13 - febrero - 2019

Lenard Ibañez volvió a casa: el joven piloto se recupera de las graves quemaduras

En abril del año pasado logró aterrizar una avioneta en llamas a metros de la playa pero tres tripulantes fallecieron. Ayer recibió a Jornada en su casa. Su lucha por sobrevivir.

Lenard Ibánez y  su madre Estela Montesino, recibieron a Jornada en su arribo  a la ciudad de Trelew, luego de atravesar juntos  los duros diez meses de internación de Lenard en Buenos Aires.
“Feliz y agradecida  a Dios por esta oportunidad de tenerlo con nosotros”, dijo  Estela Montesino, a lo que agregó “nunca dudé de su recuperación. La fe es fundamental, y más en estas ocasiones. Fueron momentos muy duros pero nos llegó la fuerza de Dios”. Diez meses después del infausto accidente que postró  a Lernard Ibañez en la camilla del Hospital de Quemados, en el barrio porteño de Caballito, donde fue sometido a un tratamiento intenso y especial ya que llegó al centro de atención en Capital Federal con un 45 por ciento de la superficie corporal quemada con una grave afectación de las vías respiratorias.
La mamá de Lenard fue la fortaleza y la acción en las decisiones y el acompañamiento de sus hij o  accidentado. “Yo creo que en una situación como esta tomar decisiones, al comienzo de todo, que venga un médico y te diga: “Tenemos que intervenir, usted decide porque está en riesgo su vida”. Eso fue tremendo. Después pasar por tantas cirugías y quirófanos, porque cuando no había cirugía había toilette, porque una persona con tantas quemaduras requiere de un baño quirúrgico y es duro también porque consiste en raspados de la piel, hay sangrado y todas esas cosas” comentó Estela Montesino.
Lenard ya está en casa. Y aunque habla muy poco y  bajo, su semblante es claro y expresivo. Estela dice al respecto: “Habla bajito porque estuvo muchos meses con traqueotomía y la voz se le tomó, no olvidemos que él tuvo parálisis de las cuerdas vocales. Lo que es faringe y laringe para poder tragar y todo eso, por eso tuvo tantas neumonías. Las palabras de él ahora es ´al fin a casa, vamos mamá´. Está feliz, tranquilo, logra controlar la ansiedad”. Ibañez tuvo, aproximadamente, unas 150 entradas a quirófano. “Es una cuenta que sacamos en base a que iba entre 3 y 4 veces por semana. Y él estuvo internado nueve meses, después un mes de internación domiciliaria. Y todas requirieron de anestesia total” cuenta la madre de Lenard.  “Tuvo un 45% de quemaduras. Fue todo espalda, parte de su pecho, brazos, manos, cabeza, cuello. Y como se realizaron auto injertos se retiró piel de ambas piernas, entones sus lastimaduras son completas.  El por dos años no va a poder estar expuesto al sol, al mínimo rayo. Primero porque tiene la piel muy finita ahora y el sol le produce ardor, dolor, y después manchas. Viene una rehabilitación importante que es lograr estirar bien el brazo porque tiene injertos en la axila del brazo derecho. Pero va fenomenal, la verdad es que allá quedaron muy sorprendidos los kinesiólogos, fisiologos, terapeutas, como él logró una buena apertura ya. Le pone mucha voluntad.”

El regreso

Estela Montesino cuenta cómo  fue el regreso a casa, desde Buenso  Aires. “Nos vinimos en auto, mi marido nos fue a buscar. Él quería venir en auto, tranquilo, escuchando música, charlando. Fue muy tranquilo y sobre todo, lo importante es que no tuvo dolores. Lennard cumplió 27 años. Los cumplió internado en el Británico y no nos vamos a olvidar porque ese día fue tres veces al tomógrafo”.

Reflexiones

“Nunca pasó por su imaginación vivir algo así, ni tampoco por la nuestra. Yo particularmente tengo fobia a andar en avión por lo que tenía un poco de temor cuando tomó la decisión de hacer esta carrera. Así y todo nosotros hicimos un viaje, su primer vuelo con pasajeros fue conmigo y mi marido y fue hermoso. No lo digo yo, lo dicen muchos idóneos, es un excelente piloto. Pero pasó todo esto y es como decimos, nadie lo imaginaba.  Y no se le cayó el avión, él lo aterrizó.
“Esto nos cambió la vida pero a pesar de todo esto feo, doloroso, que sucedió entendemos que hay algo importante por hacer y por seguir, y es que la humanidad tiene que creer que existe Dios, al que nos tenemos que aferrar y él nos escucha. Queremos agradecerles a todos, inmensamente, todo el cariño, el abrazo, la presencia”, finalizó.

Fuente: Diario Jornada.