9 - marzo - 2018

La defensa de Donnini pidió la “nulidad” y la Fiscalía solicitó “prisión perpetua”

Sobre las dos de la tarde del viernes, tuvo inicio la audiencia de alegatos, en el marco del juicio por el homicidio de Diana Rojas, en la que los fiscales Jorge Bugueño y Daniel Báez pidieron cadena perpetua para el taxista Dante Donnini.
El debate se reanudará la próxima semana cuando el Tribunal integrado por las juezas Patricia Asaro, Patricia Reyes y Marcela Pérez dé a conocer su veredicto de culpabilidad o inocencia.
Lo mismo sucedió con la querella, representada por Carlos Villada, quien también pidió la pena máxima del Código Penal. “Homicidio con alevosía, femicidio y criminis causae”, indicó el querellante en sus alegatos.
Por su parte, el letrado Martín Castro, defensor del imputado, solicitó la nulidad del proceso, advirtiendo que la primera entrevista realizada a Donnini por efectivos de la Brigada de Investigaciones fue “un interrogatorio totalmente ilegal” y advirtiendo que “en ningún momento fue sujeto informante, sino objeto de prueba; se violentaron todas sus garantías constitucionales”.
De esta forma, el defensor hizo alusión a la teoría del Derecho sobre el “fruto del árbol envenenado”, que alude a aquellas pruebas que son mal habidas o recolectadas sin respetar el control de legalidad, tornándolas “viciadas” e “ilegítimas”.
Minutos antes de que la Defensa comenzara con su alegato, el Tribunal concedió la palabra a familiares de la víctima, de los cuales habló el padre de la estudiante, Alfredo Rojas, en representación: “Quisiera hablar mucho, pero eso no me va a devolver a mi hija, que la siento perdida. Les quiero decir que tengo mucha confianza en la Justicia de acá, porque está actuando con la verdad sobre el caso de mi hija”, expresó, visiblemente angustiado.

Las pruebas que comprometen al taxista

Los acusadores basaron su pedido en diversas pruebas que, a su criterio, comprueban la culpabilidad del taxista. “La pericia genética reveló que había ADN de Donnini debajo de las uñas de Diana Rojas, en su cartera, en su chaleco y en su pelo. También había ADN de Donnini y de Diana Rojas en una cuerda elástica hallada en el lugar donde estaba el cuerpo, y en un trapo rejilla –también hallado en el lugar del hecho- que tenía semen de Donnini”, indicó Báez ante las juezas.
Las lesiones en rostro y brazo de Donnini fueron calificadas por el forense como compatibles con rasguños, agregó el fiscal. Otras de las pruebas fue la de “rastros de sangre lavada”, que dieron positivos en “respaldo de asiento de acompañante lateral derecho, asiento trasero lateral izquierdo, y asiento trasero lateral derecho” del taxi. Además, la pericia escopométrica (de neumáticos) dio correspondencia genérica y específica con los del taxi que conducía Donnini en el lugar donde se halló el cuerpo.

El perfil del imputado

La pericia psicodiagnóstica también indicó rasgos en la personalidad de Donnini son “psicopáticos”. Y el análisis criminológico realizado por peritos del Equipo Técnico Interdisciplinario indicó que la motivación del homicidio “fue de carácter sexual” y que el autor “posee bajo umbral de tolerancia a la frustración”.
Para los fiscales, Donnini asesinó a Diana Rojas tras no haber podido concretar una violación y por ello solicitaron que sea condenado a prisión perpetua. “Homicidio criminis causae, en concurso con intento de abuso sexual con acceso carnal, en concurso con robo; todo ello en concurso con homicidio agravado por ensañamiento”, fue la calificación por la cual pidieron los fiscales que se condene a Donnini. La única pena por este delito es la de prisión perpetua. Respecto al intento de abuso sexual, se basaron en la rejilla con semen hallada en el lugar del hecho y las heridas en la zona de los senos de la víctima.
Los fiscales también le agregaron ensañamiento como un agravante, basado en la cantidad de lesiones que presentaba la víctima (más de 23) así como el tiempo de la agresión, estimado en 40 minutos según el forense. Para acreditar el robo, los fiscales indicaron que a la víctima le faltaba la billetera, el DNI y el celular, que fue vendido por Donnini.

