14 - mayo - 2018

La visita de Pichetto & Cía, gobernadores amigos y sin plan canje en el Senado

Los jefes de bloque de la Cámara alta irán a la Rosada. Sigue la pelea por las tarifas y avanza la candidata a la Procuración.

El Gobierno se pasó el fin de semana haciendo bolsa, soga, pera y sombra (todas artes de alistamiento para el ring) para encarar un superlunes que saque del horizonte a un supermartes. Comenzó a moverse según una comprensión obvia: las tribulaciones por las que pasa son de índole política, y la solución, a la que puede ayudar la economía, vendrá de la política.

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Macri y sus funcionarios diseñaron varios cursos de acción para recuperar oxígeno ante el público, los mercados y la oposición, que se alinean para pegarle, de a uno. Algo que cualquier político en acción, oficialista o de la oposición, tiene que evitar que ocurra alguna vez. Lo más notable fue el esfuerzo para que este lunes haya una manifestación, tácita o explícita, de respaldo del Congreso a las acciones en el terreno financiero, que amenaza en convertir el martes en una jornada negra.

El vencimiento de compromisos Lebac por montos siderales pone a los opinadores y explicadores en vilo ante la amenaza de que esas imposiciones salgan del peso y vayan al dólar, en otra oleada de la corrida cambiaria. El tamaño de la preocupación es directamente contrario a la capacidad técnica de esos explicadores de ocasión. Igual Nicolás Dujovne movilizó a su todo equipo en sábado para largas reuniones en su casa. Esta semana debe presentar una tonelada de información al board del FMI que debe abrirle expediente a la Argentina. Una formalidad para que después empiecen las negociaciones ya con la presencia del ministro.

Los senadores Federico Pinedo y Miguel Pichetto, articuladores de la Cámara alta.

Los senadores Pinedo y Pichetto, en marzo pasado. Este lunes volverán a verse las caras.

En lo político, la nota será la cita que pidió Macri para este lunes con los jefes de los bloques del Senado. De esta foto importa el gesto de Miguel Pichetto, que está más crítico que nunca del Gobierno, pero que aceptó concurrir al encuentro. Ocurrirá cuando las dos cámaras del Congreso han suspendido las sesiones, en una semana que podía haberse convertido en un escenario violento. En el Senado el justificativo es darles lugar a las comisiones que el miércoles van a discutir el proyecto de baja de tarifas que sancionó Diputados el miércoles.

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En Diputados, implica suspender la visita que tenía que hacer Marcos Peña para dar el informe de rutina. Se postergó para el próximo 23. Son movimientos que requieren, de todas las partes, más estrategia y menos tacticismo. Una guerra, aconseja el estratega Basil Liddell Hart –el predilecto, entre otros, de Jorge Bergoglio–, se dirige mirando a la paz que ha de seguir. La estrategia es lo contrario a la moralidad porque emplea el arte del engaño, pero la gran estrategia coincide con la moral porque tiene siempre a la vista el objetivo final. «El que quiere el fin, quiere los medios», escribió Rousseau.

Tarifas: gobernadores no quieren pagar la fiesta

La presencia de los senadores es el primer round del esfuerzo central del oficialismo, que es pegarlos a los gobernadores que criticaron a puertas cerradas la votación de los Diputados. El Gobierno pone todas las fichas en la racionalidad de los gobernadores peronistas que anuncian para este martes una asamblea general en el CFI, junto a los jefes parlamentarios de la oposición. El color de la mesa lo ponen los «federales» y el Gobierno confía en que se repetirá el episodio de 2016, cuando los mandatarios del llamado grupo Savoy (por el hotel de sus grandes conspiraciones, no por la licorería que embriaga tanto o más que la política a sus clientes) desbarataron el proyecto de baja de Ganancias que había votado el arco massista-kirchnerista.