25 - julio - 2017

Repartieron citaciones a testigos del caso Poseidón

El caso de narcotráfico conocido como “Operación Langostino Santo” va a juicio oral el próximo 7 de agosto en Rawson y en medio de la feria judicial, personal de la Policía Federal procedió a las notificaciones a los testigos que deberán comparecer en el juicio, que serían cerca de cien.

El Tribunal Oral Federal, luego de largas polémicas con el Juzgado Federal de Rawson por la tardanza en llegar a juicio, en un caso que es considerado emblemático, pues se halló un cargamento de cocaína de máxima pureza de 110 kilos, aunque aun persisten las sospechas sobre la cantidad de droga, ya que en principio se había deslizado que se trata de una tonelada de cocaína de origen colombiano.

LOS PROCESADOS
En el caso se encuentran procesados Juan Eduardo Burgos, un taxista marplatense y Nicolás Seoane, acusados de comercio y transporte de estupefacientes agravado; Alejandro Pennisi y Héctor Omar Segundo, alias “Cura”, ambos procesados por almacenamiento de estupefacientes y el ciudadano español, detenido en la U6, Alfredo Aranda Barberá.
Las audiencias comenzarán en Rawson, en el Casino de Oficiales de la Unidad 6 por razones de seguridad en el traslado del español detenido. También habrá algunas inspecciones oculares en la planta de Poseidón, hoy Ian Fish.

En total, los testigos que prestarán declaración serán concretamente 98, e incluso habrá una declaración por teleconferencia, de un familiar del español detenido desde Madrid.
En el juicio, se determinará la responsabilidad de otras personas vinculadas al caso, como el propietario de la planta donde se estibó el envió de langostino con la droga en su interior, los responsables de la planta y cámaras de frío de la empresa Poseidón, e inclusive de quien intentó robar uno de los ladrillos de cocaína del cargamento, el 10 de junio de 2013, en que apareció el cargamento; y de quienes estaban encarados de cambiar las tapas de las cajas.

DETENCIONES
Omar Segundo y Salvador Alejandro Pennisi fueron detenidos en 17 de octubre de 2013 y liberados a los pocos días. Nicolás Seoane fue detenido el 19 de octubre de 2013 y liberado ocho días después. Burgos también fue detenido y liberado posteriormente. Parra Gómez fue detenido en Madrid el 23 de julio de 2013 y liberado por la justicia española, está prófugo. Alfredo Aranda Barberá fue detenido en Marruecos en octubre de 2014 por Interpol y más adelante trasladado a nuestro país, y alojado en la Unidad 6.

En diciembre de 2012, Salvador Párra Gómez y Alfredo Aranda Barberá “reclutan” a Juan Eduardo Burgos y formaron la empresa “Mar Pesca Azul Argentina”. A partir de allí comienza la operación, los acusados compraron la droga, posiblemente en el mercado colombiano y utilizaron como fachada a esa empresa para realizar el envío de langostinos con la droga escondida en medio a Puerto Madryn, para que sea reempaquetado y enviado a España.
Según la causa, el nexo con Poseidón fue el “broker” Nicolás Seoane. La droga debía llega  a España a la firma “Royal Peche SL”.

AUTODENUNCIADO
En el procedimiento, en que Segundo se “autodenunció” fueron secuestrados 96 ladrillos, con una pureza del 88 por ciento; empaquetado en 366 cajas de langostino, que fue despachado el 13 de mayo de 2013 en un camión térmico Mercedes Benz y que llegó el 15 de mayo a Madryn. Las cajas fueron guardadas en la cámara 5 de la planta de Poseidón, y en las últimas semanas volvió a crecer la versión de que en realidad era una tonelada de droga la que había, pero misteriosamente solo aparecieron 110 kilos. Los rumores hablan de tres contenedores con langostino que fueron enviados con anterioridad a esto, pero nunca fue certificado.

La empresa Royal Peche SL fue constituida el 9 de abril de 2008, su administrador en España es Francisco Javier Bañón Delgado, yerno de Salvador Parra Gómez, empresa presuntamente ficticia con domicilio en Madrid. El yerno de Parra Gómez tiene otras empresas a su nombre en Europa, una consultora dedicada al asesoramiento contable “Paupa Consulting SL”, que dicen se llama así por el nombre de la hija de Parra Gómez, Paula Parra. En el domicilio de estas empresas figuran otras, presuntamente dedicadas a prestar sus nombres para operaciones ilícitas.