8 - marzo - 2019

Las mujeres ayudaron a cambiar nuestra historia

Las mujeres de la colonia galesa en la Patagonia.

Es lamentable, pero sabemos que la historia está contada desde la perspectiva de los hombres.  Cuando hablamos de la inmigración galesa al Chubut, se habla de los colonos, se mantiene una imagen de los hombres que vinieron en el Mimosa, de las cosas que ellos realizaron, pero poco se habla del papel que las mujeres tuvieron en esta hazaña.  
Cualquier persona que haya vivido unos años en nuestra zona sabe quiénes fueron Lewis Jones, Michael D. Jones, Abraham Mathews, Aaron Jenkins o Edwin Roberts, por nombrar a unos pocos. Y seguramente, en varias localidades de nuestra provincia, han transitado por calles que llevan sus nombres.
He recorrido casi todas las localidades del Chubut, pero no he encontrado la calle Ann Lloyd, una mujer que contribuyó gran parte de su fortuna para que esta aventura de instalarse en la Patagonia se pudiera realizar.  Pocos saben que el velero Mimosa fue una adquisición de último momento, porque el barco original no llegaba al puerto de Liverpool a tiempo.
Con todas las familias en Liverpool listas para partir, fue necesario comprar y acondicionar una nueva nave para poder trasladar a estas 158 personas a Bahía Nueva. El dinero necesario provino de la fortuna personal de Ann Lloyd. Estaba casada con Michael D. Jones, a quien los libros de historia califican como el creador intelectual de la idea de una colonia galesa. Los libros no hablan de que, en gran parte, su sueño fue posible gracias al apoyo de su esposa.
El 12 de marzo de 1865 partió el vapor Córdoba de Gran Bretaña con destino a Argentina, a donde llegó luego de un difícil pasaje de 45 días, plagado de problemas técnicos y un clima tempestuoso predominante.
En este vapor, nos cuenta la historia, venían Lewis Jones y Edwyn Roberts, ambos reconocidos líderes de este grupo, quienes se constituyeron en el grupo de avance.
Ellos se instalarían en Bahía Nueva para acondicionar el lugar para la llegada del contingente. Lo que no nos cuenta la historia es que, en ese mismo navío, venía también Ellen Griffith, de 29 años, quien hacía 10 años estaba casada con Lewis Jones.
No estaba esperando al contingente en Bahía Nueva (el plan original) porque unos días antes de salir de Carmen de Patagones tuvo un accidente que la dejó postrada por varias semanas.  
Recién llegó en septiembre, con su esposo, acompañando al Capitán Murga, quien vino a otorgar la posesión del lugar. Ellen Griffith falleció en 1930, 25 años después de Lewis Jones.
 El cementerio Moríah ya no funcionaba como tal hacía varios años.  Sin embargo, se abrió en esta oportunidad para que sus restos pudieran descansar junto a su esposo.  
Quienes han escrito sobre ella hablan de una persona generosa, que apoyó a su marido en todas las empresas que él impulsó.
Me pregunto ¿en qué localidad de nuestra provincia habrá una calle con su nombre? Gwenllian Thomas llegó en el Mimosa junto con su esposo y su pequeña hija de 6 meses. En 1865 comandaba el grupo de mujeres que a caballo iba y venía entre Golfo Nuevo y Rawson para traer las cosas dejadas allí por el Mimosa. Fue ella quien convenció a su marido, Abraham Matthews, para que viajaran a la Patagonia y comenzaran una nueva vida.
Estas son solo 3 mujeres de 49 que llegaron en el Mimosa, 8 de las cuales viajaron solas, sin ninguna familia que pudiera contenerlas.
Afortunadamente, escritoras como Albina Jones de Zampini y Arié Lloyd ya han realizado trabajos muy interesantes sobre mujeres de la colonia, y su obra es muy rica en detalles que nos permiten imaginar sus vidas y poner en valor la importancia de la presencia de las mujeres en la gesta galesa. Mucho más queda por hacer.  Ellas se merecen que conozcamos cada detalle de su historia.

Fuente: Diario Jornada.