26 - julio - 2017

LO QUE EQUIVALE A 494 PESOS POR DÍA

Una familia tipo necesita 14.811 pesos para no ser pobre

Una familia tipo necesitó reunir en junio 14.811,08 pesos, para satisfacer sus necesidades básicas de alimentos y servicios, lo que equivale a 494 pesos por día, según reveló el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Para no caer en la indigencia, en tanto, debió tener ingresos por $ 6.045,34 mensuales, cifra que sólo cubre los requerimientos básicos de comida.
Este es el valor que alcanzó la Canasta Básica Total (CBT) cuyo valor marca el límite de la línea de pobreza y que en junio aumentó 1 por ciento frente a mayo.
En tanto, para superar la indigencia, un matrimonio y dos hijos debieron obtener 6.045,34 pesos mensuales, cifra a la que trepó la Canasta Básica Alimentaria (CBA), conjunto que sólo cubre los requerimientos básicos de comida.
De acuerdo a la información oficial, en junio la CBT aumentó 1 por ciento respecto de mayo y así cerró el primer semestre una con una variación de 11 por ciento. En la medición interanual se observó un incremento de 21,1 por ciento. Por su parte, la CBA subió 1 por ciento, frente a mayo, 12,6 por ciento en el acumulado desde enero y 21,6 por ciento en doce meses.

Pobreza e indigencia del segundo semestre

Los incrementos de ambas canastas van en línea con la suba que experimentó el Indice de Precios al Consumidor (IPC), incluso los alimentos -elemento de mayo peso en ambas- subieron 0,9 por ciento, variación similar al alza intermensual.
Cabe recordar que la CBT incluye alimentos y servicios mínimos para la manutención de una familia tipo en un mes, mientras que la CBA sólo incluye sólo comida para cubrir las necesidades calóricas del grupo.
El valor de junio es uno de los más importantes del año debido a que serán la base para luego estimar la pobreza y la indigencia del primer semestre del año.
La última medición del INDEC había marcado que la pobreza afectaba al uno de cada tres argentinos, mientras que estimaciones privadas conocidas en las últimas horas marcan una baja del orden de 2 puntos en los últimos tres meses.

Índice de Confianza del Consumidor

En tanto, la confianza de los consumidores en la economía local mejoró 1% este mes respecto de junio, aunque permanece por debajo de los registros del año pasado, indicó un informe.
Los consumidores se mostraron levemente más confiados tanto en la economía nacional como en su situación personal este mes, mientras que el indicador permaneció 6,9 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año pasado.
Así lo indicó el Centro de Investigación en Finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella al presentar los resultados del Índice de Confianza del Consumidor en base a encuestas realizadas entre el 3 y el 17 de julio.
Juan José Cruces, director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, precisó el subíndice de situación personal cayó un leve 0,5%, pero el de Bienes Durables e Inmuebles subió un fuerte 9,4%.
Esta situación estaría justificada por las tensiones que generan despidos en algunos sectores de la economía, como la industria de mano de obra intensiva; y en contrapartida por la política de créditos hipotecarios que promueve el Gobierno.

Inflación y bolsillo

A su vez, el subíndice de situación macroeconómica de la Argentina cayó 1,8% respecto al mes anterior, lo que estaría relacionado a la percepción que tienen los consumidores de lo que ocurre con la inflación, que se ralentiza pero no al ritmo deseado.
En la distribución territorial, la confianza del consumidor subió 2,9% en el interior del país y 1,4% en el Gran Buenos Aires, pero cayó 3,5% en Capital Federal, siempre respecto del mes anterior.
De acuerdo con la distribución por nivel socioeconómico, la confianza del consumidor subió 6,7% para el sector de los encuestados con mayores ingresos y cayó 1,3 puntos para los encuestados con menores ingresos.
Esa última circunstancia podría estar emparentada también porque la inflación le está pegando con mayor dureza a los sectores económicamente más vulnerables y porque la generación de empleo privado registrado viene muy lenta de acuerdo con datos oficiales del INDEC.

Una de cal y una de arena

Ayer, el Indec difundió datos muy contrastantes sobre la economía: mientras que en mayo se registró un buen crecimiento interanual de la actividad -el mejor en 18 meses-, los datos de junio evidenciaron el mayor déficit en 27 años de la balanza comercial. ¿Son buenas o malas noticias? ¿Es correcto que el Gobierno festeje? ¿O es más válido que desde sectores críticos se muestre preocupación por el rojo comercial?
La respuesta podría ser, trayendo una frase muy usada en Twitter, “vamo a calmarno”. Dos consultoras analizaron los resultados de cada uno de los informes, y brindaron pistas de por qué las cifras pueden mirarse con un poco más de complejidad.
El mayor crecimiento en 18 meses, pero “no sostenible” a futuro y con poco impacto en el empleo. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica, que publica el Indec todos los meses, en mayo de este año se registró un crecimiento interanual de 3,3%, el mejor resultado desde noviembre de 2015. De los 16 sectores que mide el organismo que conduce Jorge Todesca, solo tres tuvieron resultados negativos: Explotación de minas y canteras (-4,2%; rubro que contempla la actividad petrolera); Electricidad, agua y gas (-4,9%) y Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (-0,9%).
El resto de los sectores, tuvieron resultados positivos: Pesca (+38,5%); Construcción (+9,3%); Hoteles y restaurantes (5,3%); Transporte y comunicaciones (+5,2%); Impuestos netos de subsidios (+5%); Comercio mayorista, minorista y reparaciones (+4,5%); Intermediación financiera (+4,2%); Agricultura (+3,3%); Actividades inmobiliarias (+3%); Industria manufacturera (+2,6%); Servicios sociales y de salud (+1,8%); Enseñanza (+1,2%); Administración pública y defensa (+0,3%).
De acuerdo con un análisis de la consultora LCG (de la cual formó parte Martín Lousteau hasta que asumió como embajador de Argentina en Estados Unidos), el resultado de mayo se debió a que “muchos sectores que todavía no habían despegado reflejaron subas interanuales”, aunque remarcaron que parte se explica por una “baja base de comparación” que “ayudó” a los números de este año.

Puñado de brotes verdes

“Los brotes verdes siguen concentrados en pocos sectores”, indicó la consultora. “Agro y Construcción lideran el crecimiento del PBI”, aunque también “se suman sectores puntuales de la industria (autos, metalmecánica, siderurgia) que parten de niveles muy bajos de producción y Minerales no metálicos traccionado por la recuperación de la construcción”. “El resto de la industria no creció en mayo y promedia caída de 2,8% interanual en mayo de 2017”, indicaron, aunque consideraron positivo el aumento en el comercio.
Las proyecciones hacia adelante, estima LCG, no son del todo buenas, ya que prevén que el crecimiento de todo este año tenga un techo del 3% (medio punto por debajo de lo que presupuestó y se fijó como meta el Gobierno nacional).
“Para ello sería necesario crecer 4,6% interanual en el segundo semestre, lo que da un promedio del 0,4% por mes de acá a fin de año”, indicó LCG.
Sin embargo, alertó la consultora, “será un crecimiento ‘estadístico’ sostenido en el efecto rebote post caída, con escaso impacto en la creación de empleo”. “Entendemos que no terminan de sentarse las bases para garantizar un crecimiento sostenible en el tiempo (mayor competitividad, energía suficiente, estabilidad de precios relativos, tasas de interés)”, sentencia el informe de LCG.
(Fuentes: Cronista, Ámbito, Iprofesional)

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