez por eso en los allanamientos se secuestró una maquina de contar dinero.

Entre los domicilios allanados figuran dos lavaderos de autos, una concesionaria y otro local de compra y venta de automóviles, un taller de chapa y pintura, una gestoría, un kiosco, una rotisería, un galpón de autopartes, un complejo de cabañas, casas y apartamentos altamente equipados como así también inmuebles abandonados.

Además de los secuestros desde el juzgado de Ochoa se ordenó el congelamiento de las cuentas bancarias y la inhibición general de bienes de todos los detenidos en la causa, incluso las del difunto Torres. 

En el expediente por lavado de activos del narcotráfico recién se esta comenzando con el análisis patrimonial de la organización y se sospecha que pueden haber mas autos y propiedades por descubrir. Por lo pronto hay 107 celulares secuestrados que pueden guardar valiosa información al respecto.

La mano derecha

Claudio Torres tenía dinero y le gustaba mostralo. Por eso siempre andaba en autos de lujo, que también mostraba en las redes sociales.

 

Incluso había contratado a una decoradora para unificar el estilo de sus propiedades. Todo era nuevo, al  punto de que el LCD de su quincho Vip aun tenía el plástico en la pantalla cuando la PSA irrumpió en el domicilio.

Cuando los sicarios lo emboscaron en la puerta de su casa de la calle Laprida a punto de subirse a si Audi A5 con Torres estaba su mano derecha, Gabriel Bossi, quien no recibió un solo tiro.

Bossi -detenido luego en la causa de Ochoa- tenía antecedentes por narco y también por robar joyerías. Su esposa, Lucia «Cory» Vargas, esta presa y condenada junto con su hermano y su padre por el crimen de Nicolás Sabena (20) ocurrido en 2008.

Igual que a su jefe, a Bossi le gustaba el look mafioso y para que no quedaran dudas lo mostraba en su perfil en Facebook. En el se alterna un foto de los Muppets armados con cuchillos y pistolas, una montaña de dólares y hasta una toma «clásica» de la película «Scarface» en la que Al Pacino hace de un capo narcotraficante cubano.

Fuente: Diario Clarín.