29 - abril - 2019

Neuquén: empezaron a medir cuántas horas trabajan los jueces

La Oficina Judicial de Zapala hizo públicas las estadísticas sobre cantidad de audiencias con una profundidad inusual. Por primera vez se accede al dato de la cantidad de horas que los jueces pasan en los estrados.

¿Cuántas horas dedica un juez penal neuquino a juzgar, que es el trabajo que mayor esfuerzo intelectual le demanda? ¿Cuántas audiencias realiza en el año, y cuántas de esas son de juicio? ¿Cuáles son los que más tiempo pasan en el estrado? ¿Se trabaja más en la ciudad capital que en el interior?

En un hecho sin precedentes en la historia de la provincia de Neuquen, la Oficina Judicial Penal de Zapala expuso en una reunión pública sus estadísticas de 2018 que revelan con una profundidad inusual y en base a pautas objetivas, cómo se mueve ese universo casi desconocido para la ciudadanía, publicó este lunes el diario Río Negro. De paso respondió a una pregunta legítima: ¿cuánto trabajan los que están en la cúspide salarial del Estado?

Más allá del capítulo salarial, los datos sirven para evaluar cómo funciona el sistema penal, cómo está repartida la carga de trabajo y dónde hacen falta los ajustes. También para racionalizar debates (“¿necesitamos más o menos jueces?”) y abrir nuevas preguntas (“¿está la fiscalía haciendo bien su tarea?”)

Los jueces trabajan “a demanda”. Si las partes (fiscalía sobre todo o defensa) no piden una audiencia, ellos no pueden convocarla por iniciativa propia.

Las estadísticas no incluyen la actividad de la fiscalía, encargada de la persecución penal. Si bien algunos datos se pueden inferir, lo ideal sería que ese organismo exponga sus propios números.

El sistema penal acusatorio que rige en Neuquén se basa en la oralidad. Casi todo se resuelve en audiencias orales y públicas; por eso a primer golpe de vista impresionan algunos datos sin su contexto: por ejemplo, que en 2018 en toda la provincia se realizaron 11.561 audiencias.

Pero hay varias clases de audiencias. Si bien cada juez o jueza defenderá la complejidad del caso en que le toca intervenir, quienes operan en el sistema saben (y los informes lo delatan) que algunas se resuelven en minutos y otras consumen varios días. Y dentro de estas últimas están aquellas audiencias que se prolongan por su complejidad, y las que dilapidan horas producto de una mala planificación.

La cantidad de jornadas que tuvo cada quien no revelan cuántas horas de trabajo efectivo cumplieron y son orientativas. Puede ser que no les hayan asignado más audiencias porque tenían otra tarea (como es el caso de los jueces de Impugnación o Ejecución); o porque estén “quemados” (excusados o recusados); o porque estén con licencias prolongadas, y varias razones más.

Se toman en cuenta las audiencias de juicio porque son “los tiempos menos manejables en términos administrativos y a la vez, las que requieren el mayor trabajo intelectual de los jueces”, dice el informe.

Las horas de audiencias se midieron en promedio en el año para los 12 jueces del Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción (Neuquén y zona de influencia) y los 13 del Colegio de Jueces del Interior (resto de la provincia).

En el primer caso, cada juez trabajó en promedio 242 horas. En el segundo, 215 horas. Siempre se cuentan horas de audiencias, de toda clase, de las más sencillas a las más complejas.

El acto de difusión, encabezado por la directora de la Oficina Judicial de Zapala, María Luisa Squetino. Asistieron los jueces de la Circunscripción Leticia Lorenzo y Diego Chavarría Ruiz; los consejeros de la magistratura Isabel López Osornio y Marcelo Inaudi; el presidente del Colegio de Abogados de Zapala, Juan Martín López, agentes judiciales y medios de prensa. Inaudi y López expresaron, institucional y personalmente, su apoyo a la decisión de dar a publicidad las estadísticas.

Squetino explicó al diario Río Negro que “llevar las estadísticas es una parte importante de nuestra función. Viene de la manda legal de la distribución equitativa de la tarea entre los jueces”. Defendió la publicidad de los datos basándose en la Carta Iberoamericana de Calidad en la Gestión Pública, entre otros documentos de escala internacional.

La OfiJu de Zapala puso la vara muy alta. Ninguna otra de las oficinas elaboró un trabajo estadístico tan profundo, y menos lo hizo público tan masivamente.

El Tribunal Superior de Justicia, a quien reporta Squetino, lo aceptó a regañadientes -según pudo averiguar el diario Río Negro-, y ya piensa en elaborar un protocolo para estandarizar esta clase de estadísticas y su difusión.

Fuente: Diario Jornada.