8 - mayo - 2019

Ley de góndolas: Gobierno celebra demora y Cambiemos busca contener a Carrió

Fue por falta de quorum en plenario de comisiones. La unión opositora sobre este tema y la furia de funcionarios contra la referente de la Coalición Cívica -por la virulencia interventora de la iniciativa- generaron un desgastante combo de dudas en el oficialismo. Frustrada intervención del reaparecido Mario Quintana.

El debate sobre la ley de góndolas que sacó de la siesta Elisa Carrió y aprovechó la oposición para generar un fuerte dolor de cabeza al Gobierno no pudo ser dictaminado ayer en Diputados, tras la falta de quorum durante un plenario de tres comisiones. La discusión pasará para el próximo martes, y Cambiemos tendrá una semana más de respiro no sólo para explorar un difícil acuerdo con el antimacrismo, sino también para contener a la referente de la Coalición Cívica.

La versión de la oposición unida -cristichavistas, peronistas y massistas- es demasiado virulenta en cuanto a su poder intervencionista. Sin embargo, como el tema fue activado por Carrió, Cambiemos ya no tiene margen para borrar el proyecto de la agenda legislativa, más allá de la furia que llega desde ministerios y secretarías de Casa Rosada contra “Lilita”.

Este problema para el Gobierno logró la reaparición en el Congreso del exvicejefe de Gabinete Mario Quintana, reconvertido hoy en un “lilito” espiritual. Su visita de anteanoche al despacho del ahora megasilencioso jefe del PRO en la Cámara baja, Nicolás Massot -se abrazó a Grabois semanas atrás por este tema-, fue poco provechosa. Esa reunión -estuvieron legisladores y funcionarios nacionales- fue antecedida por un cónclave que tuvo Quintana con la secretaria parlamentaria de Cambiemos, Silvia Lospennato, también del PRO.

La desconfianza que surge en las filas de Cambiemos no desciende. Primero, los diputados no entienden cómo se intenta aprobar una polémica ley -con pocos casos testigo en el mundo- a días de haber lanzado a los ponchazos los “Precios Esenciales”, o en medio de una esperada recuperación de la actividad económica, aunque sea en modo tortuga. “Pareciera como si estuviésemos en pleno Gobierno kirchnerista y con (el exsecretario de Comercio Interior, Guillermo) Moreno celebrando esta discusión para ir a buscar a los supermercados. Es insólito”, se lamentó un legislador top del oficialismo ante este diario.

En segundo término, advirtieron que la reaparición del pícaro Quintana puede reflotar “acuerdos” demasiado costosos para el Gobierno, ya sean políticos o financieros. Por caso, el exfuncionario fue uno de los partícipes de la generosa emergencia social a favor de piqueteros papales, que empujó en su momento la ahora ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, y que significó $30.000 millones en tres años. Quintana también intervino en la regularización dominial de asentamientos populares, un sistema hoy dormido y sin un costo real desde que lo votó el Congreso. Para ambas discusiones mantuvo línea directa con Juan Grabois.

Desde la oposición se propone que la exhibición de un producto no supere el 30% del espacio disponible que comparte con productos de similares características y diferente marca. Además, se deberá garantizar un 25% del espacio disponible para productos de similares características y diferente marca, para la exhibición de productos producidos por micro y pequeñas empresas nacionales inscriptas en el registro de “Mi PYMES” y/o en el ReNAF; y un 5% adicional para productos originados por la agricultura familiar, campesina o indígena y los sectores de la economía popular.

Por otra parte, los productos de menor precio -conforme la unidad de medida- deberán encontrarse a una altura equidistante entre el primer y último estante de las góndolas. En locaciones virtuales, deberá garantizarse que los productos de menor precio -conforme la unidad de medida- se publiquen en la primera visualización de productos de la categoría en cuestión. “Ni con una milicia popular de Grabois y Moreno se va a poder controlar todo eso”, deslizaron desde Cambiemos.

En cuanto a islas de exhibición y exhibidores contiguos a las cajas, se tendrán que presentar productos producidos por micros y pequeñas empresas nacionales inscriptas en el registro de “Mi PYMES” y/o en el ReNAF, o los que en el futuro los reemplacen, en un 50%. Sobre esta cuestión expuso anteanoche Quintana a legisladores del oficialismo, y recordó la experiencia personal como amo de Farmacity. En el dictamen opositor también se proponen controles estrictos para no demorar el pago a proveedores -60 días- y un código de buenas prácticas para la distribución mayorista y minorista.

Fuente: Portal Ámbito.