3 - abril - 2019

La nieta más uno

En este cumple de Boca, Amalia Sana, nieta de uno de los fundadores, revela que su abuelo fue el que le puso “Juniors” y armó la gira por Europa del 25: “Y mirá lo que es hoy Boca en el mundo…”.

Un día como hoy pero de hace 114 años, en la Plaza Solís, a unos pocos metros del Riachuelo, cinco amigos del barrio de La Boca dieron el puntapié inicial de una historia que ni ellos ni nadie podía imaginar la dimensión que tomaría años más tarde. Santiago Pedro Sana fue de los que estuvieron allí ese lunes 3 de abril de 1905 para aportar a la fundación de Boca, por lo que Amalia Sana, su nieta, más de un siglo después, se encarga de llevar con mucho orgullo su apellido y de desmentir y confirmar diferentes mitos sobre las hazaña de su abuelo.

-¿Cuál fue la injerencia de tu abuelo aquella tarde en la Plaza Solís?

-Bueno, ni más ni menos, él fue quien aportó a la hora de escoger el nombre del club. Junto con Esteban Baglietto, Alfredo Scarpati y los hermanos Juan y Teodoro Farenga se habían puesto de acuerdo en que el club debía llevar el nombre del barrio y barajaban la posibilidad de ponerle «Hijos de la Boca». Pero como quedaba muy largo, mi abuelo, quien trabajaba en una empresa marítima inglesa llamada Turner y conocía el idioma, propuso agregarle el “Juniors” al final. Y así quedó.

-¿Cómo vivís este cumpleaños de Boca?

-Lo vivo con mucha emoción, 114 no se cumplen todos los días. Pienso en mi abuelo, siento que nos mira desde la cuarta bandeja con todos sus amigos y observa hasta dónde llegó el club y cómo sigue avanzando. Entonces me agarra la melancolía, es una pena que no esté para ver en lo que se convirtió su Boca Juniors querido. Llevar este apellido es un orgullo y una responsabilidad. Es sumamente emocionante para mí.

Con Carlos Tevez en un evento de Boca.

Con Carlos Tevez en un evento de Boca.

-¿Cómo creés que se sentiría tu abuelo si estuviese para ver la dimensión que tomó el club?

-Él estaría orgullosísimo. No te lo diría, ya que mi padre me contaba que era un hombre serio y de pocas palabras, pero estaría orgulloso. Y aunque tal vez tan grande de seguro que no lo imaginó, estoy segura de que él quería que Boca fuera inmenso. Y eso se puede apreciar al momento que organiza, junto al resto de los dirigentes, la gira a Europa de 1925. Ellos querían que Boca saliera al mundo, no querían quedarse en Buenos Aires. Y en esos tiempos, una gira por Europa no era para nada fácil. Tenía una visión de superación y de poner a la institución en el mundo, de que el mundo supiera de Boca. Y mirá lo que es hoy en el mundo…

-¿Cómo vive tu familia el hecho de llevar un apellido con tanta historia?

-Todos lo llevamos con muchísimo orgullo porque mi abuelo mismo se encargó de incluir a toda su familia y así el fanatismo pasó de generación en generación. En su momento, fue él quien acercó al club a sus cuñados Luis Cerezo (ex Presidente y ex jugador) y Vicente Decap (secretario durante la gira por Europa en 1925). También a su hermano Atilio Sana (otro ex futbolista) y a mi padre, Horacio Raúl Sana (candidato a presidente dos veces y representante de socios).

-¿Y en vos cómo repercutió el ADN bostero?

-Muy intensamente. Mi padre me llevó a la cancha por primera vez cuando yo tenía cinco años y desde ese día nunca me fui.Hoy en día colaboro con el fútbol femenino y en Cultura. Si me invitan a algún movimiento o peña también voy, pero no estoy ligada a ningún partido político. Como ya no soy una piba de 20 se me complica seguir a todas las disciplinas, pero intento estar.

-¿Cómo sigue la herencia de los Sana?

-A nivel Boca termina conmigo. Un primo vive en los Estados Unidos, a otros dos no les interesa el fútbol y otro salió hincha de San Lorenzo. Por lo que la herencia, supongo, muere conmigo, ja.

Fuente: Portal Olé.