Cómo ocurrió el crimen

De acuerdo a lo esgrimido por la Fiscalía, el 17 de mayo de 2016 a las 10:15 horas, Diana Rojas se encontraba en su departamento en calle Libertad al 360 cuando se hermana le avisó que le había depositado dinero a través de Correo Argentino.
A las 10:32 horas, se comunicó con la parada de taxis “Patagonia” y acudió a su domicilio el Taxi interno N° 127, conducido por Dante Donnini.
Los fiscales relataron que “el taxista desvió su camino y se trasladó por la Ruta Provincial N° 1, con intenciones de abusar sexualmente de la joven. Al no contar con el consentimiento, Donnini comenzó a agredirla utilizando un arma blanca, efectuándole distintos cortes en los dedos, antebrazo, cabeza, cuello, hombro y cara”.
“La víctima intentó defenderse y rasguñó a Donnini en cara y antebrazo, quien también intentó atarla con una cuerda. Diana comenzó a correr, por aproximadamente 500 metros, siendo alcanzada por Donnini que la tomó de atrás y le asesta al menos tres puñaladas, una a la altura del cuello, otra en la zona de la tráquea y otra penetrante a la altura del tórax, que le provocaron la muerte”, indicaron en sus alegatos.
Donnini arrastró el cuerpo y, para lograr su impunidad –según expresó la fiscalía-, se apoderó del teléfono, el DNI y la billetera de la víctima. Luego abandonó el lugar a bordo de su taxi. El mismo día, vendió el celular a otro taxista por dos mil pesos.

“Se le cae la pseudo coartada”

Por su parte, el querellante Carlos María Villada se refirió, en su alocución, a la “materialidad”, “autoría” y “responsabilidad” de Donnini en el homicidio de la estudiante, remarcando que se trató de un “homicidio triplemente agravado, sin duda alguna”, en el que primaron “la alevosía, el ensañamiento, producido por la violencia de género” y entendiendo que “se trata de un femicidio”.
El abogado criticó duramente la versión del taxista respecto de cómo sucedieron los hechos aquél 16 de mayo de 2016, aduciendo que “se le cae la pseudo-coartada” y subrayando que “sometió a la víctima para luego robarla y matarla”, en el marco de un ataque que “duró entre 12 y 18 minutos”.
Además de dar lectura a algunos pasajes del examen psicológico al que fue sometido el imputado, advirtió “diferencias entre el relato de Donnini y su esposa”, Myriam Reynoso, quien declaró días atrás y sustentó la versión de la Defensa sobre el presunto secuestro de Diana Rojas, mientras era trasladada por el taxista a bordo del “móvil 127”.

Primer contacto con el sospechoso

A su turno, el abogado Martín Castro, que patrocina al taxista, elaboró un alegato basado en cuestiones técnicas respecto de los primeros encuentros de Donnini con efectivos de la Brigada de Investigaciones, quienes lo entrevistaron en dos ocasiones, antes de que fuera detenido dos días después de que fuera hallado el cuerpo de la joven.
“Esta investigación judicial parte de otra iniciada por la Brigada de Investigaciones”, comenzó relatando el defensor, quien describió que dicha división contactó a Donnini el 18 de mayo de 2016, cerca de las 12 de la noche, y lo pasó a buscar “a pesar de que él dijo que iba a ir por sus propios medios”, para que declarara en la dependencia de Investigaciones de Puerto Madryn.
Según se desprendió del testimonio del jefe de la Brigada, comisario Cristián Vázquez, “la entrevista duró alrededor de 40 minutos”, agregó Castro, sumando a ello que “Dante Donnini volvió a su casa, lo volvió a llamar la Policía y le dijeron que necesitaban que realizara un trazado del viaje realizado con la pasajera”.
Nuevamente, “volvió a subir al vehículo policial, pero ya no tenía vínculo con los oficiales Vázquez y Antilef (otro de los agentes), sino que estaba en presencia de un médico, que luego lo obligó a desnudarse, constatando las lesiones en cuestión”.

“Nunca fue considerado testigo”

Luego, “le dijeron que volviera el 19 de mayo, es decir al día siguiente, pero ese día se libró la orden de allanamiento en su vivienda y fue detenido”, contó el abogado.
En este contexto, planteó que “en ningún momento mi cliente fue sujeto informante (testigo), sino objeto de prueba”, sumando a ello que “se violentaron todos sus derechos y garantías constitucionales, muchos de ellos amparados por tratados internacionales”.
Además, recalcó que los “interrogatorios” tuvieron lugar “en una atmósfera de intimidación” y que Donnini “no tuvo ningún respeto; hasta él se dio cuenta de que había una irregularidad, cuando (al término de la segunda entrevista) le dijo a su esposa ‘me parece que me voy a tener que conseguir un abogado’”.

La teoría del “fruto del árbol envenenado”

Castro también denunció que “se hizo un examen médico sin una orden judicial” y vinculó los resultados del mismo, así como también los de la primera declaración de Donnini ante la Brigada de Investigaciones, como el sustento necesario de la hipótesis esgrimida por la Fiscalía.
Consecuentemente, planteó ante el Tribunal que “si suprimimos los datos de su declaración y del examen médico, no hubiera pasado lo mismo”, calificando la entrevista como “un interrogatorio totalmente ilegal” y solicitando “la nulidad del proceso”.
Además, el defensor de Donnini sostuvo que el hisopado bucal realizado a su cliente se incorporó “de manera irregular como prueba en el proceso”, aduciendo que no fueron presentadas actas y oficios que sustentaran la realización del mismo.
De este modo, cuestionó duramente “la cadena de custodia de pruebas” y volvió a pedir que se anule el proceso.

FUENTE: EL DIARIO DE MADRYN