14 - marzo - 2019

¿Qué arreglaron Tevez y Zárate?

La charla grupal que para Carlitos provocó un quiebre en el equipo, también mejoró la convivencia entre ambos. Tiros libres, asistencias y gestos… 

 El tiro libre, ahora, se charla. Zárate se tapa la boca a lo Gustavo con Guillermo y le indica algo a Tevez. ¿Qué le dice? ¿Qué se dicen? ¿Es un pacto para vivir? Más bien, uno para convivir. “Le pregunté a Carlos si había mirado el video del arquero, porque no se movía de su palo en las pelotas paradas. Eso tiene una explicación: la barrera de ellos era la más alta del fútbol mundial, eran enormes. Pero igual, ya habíamos quedado que le pegaba él”. La jugada no es menor. El diálogo, tampoco. Lo que Mauro reveló ayer fue la continuidad de lo que Carlitos contó el martes, post triunfo ante el Tolima: una parte de la charla, de esa famosa charla de los jugadores entre ellos (y también con el entrenador) que, según el capitán, marcó un quiebre en el equipo.

El caso Tevez-Zárate es emblemático. Y que ellos hayan empezado a dar el ejemplo es una consecuencia de ese face to face grupal. En efecto, durante el inicio de la era Alfaro, ambos compitieron por un puesto. Arrancó Carlitos, elegido por el DT como la bandera de su Boca. Pero Mauro, con su gran nivel, pero sobre todo con sus goles (lleva seis y es el goleador del ciclo), le sacó el lugar. La foto del partido con Godoy Cruz todavía está fresca: gol de MZ19 de tiro libe y la imagen del 10, con gesto serio, sin gritar el 2-0 del ex Vélez y de su equipo.

Algunas de las pequeñas reuniones que dejó la cumbre mayor (allí algunos referentes le plantearon a Alfaro la necesidad de pararse más adelante, de tener mayor audacia) tuvo justamente como protagonista a Zárate. A Zárate y su afán de llevarse la pelota (y el mundo por delante), entusiasmado con su habilidad y con su gran momento. Por eso, entre otras cosas, Mauro aceptó que, si bien él está teniendo mayor eficacia en los tiros libres (Godoy Cruz y Tolima), van a compartir esa responsabilidad con Tevez. “Quedamos que nos vamos a turnar para patear. El que se sienta mejor en ese momento, lo patea”, avisó.

Lo que está claro es que la charla que se dio el viernes, post 0 a 0 con Wilstermann, parece haber ayudado a todo nivel. Para el entrenador fue una señal para poner un esquema más ofensivo. Para los jugadores en general, la manera de convencerse otra vez. “Hay que volver a creer”, dijo Zárate ayer. Y para algunos cortocircuitos en particular, la posibilidad de empezar a desactivarlos. “No importa quién juegue, todos debemos hacer lo mejor para Boca”, fue otra de las frases del capitán post Tolima.

El pacto para (con) vivir lo incluye a ellos, a Tevez y a Zárate, pero va para todos. “Se dijeron cosas positivas y en la cara, que es lo más importante. Incluso, a muchos jugadores que hablaban poco o que no decían nada, se les consultó, se charló con ellos y todo eso ayudó a que el grupo esté más fuerte y más unido”, relevó Mauro, en charla con La Red. Ellos cambiaron. El DT cambió. Boca cambió. Los resultados, por ahora, están a la vista.

Fuente: Portal Olé.