30 - agosto - 2017

Los presos de las comisarías de Madryn siguen con menú de rotisería

El segundo jefe de la Unidad Regional Puerto Madryn, comisario inspector Javier Guzmán, se refirió ayer a la problemática sobre la amenaza de interrupción en la entrega de viandas para las 53 personas que se encuentran detenidas en la ciudad, el segundo jefe de la Unidad Regional afirmó que “nunca se interrumpió” el servicio contratado a la conocida rotisería “El Padrino” de Puerto Madryn.
Aparentemente, una deuda mantenida con dicho establecimiento habría puesto en “jaque” la continuidad de la elaboración de viandas para los reclusos, las cuales son entregadas a diario en los distintos edificios policiales donde los mismos se encuentran alojados.
“La semana pasada me entrevisté con el proveedor del racionamiento para los detenidos; nosotros no manejamos ese tipo de información, es decir, ello está ligado directamente a la Dirección de Políticas Penitenciarias, que es el nexo con el Ministerio de Gobierno”, precisó Guzmán, aunque remarcó que “como nosotros conocemos al proveedor, que es de Puerto Madryn, este se presentó en la Unidad y dijo que no tenía pagos desde hace varios meses, y que estaba por cesar el racionamiento a las comisarías”.

Plan alternativo

En este sentido, puso en relieve que “nuestra obligación es informar a las autoridades de la Jefatura de Policía, así como también al juez de Ejecución, que es el que se encarga de cuestiones relativas a los detenidos alojados en comisarías; el juez envió una intimación al Poder Ejecutivo y también a la Policía, para que se regularice el racionamiento”.
Sin embargo, el jefe policial aclaró que “no se cortó nunca el racionamiento y, aparentemente, se habría solucionado el inconveniente, por lo que esta semana se haría el pago de lo que está pendiente”.
Consultado sobre qué ocurriría en caso de que el racionamiento llegara a interrumpirse, explicó que “como tenemos una excelente relación (con el proveedor), seguramente nos avisará con anticipación y daríamos aviso a la Dirección de Políticas Penitenciarias, son ellos quienes nos tienen qué decir cómo lo vamos a solucionar; creemos que ya hay un plan alternativo, en caso de que ocurriera esto”.

Hay 53 detenidos en comisarías

El pasado jueves, la jueza Patricia Reyes firmó una resolución en la que manifestó que “habiendo tomado conocimiento de lo dispuesto por el Juez Penal doctor Daniel Yangüela (actual juez de Ejecución) en fecha 21 de junio próximo pasado, librándose oficios a Políticas Penitenciarias y que aún se encuentra sin respuesta a la problemática suscitada, es que dispongo se libre oficio al Jefe de Policía comisario Avilés y al ministro de Gobierno de la Provincia, Pablo Duran, para que en el plazo de 48 horas arbitren los medios necesarios a fin de dar una respuesta definitiva a la problemática sobre alimentación de detenidos en esta ciudad”, agregando que ello sería “bajo apercibimiento de disponer la prisión domiciliara con custodia de la totalidad de los detenidos a fin de que puedan alimentarse debidamente en sus domicilios”.
En relación a esto último e inquirido respecto de si sería posible que la Policía con asiento en Madryn destine el recurso humano necesario para custodiar a todos los detenidos con “prisión domiciliaria”, el comisario Guzmán explicó que “según lo que hemos hablado con la Jefatura y la Dirección de Políticas Penitenciarias, si se cortara el racionamiento, hay una alternativa para solucionarlo; me he encargado, particularmente, de tomar algunas medidas por si llegara a ocurrir” y remarcó que “creo que no es posible la prisión domiciliaria, ya que hay personas detenidas por hechos muy graves y no creo que podrían cumplir esa medida”. A su vez, puntualizó que “sería imposible una custodia permanente, tenemos 53 detenidos en la ciudad de Puerto Madryn”.

Reclamos de “larga data”

Ya en septiembre de 2012, tuvo lugar una audiencia en los Tribunales por el pedido de un grupo de detenidos sobre la “cantidad y calidad” de la comida que recibían en las comisarías.
En este entonces, el juez Horacio Yangüela dispuso que se cumpliera con la dieta recomendada por una nutricionista del Hospital “Andrés Ísola” y que las viandas fueran enviadas al área de Bromatología de la Municipalidad, para ser controladas.
Sobre esto, el magistrado intimó al entonces jefe de la policía de Chubut, comisario general Julio Blanco, para que dispusiera, en un plazo de diez días, que se otorgara “desayuno y merienda” a los detenidos.
En aquél momento, un informe del Servicio Social presentado en la audiencia fue acompañado por las declaraciones del defensor público, Carlos Bellorini, quien manifestó que “fui personalmente a la comisaría, y la dieta era una polenta lavada con carne finita”.
Uno de los reclamos de los reclusos exponía que “el pastel de carne tenía mucho puré y poca carne” y que “las albóndigas eran del tamaño de un huevo de codorniz”, agregando que “la milanesa la carne era una lámina, y el rebozo, excesivo”.

Fuente: Diario de Madryn