20 - febrero - 2019

La escapada de Mauricio Macri a un bar en Vietnam

Tras ver al primer ministro Nguyn Xuân Phúc, el Presidente dejó atrás a su custodia y con un ministro, se sentó en un puesto callejero. 

Caminar por las calles de Hanói siendo el Presidente de Argentina o un ignoto oficinista porteño puede ser lo mismo: en ambos casos se acapararán miradas «curiosas» pero nadie se atreverá a molestarlos.

Así lo puede corroborar Mauricio Macri, que quiso rememorar aquellos días en los que podía manejar a sus horarios a su antojo y, previo a la cena oficial con la que lo agasajarán al cabo de su primer día en Hanói, el Presidente decidió ir a tomar una bebida bien fría a un bar a unas cuadras de su hotel. 

A Macri se lo vio agobiado por el calor de Vietnam mientras esperaba pacientemente su momento para escapar al asedio de la custodia que suele cuidar a los mandatarios en las visitas de Estado. Y cuando la delegación enfiló rumbo a las habitaciones del Hotel Meliá, decidió hacer un plan aparte: avisó que se iba a ir a un bar solo, sin custodia.

Al único que invitó fue al vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, su amigo de toda la vida. 

Fue menos de una hora que le alcanzó al jefe de Estado para refrescarse y atenuar el efecto del calor y la humedad: pidió un agua bien helada, mientras que Ibarra una gaseosa dietética. De todos modos, en la escapada, no dejó de hablar por celular.

De todos modos, la escapada fue breve: Macri debió volverse al hotel para alistarse para la cena oficial, con el presidente Nguyen Phu Trong.

Según pudo saber Clarín, Macri se quedó sorprendido por el cambio y la evolución que advirtió en Vietnam desde su último viaje, allá por 2008, cuando cumplió con su primera gira como jefe de Gobierno porteño. «No puede creer que los argentinos seamos los únicos que no progresamos», expusieron en su entorno. 

Fuente: Diario Clarín.